Por Enrique Martínez-Salanova

Enrique Martínez-Salanova, director de la revista digital Aularia, de España, realiza esta muy interesante entrevista Damia Mendoza Zambrano, poeta y profesora investigadora. Doctora en Comunicación, línea Educomunicación y Alfabetización Mediática por la Universidad de Huelva y Máster en Comunicación y Educación Audiovisual UNIA/UHU, actualmente es docente de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manta. Opción ofrece a continuación  la entrevista

1. Damia, ¿Desde cuándo te expresas mediante la poesía?

Tenía 13 años cuando escribí «soy como un pajarito que quiere volar y volar», y es la frase con la que a mi madre le gusta definirme. También es la frase que repetía a mis profesores; ellos respondían: «si tú quieres volar, volarás y si crees en ti, volarás más alto». Mis maestros de Literatura y Comunicación fueron fieles motivadores en sus interacciones con la joven Damia que gustaba de la poesía a muy temprana edad; y esas palabras han mantenido mi camino.

2. ¿Cómo relacionas poesía y educomunicación?

Abrigo esta energía cósmica que me permite olfatear la tierra con todos mis sentidos, percibo la vida desde la expresión sencilla del campesino que muestra el proceso y textura de su producto cuando invita a tantear y apreciar su color hasta venderlo; eso es poesía y me despierta vida; y porque es un acto comunicativo, original, y es el arte de la auténtica educomunicación. Tengo esa misma curiosidad por el caminante y soñador como por el artista loco que idealiza el mundo y por el filósofo y joven que innova para no sentirse soldado; aquí encuentro la expresión más pura de la dignidad humana.

Damia Mendoza Zambrano, poeta y profesora investigadora. Doctora en Comunicación, es docente de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manta

3. ¿Se pueden trasmitir mensajes educadores mediante la poesía? ¿Cómo lo haces?

Eso trato, y el primer día de clases; o empiezo con un poema o una carta, la utilizo para fundar en los estudiantes el valor del lenguaje escrito y su terminología, les llevo variados libros en épocas y regiones; y en grupos de cinco, leen, analizan la idea central, relacionan el impacto comunicativo; de entrada se les dificulta el soneto clásico y el lirismo, sin embargo terminan decodificando este vocabulario paradójico y viajan del intertexto a los conceptos; los jóvenes se vuelcan en reflexiones existencialistas, la soledad, el desarraigo, la rebeldía, la virtud, el deshonor, la historia, el amor y más. La poesía se vuelve libertaria y bien puede ser asignatura y pedagogía de todos los niveles educativos.

4. ¿Cómo se aprende la poesía? ¿Cómo nos iniciamos para pensar los poemas, para vivir el hecho literario, para plasmar por escrito la poesía?

Sientes cosquilla en la piel. La emoción te mueve desde que la lees y escuchas; si te enamora la haces parte de tu conversación y hasta la declamas con la pasión de autor. Inicié escribiendo al mar, al río, a la mañana, a los niños, a mi familia; cuando tenía 16 años me junté a un grupo de escritores mayores y empecé a conocer los cantautores de la trova sudamericana, me imantaba ese sentido peculiar, humanitario y al mismo tiempo subversivo; encontraba una profunda miraba poética detrás de estas ideologías; así fui conociendo las voces de la new age, el rock, leía a León Felipe, como Atahualpa Yupanqui, escuchaba a Silvio Rodríguez y sentía cómo cada poema traía una historia consciente que le agregaba valor a sus autores, así me atreví a escribir y a cantar a nuestra patria mestiza. Esa reflexión era condición innata no solo de los latinoamericanos, la narrativa del dolor al amor es analogía en cada cultura. Si quieres hacer poesía, solo lo sabes tú, es un género auténtico y esperanzador frente a la deshumanización que se vive en el planeta.

5. En momentos en los que prima la imagen y la inmediatez de la información, ¿Qué espacio e importancia queda para la palabra, la poesía y el gesto en la educomunicación?

