Esto de los costos de producción en la extracción de crudo en la industria petrolera es un tema tabú, ya que pocas personas conocen de lo que se trata y de su incidencia.

Lo que sí se puede afirmar con toda seguridad es que su alteración tiene grandes implicaciones en la economía. Así, si ese costo se modifica en solamente 1 dólar, el país pierde o gana alrededor de USD 200 millones anuales, que es el número de barriles que se extrae por año aproximadamente.

¿Qué es el costo de producción en la extracción de crudo (C.P.)? Es el costo en dólares por la extracción  o producción de un  barril  del hidrocarburo. El C.P. tiene básicamente 2 componentes: el de operación o el de la extracción propiamente dicha y el de la amortización de las inversiones para ese efecto, que normalmente se lo hace para un período de 10 años. Las variaciones de los 2 componentes tienen una diferencia pequeña. El primero, el de operación, cada año, su oscilación depende de la variación-depreciación del dólar, mientras que el de las amortizaciones varía en función del aumento o disminución de las inversiones, pero valoradas en su décima parte, al ser amortizadas en los 10 años señalados.

Así, en diciembre del 2006[1], a pocos días de la posesión del primer gobierno de Rafael Correa, el costo de producción para ese año en Petroproducción (que a la época era la filial de Petroecuador encargada de la exploración y explotación petrolera) llegaba a los USD 7,74/barril, correspondiente a la suma de los 2 componentes ya indicados: el de operación, que fue de USD 6,17 más el de las amortización de las inversiones, que fue de USD 1,57/b.

En agosto del 2007, Wilson Pástor, gerente de Petroamazonas (en ese entonces filial transitoria de Petroecuador, creada para el manejo de los campos petroleros de la Occidental expulsada del país, declaraba que los C.P. en el bloque 15 (que operaba Oxy) eran de $6,79/b[2]. Estos 2 valores, muy similares, nos servirán para el análisis que viene a continuación.

A mediados del 2010 se inicia a manipular los datos de los  costos de producción y los perjuicios se inician con la suscripción de los nuevos contratos con las petroleras privadas que tenían hasta entonces, verdaderas concesiones a través de los contratos denominados de Participación, donde el Estado y las compañías., tenían una participación fija, que en promedio eran 20 y 80% respectivamente. Luego se cambiaron a los contratos denominados de Prestación, pero, el gran pero es que modificaron los CP de las petroleras hacia arriba, una verdadera coalisión de gobierno-petroleras para beneficiar a éstas últimas.

¿Por qué “arreglaron” los nuevos CP?; pues porque en la nueva modalidad de contratos de Prestación de servicios el Estado se comprometió a pagar una tarifa a las petroleras en dólares por barril; tarifa en la que se incorporó como uno de sus 2 componentes precisamente al Costo de Producción (evidentemente el más importante); siendo el segundo componente el de la utilidad razonable, con lo cual las petroleras ya no corrían riesgo y, por ende, tenían (tienen) un negocio seguro. Si artificiosamente la petrolera estatal sube su C.P. las tarifas con las privadas también suben, en perjuicio del Estado; aunque al parecer, en el 2010, cuando se inició este “desbarajuste” hubo un “acuerdo” entre las partes, como síntoma de la corrupción generalizada en estos 10 años de Robos Ciudadanos.

El 31 de octubre de 2011 Petroecuador y PDVSA de Venezuela firman un contrato modificatorio al que ya tenían en la explotación de Sacha. El costo por barril baja de USD 7,81 a USD 5,41 pero (lo cual es comprensible, pues se trata de uno de los campos grandes, cuyo CP tiene que estar por debajo del promedio de Petroecuador), paradójicamente suben la tarifa a USD 17,8 por barril extraído [3]; es decir, lo estrictamente necesario para beneficiar al capital extranjero, en este caso, al venezolano, pero existe, sin embargo, un denominador común, los CP, todavía similares. Como podemos apreciar, ya se comienza a manipular cifras y valores.

Más tarde, el 31 de enero 2012, se firman nuevos contratos con petroleras privadas para incrementar la producción de los campos denominados “maduros”, que no son otra cosa que los campos petroleros más grandes, antiguos, que datan de los años 70, es decir, de los inicios de la explotación petrolera en la Amazonía. Y se inició toda una oleada en el resto de campos, sean grandes, medianos o pequeños, para incrementar la extracción; es decir se entregó al gran capital la casi totalidad de la extracción petrolera… PROEZA no lograda por ninguno de los gobiernos abiertamente declarados de derecha como Febres Cordero, Durán Ballén, etc.,  mientras Correa declaraba a los 4 vientos ser de izquierda, socialista… ¡el cinismo en su máxima expresión!

