El miércoles 14 de febrero dos funcionarios del gobierno de Lenin Moreno acudieron a la Fiscalía de Pichincha con el propósito de presentar una denuncia por el presunto delito de defraudación tributaria por parte de directivos de Gamavisión en retenciones en la fuente y del Impuesto al Valor Agregado (IVA). El monto ascendería a 6.2 millones de dólares.

Antes ya se conoció de la crisis financiera de Gamatv y TC televisión, medios de comunicación incautados por el gobierno de Rafael Correa, y que a su tiempo se constituyeron en los puntales de su estrategia de propaganda.  Los empleados se encontraban impagos y con deudas. Adicionalmente los dos canales de TV abierta perdieron 2.8 millones de dólares por la fallida transmisión del campeonato nacional de fútbol.

En el mes de octubre del 2017 se denunció las irregularidades en el diario El Telégrafo,  mismas que ascienden a 3.3 millones de dólares.

En los diferentes medios controlados por el correato se registraron ilegalidades en los honorarios, regalos y bonos (el caso más conocido son los bonos entregados y  el auto obsequiado a Carlos Ochoa, ex presentador de Gama TV y  Superintendente de Comunicación), contratos a dedo y a familiares de  empleados de la SECOM.

No obstante, los peces más gordos de los manejos económicos considerados como fraudulentos son los hermanos Alvarado. La forma “propagandística y mediocre, dispendiosa e indolente”, de llevar la política de comunicación de la revolución ciudadana, según el funcionario Andrés Michelena, les llevó también a ser parte de las pérdidas de Gamavisón (17 millones), y TC Televisión (6 millones), y también de la oscura compra del pequeño diario El Tiempo, de Cuenca. No está lejos además  la adquisición de 46  sistemas de transmisión para Ecuador TV, que reposan en alguna bodega, sin uso.

Hay más. La Contraloría ha iniciado auditorías a los manejos económicos de las sabatinas, en las que hubo irregularidades en la contratación de proveedores. Aquí los hermanos Alvarado eran los que firmaban los contratos y los que proveían de servicios y materiales a la SECOM. En este caso y en otros de conocimiento público, la Contraloría ha identificado operaciones monetarias “inusuales” por 4 millones 600 mil dólares. La Unidad de Análisis Financiero (UAF) detectó que las empresas de los hermanos, entre ellas la más grande, CREACIONAL, manejaron 130 millones en 38 cuentas bancarias. La familia Alvarado se encuentra seriamente involucrada en los contratos que con motivo de los Enlaces semanales  (Sabatinas) se suscribieron con  siete empleados de la Secom, cuando aquello está expresamente prohibido por la ley. Un involucrado producía semanalmente el segmento “La caretucada de la semana” dirigido a aporrear a los medios, a los periodistas o a algún político de la oposición

Si bien los desafueros financieros tienen que ver con el enriquecimiento ilícito, también hay que señalar que la guerra de la propaganda llevada con gran ímpetu por el ex presidente, fue el pretexto ideal para realizar gastos escandalosos, escondidos, gravosos y fuera de la ley. Por ejemplo los grupos de trolls contratados para confundir a la opinión pública nacional e internacional. “Si ellos mandan un twitter les mandamos 10 000 …”, se jactaba Correa. Aquí, los trolls facturaron decenas de miles de dólares.

Entre los escándalos también está la contratación de empresas de Relaciones Públicas, como la McSquared PR, por 6 millones de dólares “para promover mi imagen de líder mundial”, dijo Correa. Esta empresa contrató a artistas profesionales norteamericanos (Danny Glover, Mia Farrow, Alejandra Costeau, Antonia Juhasz) para actuar en el caso Chevron. Tenían que empaparse de petróleo las manos, mostrárselas a los periodistas, y cobrar centenares de miles de dólares. Ahora están enjuiciados en los Estados Unidos.