Sí, es verdad que estamos agobiados con la inmediatez para dar información y para responder ágilmente en lo laboral, más, si ya estamos embarcados en la educomunicación, no podemos  desprendernos de este principio; hay que encontrarle a cada espacio y a cada circunstancia su propio ritmo; hay que forjar su importancia. Todo es un complemento con el otro, un gesto o una palabra, o el silencio como el ruido son imágenes; al deconstruir esa representación visual, se tiene que apreciar la esencia de la información, y la educomunicación engloba estos elementos precisamente.

6. ¿Cuál es la importancia de las emociones en la educación?

Soy partidaria de esta teoría y no fanatizo homogeneidades; creo en la motivación como  principal característica del docente actual, tan importante como la creatividad; necesitamos desarrollar actividades que despierten ilusión y que inciten a los jóvenes a encontrar su propio equilibrio, que los anime a desenvainar las hojas; situarnos como principiantes. Sócrates hasta el final de sus días quiso instruirse en la flauta; esa emoción nos inyecta energía y soberanía, y es la clave para generar lealtad consigo mismo; es con esa afectividad como pretendo acompañar a los estudiantes.

7. Hablamos de la fuerza socializadora de los medios audiovisuales. ¿Qué relevancia tiene lo emocional en la emisión y recepción de los mensajes de esos medios?

Creo en los audiovisuales como herramienta y método de decodificación para la enseñanza; hay que motivar esa habilidad y ser autores de la información; guiar al estudiante a interrelacionarse en la producción que devuelve una lectura crítica al anverso de las pantallas; integrar los modelos del video, suscribirse a canales documentales, cine y comunicación, que son arte y complementos educativos; hay que humanizar las tecnologías e insertar estos nuevos lenguajes al aula; ejercitar la escritura del guión, la palabra emotiva, el mensaje que revela un norte.

8. ¿Qué deben hacer los educadores para tener en cuenta los aspectos emocionales, artísticos, de la comunicación?

La neurociencia moderna nos ha revelado la efectividad de practicar estos aspectos. El profesor tiene que disfrutar de su rol. Personalmente, el estilo Montessori, privilegió el método de la observación y provocó al estudiante a escoger espacios abiertos y cerrados como el cosmos, cementerio, plaza, mercado, mural, grafitis, museos, iglesias, centros comerciales, discotecas bibliotecas, etc., hasta que tomen conciencia de ese perfume de la rosa que se desprende de esta vivencia que también nos enseñó Umberto Eco. Al final, ellos mismos evalúan cómo a través de la contemplación se puede enseñar a sentir la vida, a crear historias, prendarnos del amanecer, distinguir cada elemento de la tierra, sus texturas, sus olores y  reconocer el silencio. Esta acción descubre el escribir desde el alma viva de los jóvenes con un lenguaje lúdico y emocional que nos descubre al mundo ignorantes en soledad y miedo; a veces de ser, de vivir y de cómo comunicarnos y entendernos.

9. ¿Cómo se tiene, o debe tener en cuenta, desde las aulas, el elemento creativo?

Después de la observación, la fuerza está en penetrar nuestra fibra olfativa y auditiva, escuchar  al viento, las aves, el mar, la noche, los pétalos del universo, el niño y su timbre de voz, un instrumento, todo; quien distingue estos sonidos desarrolla con certeza el fuego del que es capaz y el vuelo que revolucionará sus nervios. Hay que abrir la conciencia de que ninguna creatividad es absurda; y que lo desconocido es como el nacimiento de un nuevo ser, no sabemos qué emociones y aportes traerá al mundo elevar la creatividad.

10. ¿Cómo se conjugan los elementos creativos en el comportamiento?

Si provocas creatividad desde la observación, acompañas al estudiante a emancipar su existencia, ese acto suscitará en él un descubrimiento serio a la lectura, como esa fantástica transmutación de las artes griegas. Qué magnánima fue la filosofía de Isaac Newton: «lo que conocemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano». Toda expresión artística, musical, danza, escultura, teatro pintura, etc., expande la mente, permite al joven recrear la subjetivad de la vida. Me sumo a este sentir de poetas que en todos los tiempos hipotecaron la palabra en su forma y fondo como la madre de todas las artes, convirtiendo a la poesía en el trance solar más dolido que engrandece al hombre. Esto es educación, comunicación y eticidad pura de lo que somos.

