Redacción Opción

 El “violador eres tú” se cantó esta vez en Latacunga. El acto fue organizado por la Plataforma de Mujeres de Cotopaxi, en el marco de la celebración del Día de los Derechos Humanos. Jóvenes, hombres y mujeres vestidos de negro llegaron hasta los bajos de la gobernación de la provincia, donde entonaron la emblemática  canción mientras portaban carteles con retratos de mujeres víctimas de feminicidios y desapariciones, por las que reclamaron justicia.

El acto tiene el propósito de visibilizar la violencia contra las mujeres, que hoy es patente pero que se necesita sensibilizar para que no sea naturalizada, para que o se vea como normal, pues son más altos los números de actos de violencia contra mujeres registrados durante el 2019, señalo Rocío Arcos, dirigente del colectivo Mujeres por el Cambio de Cotopaxi y miembro de la plataforma provincial, quien además añadió que: “el Estado es el que debería generar política pública que apunte a erradicar la violencia y discriminación del género femenino. “La preocupación también gira entorno a que en  la provincia y sus cantones “no hay los Consejos Cantonales de Derechos que deben estructurarse para que la sociedad civil activar y llegar a la exigibilidad de derechos” añade,  Arcos.

Perfomance el «Violador eres tú , se realizo en la ciudad de Latacunga

El performance de protesta que nació en Chile como un grito de rebeldía, ha recorrido el mundo y que ahora se realizó en Latacunga, fue una iniciativa de la Plataforma de Mujeres de Cotopaxi y tuvo la presencia de mujeres activistas de diferentes colectivos, como Mujeres por el Cambio y de la Asociación Femenina Universitaria.

Estefany Cadena, presidenta de la Asociación Femenina Universitaria  AFU, manifestó su preocupación por que los  femicidios, la discriminación y abuso contra la mujeres es una cuestión diaria, algunas de las víctimas incluso han sido estudiantes de la UTC. Destacó la presencia de los varones porque de lo que se trata es de plantar una sola consigna en defensa de los derechos humanos.

Mensajes como “vivas nos queremos”, “no queremos golpes que duelan ni tampoco palabras que hieran”, “el respeto para cada uno de los géneros”, fueron algunas de las palabras escritas en los carteles que se exhibían mientras cantaban la canción.

Lucía Pérez, miembro del colectivo, destacó “en una sola voz reclamamos y exigimos al Estado por las que ya no están, por los niños y niñas que han sido víctimas de abuso sexual”.  Quisieron ser solidarias y sororas por las “hermanas” de Chile, Bolivia, Colombia y Ecuador. La canción se ha convertido en un tema que a muchas  mujeres les permitió decir la verdad y contar su historia”, finalizó.