Durante el Foro Internacional “Construyendo Ciudadanía Planetaria”, desarrollado en la Universidad Técnica de Ambato del 19 al 21 de abril, que contó con la participación de autoridades locales y nacionales , catedráticos y representantes diplomáticos de América, Asia y Europa, además de líderes como Rigoberta Menchú se abordaron y debatieron los siguientes ejes:

  • La convivencia pacífica y armoniosa entre todas las especies que viajamos a bordo de la Tierra, en un marco de respeto a la diversidad y de atención prioritaria a los seres sin acceso a oportunidades, o con accesos disminuidos.
  • El reconocimiento, apropiamiento y difusión de los saberes ancestrales, como fuente  de sabiduría  para el respeto y  atención a las necesidades de la Madre Tierra, considerando el uso de la tecnología  que nos provea mejores condiciones de vida, sin afectar a los ecosistemas naturales.
  • El apoyo irrestricto a las iniciativas que permitan demostrar individualmente que “VOY X LA PAZ” y que “Defiendo la causa de la vida”.

Las jornadas de discusión y presentación de ponencias abordaron temas como: Ciudades inclusivas; Regeneración y movilidad urbana; Entornos urbanos productivos; Ciudadanía y participación social; Soluciones Innovadoras a los problemas de las ciudades;  Calentamiento global; Ciudades alternativas; Ciudades saludables y Ciudadanía Planetaria a través de la educación. Al final se realizó una sesión plenaria en la que se suscribió la “Declaración de Ambato” que recoge los siguientes ejes:

  • La urgente necesidad de actuar individual y colectivamente para restaurar las condiciones de habitabilidad del planeta Tierra, para todas las especies vivientes que viven en él.
  • La necesidad de estudiar, aprender y compartir los conocimientos ancestrales, al igual que lo hacen los pueblos aborígenes en muchos lugares de la Tierra, para el aprovechamiento adecuado  de los recursos.
  • El reconocimiento de que solamente la coexistencia pacífica entre todos los seres vivientes, incluyendo las relaciones entre humanos, permitirá evolucionar.
  • Aceptación de la responsabilidad de haber agredido, ya sea en forma individual o colectiva, de manera consciente o no a la Madre Naturaleza, provocándole daños y mucho dolor como organismo viviente que es.
  • Valorar los avances tecnológicos que permiten mejores condiciones de vida, siempre y cuando esos avances  no generen pérdidas para ningún ecosistema natural.
  • La convicción de que solamente conjugando una educación con valores universales y trascendentes de respeto, equidad, inclusión y atención a la diversidad, con los conocimientos ancestrales y nuevos, se estará en condiciones de entender la incuestionable coexistencia del pasado, del presente y del futuro tanto en los ámbitos individual como colectivo, con todas sus implicaciones.
  • Reconocimiento de los esfuerzos y las iniciativas anteriores para preservar la vida en el Planeta, entre otros la decisión de las Naciones Unidas de designar el 22 de Abril como el Día de La Madre tierra y la aceptación del lema de la celebración para el año 2018 “Terminar con la contaminación de los plásticos”.