Se definió entonces una tarifa para ese crudo incremental, es decir, para los barriles de aumento a la producción “normal”, que fue una verdadera farsa, pues ese incremento bien lo podía realizar la estatal con trabajos técnicos sencillos  e inversiones pequeñas. Pero claro, fue el mejor pretexto para iniciar la privatización de la extracción petrolera en el Ecuador. Así se les dio otro beneficio a las petroleras a las que se contrató:tarifas sobrevaloradas, con valores por encima de los $30 el barril.

De pronto, en 2013, desaparece Petroproducción y se crea una nueva Petroamazonas (ex filial transitoria de Petroecuador y, heredera de la Oxy) como empresa (EP) aparte de Petroecuador (que desde ese año se encarga de la refinación, comercialización y transporte), y se hace cargo de toda la exploración y explotación petrolera estatal, que antes manejaba Petroproducción, pero con 2 particularidades muy reveladoras:

  • De Operadora directa, se convirtió realmente en una intermediaria, pues la exploración que antes (cuando era filial transitoria de Petroecuador) estaba tercerizada, la continuó y acentuó y exactamente igual hizo con la extracción, que también la continuó y consolidó; y,
  • los costos de producción se elevaron vertiginosamente.

Estos costos recién salen a la luz a inicios del año 2017 con el Reporte gerencial de Petroamazonas del 2016, en el que se hace mención de esos costos en el 2013 hasta el 2016.

Así, los C.P. fueron de USD 28.91/b en el 2013; USD 29.28/b en el 2014; USD 21.56/b en 2015 y, USD 19.87/b en el año 2016, según el Reporte gerencial de Petroamazonas -EP del 2016[4].

¿Por qué motivo subieron vertiginosamente los costos en más de 300%, en apenas 2 años (desde fines del 2011 hasta el 2013)?

¿Por los costos de extracción? No! pues estos valores se han mantenido estables, si comparamos los del 2006 con los del 2015. Así, El Comercio del 26 de junio del 2015[5] reseñaba: “El costo operativo por barril de Petroamazonas-EP  es USD 8,50… proyectado para el 2015…”

¿Sería por el monto de las inversiones que subió?, no, tampoco.

Decíamos en líneas anteriores que en la desaparecida Petroproducción las inversiones se amortizaban en un período de 10 años. Sin embargo, asumiendo, en el supuesto no consentido, que el total del presupuesto de Petroamazonas va a inversiones para debitarlo, no en 10 años sino solamente en 1 año, tampoco tienen sustento esos valores presentados por lo siguiente: estos presupuestos fueron bastante similares en el 2013 (USD 3.548 millones) y el 2015, USD 3.533 millones). Pero cuando comparamos los C.P. se constata una diferencia notable: USD 28,91 y USD 21,56, para los años 2013 y 2015, respectivamente, una diferencia de USD 7,35/b, equivalente a un 34%.

Es decir presupuestos similares, pero con costos de producción muy diferentes. Es menester señalar que no se dispone de datos oficiales de los C.P. del 2012… ¿año del agujero negro?

El gobierno de Correa se caracterizó precisamente por la manipulación y el ocultamiento de cifras y datos, como sucedió con la deuda pública que en el año 2009 apenas rebasaba los 10 mil millones de dólares y que al terminar el periodo terminó en cerca de 60 mil millones, cifra que el gobierno de Correa manipuló y lo negó hasta que el presidente Lenin Moreno la reveló.

Hay algo revelador cuando el nuevo ministro de petróleos, Carlos Pérez, informó pr la prensa el 27 de julio de 2017, que había llegado a un acuerdo para bajar las tarifas que el Estado pagaba en los contratos de dos de los 5 campos, denominados las Joyas de la Corona, Shushufindi y Libertador.  “Las tarifas para los contratos que mantiene Petroamazonas EP en los campos Shushufindi y Libertador serán modificadas tras un acuerdo logrado entre la estatal petrolera y los consorcios Shushufindi y Pardaliservices”, dice un comunicado oficial, en las condiciones de los contratos de prestación de servicios específicos firmados en 2012, que se encuentran en fase de renegociación.

