De mirada profunda y dueño de una voz portentosa, el maestro Agustín Ramón San Martín ofreció un concierto musical el pasado viernes 20 de abril en la sede del Centro Cultural Quiteño Libre, ubicado en el centro de Quito. Este evento tuvo el auspicio de la Unión de Artistas Populares del Ecuador, UNAPE, y el periódico Opción, y tuvo como objetivo exponer la gran calidad de las composiciones y la música de Agustín Ramón, quien, según señaló Ramiro Vinueza, organizador del evento, constituye un patrimonio del arte popular, de la música, el arte y la cultura del Ecuador.

El concierto

La asistencia del público rebasó la capacidad del local. El repertorio preparado fue de 20 canciones, compuestas en diferentes épocas, cada una con su historia, con su razón de ser, unas compuestas para el amor, otras para las ausencias, para la vida, la alegría, para nuestra tierra, para los pueblos y sus luchas, y cada una de ellas fue interpretadas con gran maestría. “Así resonaron se va con algo mío”, “El caphisca de la libertad”, “los comuneros”, “El San Juan de la alegría”, “Entre la luna y el sol”, “La negra Clara Inés”, el pasillo “Amor azul”, música esmeraldeña como Pambelé, Pueblo, tierra y tambor, entre otros. Además, el yumbo Jumandi y el danzante Los Pendoneros, de autoría del maestro Julián Pontón, conmovieron al público, el cual se dejó llevar por aquel collage musical que pintó este excepcional músico. “Mi amor es tan grande por la música y por mis compañeros, la ideología de izquierda nos formó en los contenidos”, manifestó el maestro San Martín.

Los participantes

Acompañaron en el concierto al maestro San Martín grandes músicos, compañeros y amigos de toda la vida, como el maestro Julián Pontón, gran exponente de la flauta traversa, gestor de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad Central; en la guitarra y voz fue acompañado por el guitarrista y compositor José Moncayo, integrante destacado del grupo Los Cantores del Pueblo. Asimismo, estuvo en el escenario el destacado maestro Gustavo Lovato, director de la Fundación Casa de la Música, en el violonchelo y voces estuvieron Johana Hidalgo y en el contrabajo Aura Quiñónez y la voz de Karen Sosa, destacadas estudiantes del Conservatorio de Esmeraldas, y en el bombo Daniel Ramón hijo del maestro.

Esta fue una presentación única e irrepetible que quedará grababa en la memoria de los asistentes, como lo señaló Alberto Carcelén, presidente de la UNAPE, quien entregó un retrato al maestro San Martín como un sencillo homenaje.

Su vida

En su Loja natal, Agustín, a los cinco años, aprendió de su padre la música. Estudió en el conservatorio de música de esa ciudad y luego pasó al Conservatorio Nacional en Quito. Por esos años conoce y se vincula al grupo Noviembre 15, con el cual llevan adelante varios proyectos de investigación, composición y edición de música. Recorren el país y salen fuera de él, se convierten en un grupo emblemático del arte popular.

Sus composiciones están plasmadas en varios discos, aunque la mayoría se conserva inédita. Fue parte también del grupo Cantores del Pueblo. Hoy trabaja en el Conservatorio de Música del Municipio de Esmeraldas, institución que fundó hace más de una década, durante la alcaldía de Ernesto Estupiñán.

POR ALEX DAVID CADENA