Con consignas a todo pulmón de “Trujillo, amigo, el pueblo está contigo”, “Respaldo al Consejo de Participación” fueron recibidos los miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio en el Teatro Universitario de la UCE donde se llevó a cabo la sesión No. 12 del Pleno del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio (CPCCS-T).

Luego de constatar el quórum se instaló la sesión que tuvo como orden del día la lectura del acta de la reunión anterior y posteriormente la resolución de la evaluación hacia los vocales del Consejo de la Judicatura (CJ). El espacio reservado para los vocales del Consejo de la Judicatura, se mantuvo vacío durante toda la jornada, ya que los evaluados no asistieron a la declaración final del proceso.

Darwin Seraquive, Secretario General del CPCCS-T realizó un recuento de cómo mediante referéndum se dio paso a la re estructuración del CPCCS-T y el pueblo ecuatoriano les otorgó la potestad de evaluar a las instituciones y autoridades si así fuera necesario “este pleno se declara competente para evaluar al Consejo de la Judicatura” expresó .

Con la lectura de un informe detallado se dio a conocer como se llevó el proceso de evaluación a los vocales, los informes entregados por parte de los evaluados para las pruebas de descargo y lo sucedido el pasado 31 de mayo en la audiencia pública donde era su oportunidad de defenderse pero que los magistrados abandonaron la sesión.

Es así que el pleno ratificó la validez del proceso de evaluación, bajo los parámetros de Legitimidad del cargo,  Cumplimiento de funciones,  Debida gestión de recursos públicos, Transparencia  y Evaluación ciudadana.

Dentro de la documentación leída públicamente se estableció que la designación de los actuales vocales no cumplía con los parámetros establecidos por lo cual no tenía validez, además de concluir  que “hay un claro conflicto de intereses puesto por el lazo de amistad y cercanía de Gustavo Jalkh y los demás vocales con el ex presidente Rafael Correa” indica el informe que también denuncia  que  dichas nominaciones no cumplen con las aptitudes que debe tener un Consejo de la Judicatura, por lo tanto es un proceso no es legítimo.

Tras leer punto por punto la matriz con la que se realizó la evaluación el pleno del CPCCS-T enfatizó las inconsistencias que encontró:

– Parcialidad de quien los eligió.

– Incumplimiento de las aptitudes que deben tener los vocales de Consejo de la Judicatura (No tienen carreras profesionales en el tema de Derecho).

– Incumplimiento reglamento designación de jueces.

– Falta participación ciudadana y transparencia en el procedimiento.

“El pleno indica que una vez efectuada la evaluación se ha comprobado que los vocales del Consejo de la Judicatura permitieron que los conflictos de intereses intercedan en la ejecución de sus funciones, pues ejercieron sus funciones con el objetivo de interferir en la administración de la justicia  para favorecer intereses del Estado”, expresó Seraquive.

Es así que tras cinco horas y media de sesión  pública, el principal del CPCCS-T  finalmente se propuso cesar de sus funciones y dar por terminado el periodo constitucional de los vocales del Consejo de la Judicatura: Gustavo Jalkh, Néstor Arbito, Ana Karina Peralta, Paulo Rodríguez y Tania Arias por incumplir con los parámetros bajo los que fueron evaluados, lo cual fue aprobado por unanimidad por los consejeros en medio de ovaciones por parte de los presentes, que entre aplausos emotivos gritaban ¡Preso Jalkh, preso!.

Mientras tanto los magistrados ahora cesados tienen un plazo de tres días para  apelar a la decisión del CPCCS-T, dependiendo de si dicha apelación procede o no, la decisión del Consejo será definitiva y posteriormente se procederá a elección de nuevos vocales.