Por: Amanda Tapia y Rafael Oñate.

La reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) se aprobó el 15 de mayo de este año, en ella constan aspectos como la reforma al presupuesto universitario, eliminación de categorías, ampliación de cupos dentro de las universidades, extensión de tiempo para docentes que deseen obtener su título de PHD, entre otros aspectos. De los 40 artículos presentados por la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), 20 fueron aprobados por la Asamblea Nacional y los restantes se pide que se incluyan en un veto que el presidente Lenin Moreno debe presentar.

Mauricio Chiluisa, presidente nacional de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), afirma que “dentro de la reforma existen artículos que se refieren a la vigencia de la libertad de expresión estudiantil en las instituciones, ya que en algunos centros de educación ha existido represión al movimiento estudiantil universitario”.

Dentro de las propuestas que no fueron consideradas en la reforma aprobada por la Asamblea está la que se refiere al Artículo cinco, sobre los Derechos de las y los estudiantes, “nosotros hemos planteado que dicho artículo debe ser modificado en algunos aspectos, esto con la finalidad de generar derechos de participación y acceso a la educación superior, al igual que contar con permisos para realizar prácticas deportivas y sociales; también proyectamos que se pueda sufragar desde primer semestre en todas las carreras, para elegir a las autoridades que nos van a representar”.

Destacó la importante acogida que tienen los artículos presentados, “un triunfo es la ampliación de los cupos para el ingreso de los estudiantes, como también la eliminación de la tipología y categorización de los centros de educación. Al ya no existir una categorización, las universidades pasan a denominase de educación y de investigación técnica”.

La reforma fue una petición realizada por estudiantes, empleados y docentes universitarios. Diego Morales, presidente de la Asociación de Empleados de la Universidad Técnica de Cotopaxi, afirmó que esta ley redujo la autonomía universitaria, “La ley redujo los principios de Córdoba, los principios de autonomía, a la que denominaron como autonomía responsable, término que no existe en el contexto del derecho internacional. Al decir que es responsable, lo que se hace es someter a las instituciones a la voluntad del gobierno de turno”.

La LOES no cumplió el objetivo con el que fue propuesta, se originó un elitismo en torno a la educación, retardando el proceso de formación estudiantil de los bachilleres ecuatorianos. “Esta ley, desde su nacimiento, no respondió a las necesidades propias de los estudiantes, empleados y docentes, actores verdaderos de la educación superior; no han sido tomados en cuenta en su elaboración”, mencionó Diego Morales.

La propuesta aprobada por la Asamblea Nacional modifica cerca de 150 artículos de la actual LOES, el presidente Lenin Moreno tiene un plazo de 30 días para pronucniarse, plazo que culmina el 16 de junio.

Roberto Herrera, secretario General de la Federación Nacional de Profesores Universitarios y Politécnicos del Ecuador (FENAPUPE), señaló que “Los gremios a nivel nacional se manifestaron con reformas, para que la universidad pueda recuperar su autonomía y que los recursos que no sean utilizados por las instituciones se queden dentro de ellas, y no regresen al Estado, como actualmente ocurre”. La aplicación de esta reforma beneficiará al presupuesto universitario, ya que se asignarán los recursos con base en la vinculación, investigación, gestión administrativa y financiera de la institución. Existe también preocupación por artículos no acogidos para su reforma, “estamos preocupados, ya que también algunos puntos importantes para los maestros no se tomaron en cuenta, como la eliminación del concurso de méritos para conseguir una mejor posición, algo que es aplicado a docentes de las instituciones educativas.”

Lo que se espera de la reforma a la LOES es que cumpla con las expectativas de crear un ambiente de desarrollo educativo e institucional de las universidades del país, y así procurar una formación de calidad, sin discriminación, justa y democrática para estudiantes, empleados y docentes.