11. ¿Cómo influye la experiencia audiovisual, el cine, la imagen, en la construcción de la identidad personal?

El audiovisual es una ventana poderosa tanto en la construcción identitaria de la historia o personaje investido, como la mirada comunicativa local o nacional que se plantea;  es la oportunidad para incorporar el espacio interior y exterior a matizar, el fragmento instrumental, los actores y el género literario que acompañará a la narrativa audiovisual. Todo ello se convierte en esencia de identidad personal o comunitaria y el productor-realizador marca los elementos cinematográficos que se complementarán con los efectos que brinda la comunicación digital. Este producto representará lo real, lo mágico, la ficción, la herida, el olvido, el amor y más. Aseguramos con la experiencia de hacer cine y audiovisuales un torrente de creatividades para acompañar el tejido educativo y abanderar procesos que garanticen la bienvenida al profesor que arriba convencido de dar luz a los jóvenes y significado de su existencia; conmemorando las palabras del profesor Pérez Tornero, durante mi proceso doctoral: la educación es una acto de amor a la humanidad.

Damia Mendoza «Considero que un joven que ingresa a formarse, es una posibilidad para el planeta»

12. ¿Cómo se ve desde una perspectiva actual la escasez de palabras, el predominio de las imágenes, la presión para reducir los textos y la respuesta inmediata, para mantener una actitud dialógica?

Es preocupante comprobar el vacío de contenidos en los códigos de conversación en las redes, frente al silencio de muchos hay que reconocer la diversidad de lenguajes que están surgiendo, son fenómenos comunicativos para apreciar y estudiar; son las propias extensiones del hombre a criterio de Marshall McLuhan, y son las tendencias de la interacción en esta aldea global digital. Escribir es igual a libertad y hay que romper con ese vago pensamiento que traen los jóvenes diciendo: profesora ya todo está escrito. Se deben instruir todas las formas posibles para construir información, hay usuarios compulsivos que si les gusta interactuar y volver a ese carácter maravilloso de Walt Whitman para celebrar la vida; vibro con esa  composición que le hiciera García Lorca. Solamente escribiendo y creando se puede plasmar la función deliberante del lenguaje que afirma o niega una tesis. Estamos de acuerdo que hay que continuar en la enseñanza educativa, argumentar y elaborar ensayos orientando los nuevos códigos, y que esta innovación sea motivo de acción y debate. Hacer de esta praxis una oportunidad para repotenciar el valor del aprendizaje y la creatividad en la educación.

13. ¿Qué papel tienen los educadores y comunicadores en una sociedad tecnificada, en la que parece que ya todo está en la red, para mantener e incrementar el mensaje y las posibilidades creativas?

El docente de vocación es un acompañante siempre, y para mantener este encargo tiene que sentir la pasión y disciplina de la hormiga, hacer equipos colaborativos, abrir las ventanas a la mar. Considero que un joven que ingresa a formarse, es una posibilidad para el planeta, creer en ello para trabajar desde ese primer encuentro; en mi país se catalogó al docente como un servidor público, eso me entristece. Alguien debe defender la verdad y no son los servidores públicos. El profesor motiva la ruta, alumbra la visión de cada estudiante y lo hace en todos los contextos de la interrelación educativa y comunicativa, estoy atrapada con el ejemplo del  profesor investigador Ignacio Aguaded, todo proyecto edifica la educomunicación. Si es verdad que hace rato se viene manipulado desde los tradicionales medios de comunicación que según estudios de Alfons Cornella,  hemos llegado al punto de la infoxicación en la red y eso nos tiene náufragos. Haciéndome eco de esto y otros estudios como los de Castells, hay tanta desinformación que transpirar en la educación y es la razón que aplaudo a profesores veteranos que exploran y siguen siendo inagotables. Me inyecta estar acompañada por aquellos de puerta abierta; se respira una vida útil.

14. ¿Cómo encaja la mediación creativa en una labor pedagógica y comunicativa en la que los interlocutores están lejos y con prisas?

