Durante varios años el correísmo se publicitó como la superación histórica de la larga noche neoliberal, la cual estuvo caracterizada por una profunda ingobernabilidad y por seguidas crisis políticas generadas a partir del rechazo popular a un modelo que minimiza el rol del Estado y que deifica al mercado como regulador ideal de las relaciones sociales de producción.

Mas esa construcción discursiva, aparentemente de izquierda, fue falseada por la práctica política concreta de una década obesa de corrupción, demagogia, autoritarismo y despilfarro. Así una de las secuelas del anterior decenio es el fomento de la monopolización privada del negocio cementero.

La cementera Guapán, ubicada en la ciudad de Azogues, originalmente propiedad del IESS (de los afiliados y pensionistas), fue estatizada y fusionada junto a Cementos Chimborazo en la Unión Cementera Nacional –UCEM-, para posteriormente ser enajenadas en beneficio del emporio peruano Grupo Gloria.

Se puede juzgar la intencionalidad de perjuicio al Estado, pues antes de la privatización de Industrias Guapán se reportaba utilidades superiores a USD.13 millones anuales (aunque el IESS sólo recibió USD. 72 millones por la venta); y la UCEM generó ganancias de USD. 27 millones al año 2016. (El Universo, 2018).

Lo anecdótico es que el prófugo Ramiro Gonzáles, entonces Ministro de Industrias, por órdenes de Rafael, alteró la condición estratégica de la industria cementera por una subsidiaria. Este fraude lo convinieron para trampear las exigencias legales que demandan al menos el 51% de las acciones en manos del Estado ecuatoriano y para llevar adelante la privatización de estos medios de producción bajo la figura de socio estratégico y de Alianza Público-Privada, que se adoptó como continuidad a la larga noche neoliberal[1].

 

Esa herencia de privatizaciones fomentadas por Correa continúa en la praxis de su sucesor. Moreno oscila, como un péndulo, entre la ruptura política con Rafael y una línea de prolongación del mismo modelo económico experimentado por el anterior régimen e incluso por la partidocracia.

La secuencia del correísmo en Moreno se dimensiona en inscribir las palabras totalmente privatizado en la lápida mortuoria de las empresas cementeras nacionales, pues el actual gobierno se apresta a liquidar los remanentes del paquete accionario pertenecientes al Estado. El plan económico del régimen prevé la venta de UCEM en algo más de USD.8 millones y con ello se termina de entregar la exclusividad del negocio cementero a monopolios privados, sin regularización alguna del Estado.

La vieja partidocracia gobernó para los mismos grupos económicos beneficiados por el correísmo y continúan cosechando fortunas, gracias a la permisividad de las políticas santificadas en Carondelet. Sólo cambiaron los alfiles que permitieron a la burguesía ser cada vez más opulenta.

Por lo tanto, la superación del correísmo es la superación del neoliberalismo mismo y la exigencia al gobierno de Moreno que cumpla con sus ofrecimientos de campaña alejados de las privatizaciones.

Esta es la tarea del pueblo ecuatoriano. Además, en su lucha anticorrupción debe impulsar el desarrollo de auditorías a las operaciones financieras vinculadas a las cementeras, pues existieron fracasadas inversiones estatales en la infraestructura de los complejos industriales, desvalorización dolosa del patrimonio vendido y promoción de oligopolios.

[1] En una entrevista “Rafael Correa… ratificó que Industrias Guapán, no desaparecerá, sino que pasará a manos del Ministerio de Industrias y Competitividad. El Jefe del Estado señaló que sería un absurdo privatizar la industria, pues hay sectores como los estratégicos que no pueden ser privatizados.” (Ecuador Inmediato, 2009).

Bibliografía

 

Ecuador Inmediato. (3 de Abril de 2009). Ecuador Inmediato. Obtenido de http://www.ecuadorinmediato.com/Noticias/news_user_view/presidente_correa_afirmo_que_industrias_guapan_no_desaparecera–101352

El Universo. (13 de Abril de 2018). El Universo. Obtenido de El Universo: https://www.eluniverso.com/noticias/2018/04/13/nota/6711082/cementera-que-se-liquida-tuvo-utilidad-millonaria