En el caso del contrato de Shushufindi… “se reducirá de 29,85 dólares por barril a 19,50…”; es decir, que la tarifa baja USD 10,35 por barril. En el caso del campo Libertador el ministro consiguió una “rebaja” de 13,04 dólares por barril.

El Ministro de Hidrocarburos logró –¡de golpe y porrazo!– esta rebaja sustancial en las tarifas, en un período tan corto,  que supera los  USD 10 por barril, revela por otro lado grandes y millonarios perjuicios  al país, sobrecostos de la producción petrolera y una gran corrupción.

Algo similar a lo que el gobierno de Correa tenía presupuestado para la construcción de la refinería del Pacífico: USD 15.000 millones, pero que el actual ministro, luego de varias averiguaciones con consultoras extranjeras redefinió el costo entre 5.000 y 8.000 millones. Es decir, una diferencia de por lo menos USD 7.000 millones!que, seguramente, se pensaban embolsicar los bandidos.

Ahora, analicemos lo que pasa con los campos petroleros pequeños, antes llamados Marginales y,que Moreno, hoy los denomina Menores.

En una licitación de estos campos realizada el 15 de diciembre último, los concursantes ofrecen cobrar tarifas que fluctúan entre 10,21 y 17,00 dólares por barril, en tratándose de campos con producción pequeña o marginal que, por lógica razón, sus valores son superiores por la economía de escala: a mayor producción menores costos y viceversa (C.P. y por ende las tarifas) deben ser superiores al promedio, precisamente por su condición de marginales.

La media entre esas 2 propuestas extremas (USD 10,21 y USD 17,00) es USD 13,6 por barril. Pero esto es el valor de la tarifa, que como decíamos en líneas anteriores está compuesta por 2 elementos, el CP y la utilidad razonable; entonces, el CP promedio debe ser inferior a la tarifa ¿cuánto?, con toda seguridad un CP que superará los $12 por barril, para que las petroleras puedan tener su rentabilidad.

En tratándose de campos pequeños, por eso denominados antes marginales y ahora menores, cuya producción en el mejor de los casos no superan los 5.000BPPD, ¿cómo es posible que tengan menos C.P. que el promedio de Petroamazonas, que extrae alrededor de 425.000BPPD?, que como ya vimos antes, tiene C.P. de 28,91; 29,28; 21,56 y, 19,87 dólares por barril para los años 2013, 14, 15 y 16 respectivamente.

Con este análisis podemos emitir una primera certeza: el CP promedio y real de Petroamazonas, no puede superar el del promedio de los campos marginales o menores, de la licitación de diciembre último, por ende, en la estatal deberíamos hablar de costos que deben estar muy por debajo de los USD 12 por barril; incluso, me atrevería a hablar de un CP de 10 dólares en la estatal. Por eso, ya lo decíamos en enero 2016 [6], cuando el 14 de diciembre de 2015 en que se entregaron otras 2 joyas de la corona, los campos Auca (el segundo más productivo del País) y Cononaco, más otros campos que integran el bloque 61, como “regalo” de navidad a Schlumberger, lo cual no fue solamente una privatización de la extracción, sino una ENTREGA TOTAL a cambio de USD 1.000 millones que nos “obsequió” la transnacional, contrato que ha sido cuestionado por la contraloría, pero en donde la tarifa fijada (la que paga el Estado) era de $26 por barril, por lo cual decíamos en ese artículo, que el perjuicio a los ecuatorianos debía estar en unos $16 por barril, es decir pérdidas multimillonarias; el mundo al revés, tarifas pequeñas ($10,21) en pequeños campos y, tarifas altas en los grandes ($26); ¡al suelo la economía de escala!, otra INNOVACIÓN de los Bandidos.

Aquí, surge otra pregunta: ¿por qué se debe más de USD 1.000 millones a Schlumberger, la DUEÑA de este bloque?, pues por que los IRRESPONSABLES, con Correa a la cabeza, “no se dieron cuenta” que este crudo ya estaba comprometido en las Ventas anticipadas, por ende, no podían pagar la tarifa NEGOCIADA y, como ya se sabe, el 100% de nuestro crudo tenían que llevárselo (en 2017 y 2018) los chinos y tailandeses, no para sus refinerías, sino para revenderlo, en “negocios” que las actuales autoridades los consideran lesivos para el Estado y, que trajo una consecuencia adicional: la desesperación de extraer A COMO DÉ LUGAR le petróleo del Yasuní, en el campo ITT, con el objeto de tener ALGUITO como reserva y, que el nuevo ministro lo ha utilizado para realizar las denominadas ventas SPOT.