Cuando tengo un tema que es denso, pienso en cómo voy a arribar al aula para que mis estudiantes se interesen, me inquieto hasta encontrar el método innovador, no solo por  revolucionar el modelo pedagógico estructurado. Trato de mantener mi propio compás; se enseña y se aprende desde la clase invertida; cuando tengo estudiantes de niveles mayores, socializo los contenidos de asignatura y con ellos organizamos las actividades que ayudarán a lidiar las temáticas; esta idea ha dado resultados y no puedes mostrar prisa, es parte de enseñar. Concluyo que no se tiene que almacenar por almacenar millares de conocimientos, doy respeto por estudios ya aportados «a hombros de gigantes»; luego ya no tienes que  preocuparte, el estudiante se tomará su tiempo para empezar su investigación a leer y pensar para la discusión en el aula. Es la actitud y ADN con la que el profesor penetra, estamos llamados a empoderarnos y aplicar experiencias didácticas sin cansancio, es la llave que moverá al estudiante a aprender; inyectándole hermenéutica como nos enseñó Paulo Freire, escuchando y siendo generosos, que «aprenda a ser efectiva su libertad y haciéndola efectiva la ejerza».

15. ¿Cómo utilizar la palabra y el gesto en los diversos lenguajes en los que se mueve la comunicación para que se creen nuevas experiencia y procesos comunicativos?

Mi pedagogía es tan libre como yo, digo a los estudiantes que deben seguir buscando la verdad, yo no la tengo; el docente debe acceder permanentemente al diálogo para que el joven acceda a la vida; me esmero en mostrar ejemplos y criterios de lo que sucede en el proceso educativo, si toco el corazón, hemos avanzado. Hago mía las reflexiones de Lin Yutang  en este Goce de la vida donde hay más vida soñando, es el sentir que el poeta da a la marcha para encontrar la ternura y la belleza: Emancipar a los jóvenes y desprenderles esa descarga intensa a investigar. Particularmente inyecto en cada joven a forjar su sueño y preparar el viaje  a Itaca de Kavafis. Este idealismo y positivismo es parte de la nobleza de un guía educativo, al estudiante hay que manifestarle con palabra y gesto la comunicación emotiva para acompañar la intensión de sensibilizar y conquistar el valor de nuestra lengua española. La poesía es lenguaje creativo y recurso infinito de esta sensibilidad y la encuentro infinitamente útil para cualquier espacio educativo. Encontré un proverbio árabe, es un diamante que tiene similitud con tu pregunta, decía «si lo que vas a decir, no es más bello que el silencio: no lo digas». Gesto y palabra comunican, enseñan y es también el resultado de lo que una sociedad lleva y es capaz de afrontar.

16. ¿Cuál puede ser/debiera ser el futuro del diálogo en los medios? ¿Podemos ser educadores en red manteniendo la palabra, la poesía, con todo su valor?

Se tiene que continuar con la claridad del agua esta plática, de frente y detrás de las pantallas, los educadores estamos para construir, aunque parezca a veces una contracorriente, mantenernos con la lámpara encendida y realizar acompañamientos mutuos para progresar vinculados. Nuestro valor es levantar la pequeña o gran perla que va a brillar, resarcir la pantalla emocional que nos ha legado el profesor Joan Ferrés. Si sabemos que Facebook es la red social con mayor penetración seguida de Instagram, Twitter y YouTubers, allí en esa aldea líquida se encuentra la fascinación de los jóvenes y de la ciudadanía, nuestra participación efectiva nos  hará salir del espacio aulatico para entrar a ese constante aprendizaje de la instrumental social media.

17. ¿Algo más que quieres trasmitir para Aularia y sus lectores?

Siento fidelidad y cariño haberme encontrado con el colectivo de la Universidad de Huelva, Comunicar y Aularia, por este pálpito que me produce asir… saltar desde la erudición academicista y descubrir el método de la afectividad, avanzar con el diálogo sin respuestas terminadas, como cuando tú descubres ojitos que se escurren de agrado al educar desde Cinema Paradiso.

Muchas gracias a ti profesor Enrique.

Fuente: Revista digital Aularia. Vol. 2 2019.