La empresa española Ares Rights fue contratada para bloquear cuentas, borrar mensajes multimedia, eliminar fotografías, y  reclamar propiedad intelectual de las fotografías utilizadas por medios de comunicación de la oposición.   Como si fuera el caso de una vedette de Hollywood, Ares Right tiene los derechos de uso (copyright) de la imagen de Correa así como de expresiones “revolución Ciudadana, Hasta la victoria, siempre”. Es propietaria además de las imágenes de Jorge Glas Viejó, quien está acusado de violar a una niña en Guayaquil. Muchos de estas acciones se financiaron con fondos secretos de la SENAIN y que ahora están siendo auditados. Otra empresa que trabajó para estos fines es Ximah Digital. De hecho el régimen gastó mucho dinero en redes sociales.

Así se financió la guerra de la propaganda con la que Correa confundió a miles de personas, especialmente en el exterior. Estos comerciantes inescrupulosos de la política trabajaron desde lo ideológico, difundiendo mentiras políticas, agrandando los hechos, creando enemigos ficticios, victimizándose.

Crearon plataformas ideológicas que no solamente engañaron y confundieron a determinados sectores de la sociedad. Para ello se valieron del uso ilegítimo de los discursos de la izquierda , de los íconos de la izquierda latinoamericana y mundial, para lo cual se inventaron consignas  del imaginario político nacional, como El buen vivir, Suma kawsay, Avanzamos patria, La revolución ciudadana avanza; Rafael para el pueblo, correa para los corruptos; Prohibido olvidar,  o a su vez aturdían la atención social con las falsas peroratas antiimperialistas. Ninguno de los artistas, intelectuales, pensadores, académicos vinieron sin que se les abone cuantiosos emolumentos, hoteles de lujo, vehículos, y hasta puestos en universidades (Yachay  e Instituto de Altos Estudios Nacionales). Parte del juego de la propaganda fueron los costosos cabildeos para los 16 doctorados honoris causa tramitados desde la Cancillería ecuatoriana.

Es público el interés que tenía el ex presidente en las encuestas (algunas de ellas determinaron su impopularidad por lo que decidió no presentarse como candidato electoral), pero ordenó que la SENAIN se haga cargo de los compromisos económicos. Las empresas “Perfiles de Opinión”  y “Santiago Pérez Investigación y Estudios”, dirigidas por Santiago Pérez, obtuvo numerosos contratos de valoración de imagen y tendencias electorales con el gobierno y sus resultados generalmente estaban a favor del régimen. Comenzó en el 2008 y en el 2011 obtuvo un contrato por 140 000 dólares. Hasta el 2013 había facturado 417 542 dólares del gobierno correista, quien además dijo alguna vez que había trabajado con empresas encuestadoras nacionales y extranjeras.

No faltó el procedimiento tradicional de cooptar periodistas y medios a través de la entrega o retiro de la multimillonaria propaganda gubernamental. No hay datos certeros al momento pero no deja de ser necesaria una prolija investigación al respecto. El régimen adicionalmente manejó de manera pública la agenda publicitaria institucional de varios equipos deportivos.

Parte de los millonarios gastos en propaganda están las campañas de imagen y de Responsabilidad Social de  diversas instituciones del Estado como el IESS y los ministerios.

La creación y uso de la marca país fue también un rocambolesco uso de dinero. No solamente está el famoso All You Need is Ecuador, sino que “para posicionarse en el contexto global en pos de ser visto como un país que ofrece calidad”  es “ aquel círculo que irradia hacia el infinito en curvas sinuosas, en 20 tonos de paleta cromática y con la leyenda ´Ecuador ama la vida´”. La pintura obligatoria en decenas de edificios gubernamentales significó el gasto de millones de dólares. Este gráfico dibujado  en la plataforma financiera en Quito costó  1 340 000 dólares.

No se trata de una novela. Es un breve examen del dispendio y la corrupción que primaron durante el gobierno de Rafael Correa Delgado, quien conocía y ordenaba los gastos tratando de crear  una imagen de progreso, respeto, defensa de los derechos humanos, respeto a la naturaleza. La otra faceta de este relato es la de los contenidos, elaborados con finura marketinera y estafa ideológica. De los cuales hablaremos más tarde.

20 Feb. 2018