A propósito de esto, de los campos marginales, vale traer a colación lo del contrato del campo marginal Singue, que ha sido cuestionado por la Contraloría, en un informe de hace poco tiempo y en donde se sindica por peculado al ex vicepresidente Glas, a los exministros de hidrocarburos Carlos Pareja y Wilson Pástor y otros por varios delitos, pero aquí solo nos referiremos a la acusación de la tarifa “exagerada” sobrevalorada en USD 1,05 por barril; pues se había firmado una tarifa en el contrato por $33,50 en vez de $32,45, según la Contraloría. ¡Qué lejos está la contraloría para encontrar las verdaderas y elevadas diferencias!,[7] pues los valores que dice la Contraloría que debieron haber pagado los contratistas de Singue distan abismalmente de las tarifas concretadas en la licitación de diciembre último (señalado en líneas anteriores, que ofertaron entre USD 10,21 y USD 17,00 por barril).

Entonces, la presunción de la Contraloría, de la sobrepagada tarifa de 1,05 dólares en Singue está muy lejos de la realidad, demasiado pequeña, pues, como se puede deducir, el sobrepago es mucho mayor; sería de casi 20 dólares por barril (propiamente sería de USD 19,9, que es la diferencia entre USD 33,50 de Singue y USD 13,6 la tarifa promedio ya firmada para los campos menores de diciembre último).

En los otros contratos de los denominados campos MARGINALES, también suscritos en el gobierno de Correa, las tarifas contratadas tienen un denominador común: su SOBREPRECIO. Los valores superan los 30 dólares por barril, y no se diga del resto de contratos, el más aberrante el suscrito en los campos de la península de Santa Elena, con una tarifa de USD 58 por barril, pasando por los de las chinas, que superan los USD 40 por barril y que generó, hace varios meses, cuando el precio de nuestro crudo no superaba los $40, que los ecuatorianos SUBSIDIEMOS a las petroleras.

Ahora se podrá entender lo de los sobreprecios en la gran totalidad de las obras contratadas en la década ganada por los bandidos: sobreprecios en escuelas y colegios, hospitales, hidroeléctricas, carreteras, riego, en petróleos y un largo etc.; y, es que no hay una sola obra en donde no haya existido el sobreprecio como para poder decir que es la excepción que confirma la regla….

Igualmente podemos entender las investigaciones de Diario Expreso, que revelan de algunas deudas que no tienen el sustento del caso, pues no existen los informes respectivos. Byron Ojeda, exgerente general de la Empresa Pública Petroecuador, denunció, por ejemplo, que en la entidad no se encontraron los contratos de las preventas de crudo suscritos durante el Gobierno anterior con las compañías asiáticas Petrochina, Unipec y Petrotailandia; o, el hecho de haber convertido a la petrolera estatal en una prestataria… para entregar recursos a Finanzas y que, para remate, ¡está endeudada!

El Comercio del 11 de enero 2018 revela que “Solo Petroamazonas tiene obligaciones pendientes que sumaban, hasta fines del 2017, unos USD 3.777 millones”.

Con toda esta información, que va en la misma vía de lo que el Ecuador conoce ahora, de que no hay un solo contrato del anterior gobierno que no tenga irregularidades, no hay uno solo en donde no haya existido el sobreprecio, que en algunos casos superan el 1.000%, vale plantearse una última pregunta:

¿Cuál es el monto del perjuicio al país?

Con el análisis efectuado aquí se puede establecer claramente que hay numerosas evidencias de que se ha generado un multimillonario perjuicio al Ecuador.

Decíamos en líneas anteriores que el sobreprecio en los campos marginales o menores era de, al menos, USD 20 el barril y, en los campos grandes, el ministro Pérez del nuevo gobierno, cambió las tarifas que el Estado pagaba en 2 campos grandes, Shushufindi (el más grande del Ecuador) y Libertador, bajándolas en más de USD 10 por barril.

