Las constantes alarmas por parte de movimientos ecologistas sobre los graves riesgos que conlleva el uso de transgénicos tanto para la salud de los seres humanos como para la soberanía alimentaria, el medio ambiente y la biodiversidad, se encuentra en la actualidad más vigente que nunca.

El pasado 7 de mayo el Colectivo Ecuador Libre de Transgénicos acudió al ministerio de Agricultura y Ganadería para  presentar una Carta abierta  contra la autorización al  ingreso de semillas transgénicas al país ya que se violentaría directamente el Art. 401 de la Constitución,  en el que se declara al Ecuador como territorio libre de semillas y cultivos transgénicos.

Preocupación que se acrecentó a partir del 7 de mayo de 2017 cuando el Ejecutivo envió un veto al Art. 56 de la Ley de Agrobiodiversidad, Semillas y Fomento a la Agricultura Sustentable, a través del cual se permitía el ingreso al país de semillas y cultivos transgénicos con fines de investigación, lo cual para el colectivo dejó como interrogante  ¿para qué se quiere iniciar investigación con una tecnología que es extremadamente cara, que es riesgosa, que está controlada por empresas transnacionales, y que no podrá jamás aplicarse en el país, porque la Constitución así lo dice?

“En un país con escasos recursos económicos, los esfuerzos de investigación no deberían centrarse en la producción de semillas y cultivos transgénicos, sino en potenciar la agrobiodiversidad, acabar con la dependencia tecnológica que nos obliga a importar casi todas las semillas hortícolas que se usan en el país, o a promover una agricultura sana, limpia y soberana”, sostiene el colectivo en un comunicado oficial.

“Decir que  sólo ingresan los transgénicos con fines investigativos,  ha sido el mecanismo usado en otros países para comercializar libremente ese tipo de semillas”, expresó en declaraciones  Tatiana Rivadeneira, abogada asociada al colectivo.

Por lo cual, con más de 400 firmas de adhesión, defensores de la naturaleza, organizaciones campesinas, agroecológicas y de consumidores, presionan  para que no se continúe con el reglamento a dicha ley, mientras que la Corte Constitucional se pronuncia sobre las seis demandas presentadas argumentando la inconstitucionalidad de la Ley.

Es así que a un año de la presentación de las demandas de inconstitucionalidad,  el colectivo #EcuadorLibreDeTransgénicos finalmente recibió fecha de audiencia en la Corte Constitucional, el 14 de mayo, donde fueron recibidos por los miembros de la Corte y un representante de la presidencia, ante los cuales expusieron sus argumentos. Es así que tras casi tres horas de diálogos, finalmente el representante del Ejecutivo se pronunció en contra de los Art. 33 y 56 de la Ley de Semillas por ser inconstitucional en el fondo. Ahora los movimientos ecologistas esperan la sentencia de la Corte.

Un avance importante…

Al terminar la audiencia en la Corte Constitucional las reacciones por parte de los movimientos pertenecientes al Colectivo #EcuadorLibreDeTransgenicos se hicieron presentes:

Jaime Vargas, presidente de la CONAIE, felicitó y destacó la importancia de la unidad de los pueblos.“Es importante reconocer que unidos luchando, haciendo el esfuerzo posible para defender la tierra y la vida, podemos vencer toda mala intención desde el Estado ecuatoriano. Desde la CONAIE vamos a seguir con fuerza en esta unidad, porque la lucha de declarar al Ecuador libre de transgénicos no es únicamente una lucha de unos sectores  sino de todos los ecuatorianos y ecuatorianas, porque alimentarnos de semillas o productos contaminados es ir en contra de la vida”.

Por su parte, Blanca Chancoso, vicepresidenta de la ECUARUNARI, expresó: “hemos dejado sentado que si los asambleístas siguen insistiendo en aprobar esa ley que atenta contra la vida de los ecuatorianos, hemos dicho que con esa ley o sin esa ley vamos a defender las semillas, porque es defender la vida, la soberanía alimentaria, la identidad cultural, la historia y la dignidad de todos los pueblos”.