Entonces, podríamos deducir que el perjuicio sería fácilmente de por lo menos 10 dólares por barril sobre costo, que debe ser investigado para conocer a dónde fueron a parar los miles de millones de dólares que representa.

Para tener una idea de la dimensión económica de este perjuicio, debemos reiterar las cifras del inicio de este documento:

El Ecuador extrae alrededor de 200 millones de barriles de crudo anuales. Desde mediados del 2010 existiría el perjuicio, ya que por esa época se comenzaron a firmar los nuevos contratos petroleros y a manipular las cifras, cambiándolos de Participación a Prestación de servicios, en los que el Estado paga una tarifa en dólares por barril. Hablamos casi siempre de valores aproximados, ya que una exhaustiva investigación deberá precisar las fechas y los valores, tanto de la producción perjudicada así como de los costos.

En estos 7 años de los perjuicios, el Ecuador ha extraído-explotado alrededor de 1.400 millones de barriles de petróleo, es decir que el potencial perjuicio al país estaría por los USD  14.000 millones, asumiendo que hay un sobreprecio CONSERVADOR en las tarifas petroleras de, al menos, USD 10 por barril ya mencionados, cifra gigantesca nunca antes vista en la historia del Ecuador.

¿A dónde fueron a parar esos miles de millones de dólares?

Una gran parte a las compañías petroleras, otra, a quienes le hicieron el favor: ¡Alí (todavía libre), Babá (ya preso) y los 35 (con unos pocos detenidos)!, que recibieron, según la nueva terminología del siglo 21, sus respectivos HONORARIOS, otras… hay que investigar en Petroamazonas, empresa que fue creada exprofeso ¿para estos delincuenciales propósitos?… el ¿agujero negro?

Lo que si es cierto es que los altísimos costos de producción debieron haber ingresado a  Petroamazonas a manos llenas para potenciarla como una empresa poderosa solvente, pero, paradójicamente nos encontramos más bien con una realidad diametralmente opuesta, una empresa sin dinero, que el año anterior perdió más de USD 1.800 millones, con bastantes deudas a sus proveedores ($3.777 millones, ya señalados, que podrían rebasar fácilmente los 5.000 millones), que en su desesperación económica tiene que emitir bonos por más de $600 millones, una empresa casi en quiebra; es decir, misteriosamente Petroamazonas se convirtió en un verdadero AGUJERO NEGRO que se TRAGÓ miles de millones de dólares, que debe ser investigado para conocer el destino de estas sumas gigantescas.

¿Se atreverá enviar a la cárcel a ALÍ, al resto de los 35 y, a los jueces que permiten que se pasee libremente y dando yucazos por doquier?

Pero, se da otra gran paradoja: hasta el 2012, año en que desapareció Petroproducción, esta ex filial de Petroecuador operaba DIRECTAMENTE la exploración y explotación petrolera con CP bastante RACIONALES; en la actualidad, Petroamazonas, que la reemplazó, se convirtió en una simple intermediaria, la exploración ya no la maneja directamente y, la casi totalidad de los campos que explotaba Petroproducción ahora los explota el gran capital privado: se privatizó la extracción petrolera, con CP exageradamente altos y, sus  trabajadores ya no están al servicio del Estado ecuatoriano sino al servicio del gran capital, para perjudicar al País, otra de las INNOVACIONES de Alí, Babá y los 35.

¡Se atreverá Lenin Moreno a recuperar, NACIONALIZAR la extracción petrolera?,

NOTAS.

[1]. Documentos internos de Petroproducción, diciembre 2006.

[2].Varios sobreprecios detectados en Petroecuador. Diario La Hora, 17 de Mayo de 2007.

[3]- Gobierno busca extender 15 años el contrato de Pdvsa en Sacha. El Comercio, 31 octubre 2011

[4] Reporte gerencial Petroamazonas-EP 2016

http://www.petroamazonas.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2016/12/InformedegestionFinal29-12-16.pdf

Pág. de Petroamazonas: rendición de cuentas.

[5]- El costo operativo por barril de Petroamazonas EP es USD 8,50. El Comercio, 26 de junio de 2015.

[6]- http://periodicopcion.tk/index.php/component/content/article?id=148:el-entreguismo-petrolero

[7]- Mariano Santos. Agosto-septiembre 2017. http://www.revistarupturas.com/el-campo-ingue-y-las-acusaciones-de-peculado-a-glas.html

Quito, 21 febrero 2018.