Por Ramiro Vinueza P

Como dice nuestra juventud, el paro “fue un paro”; es decir, no fue, no hubo, fue mentira, un fraude. No les fue ni su propia militancia y algunos de los líderes que fueron, estaban al borde del pánico escénico ante las miradas de rechazo de los transeúntes, que los reconocían como correístas contumaces.  

Las pequeñas huestes correista que aún existen, se gastaron un buen dinero en redes sociales, para convocar a lo que llamaron un paro nacional, para el 16 de julio; en esta jornada se anunciaron bloqueos de carreteras, tomas de plazas y movilizaciones en varias ciudades, virtualmente el país estaría paralizado. Al final del día, el balance de los correistas decía que ¡ el paro fue un éxito ¡,  pues fueron tendencia en Twitter.

En realidad las acciones del llamado “paro” de los correistas no pasaron de esporádicos y pequeños grupos de personas que se apostaron en alguna avenida de la afueras de Quito, que cada vez que el semáforo se ponía en rojo, tomaban la calle con carteles, otro grupo  recorrió algunas dependencias estatales, acudieron a las afueras de la Contraloría, gritaron algunas consignas en contra de Contralor; ese mismo piquete gritando a desgano algunas consignas camino hacia donde hasta hace unos meses  funcionaba el  Consejo de Participación Ciudadana allí, ante un edifico vacío, gritaron consignas a favor del cura Tuárez y a los vocales del Consejo de Participación Ciudadana, que hoy están procesados política y penalmente, por irregularidades en su lección, por arrogarse funciones que no les corresponde, por pretender desconocer los fallos de la Corte Constitucional, en un franca actitud de favorecer la política corrupta de del régimen de Correa del cual fueron y son militantes.

El cura Tuárez, miembro del Consejo de Partcipación, enfreta tres jucios por incumplimiento de funciones, proselitismo y arrogación de funciones.

La maniobra de presentarse con un discurso para la izquierda, supuestamente anti oligárquico y anti FMI e incluso anti gobierno no convenció ni a sus conmilitones, no tuvo ni respaldo de organizaciones formadas por Correa, sea porque ya no existen o no tiene la fuerza. Fue una acción muy pobre, mostrando que Correa y el correísmo, están acorralados, en franco deterioro, cada vez más rechazado y aislados.

Las consignas con la que anunciaron la movilización cambiaron conforme se acercaba el día del llamado paro. En verdad, su propósito era defender la política de Correa, rechazar a Moreno por traición y los juicios que enfrentan más de una docena de ex funcionarios del anterior gobierno y el mismo Rafael Correa; es decir,  defender la corrupción y para ello también tenían que defender a  los vocales corresitas del Consejo de Participación Ciudadana que ingresaron fraudulentamente a ese organismo y que desde ahí pretenden desmontar los cambios realizados por el Consejo Transitorio y por la Consulta Popular.

El movimiento popular organizado, al FUT, el Frente Popular, la UGTE, la CEDOCUT, la UNE la FEUE, la izquierda autentica, que combatió al régimen de Correa por 10 años, que hoy enfrenta la política de derecha y de sometimiento al FMI por parte del gobierno de Lenin Moreno,  aparte de que participó activamente en la Consulta Popular y en el proceso de descorreizar las instituciones públicas, en la exigencia de que los corruptos sea apresados y pague por lo robado, han realizado también varias e importantes movilizaciones contra de la política antipopular de Moreno.

Sendas marcha y movilizaciones, varias jornadas nacionales se convocaron por parte del FUT, la Conaie y demás organizaciones sociales. De hecho el movimiento indígena y las comunidades rurales llevan varios meses en lucha contra la política extractivista del gobierno y se ha anotado algunas victorias. El movimiento sindical enfrenta la ola de despidos masivos tanto del sector público como privado, se opone a la retrógrada reforma laboral propuesta por los grandes empresarios y anunciada por el gobierno para la discusión en la Asamblea. En las jornadas ha denunciado y ha fijado su oposición frente a la privatización de empresas estatales como las eléctricas, la telefónica, el seguro social, entre otras que pretende entregar a manos privadas.

En las resoluciones ultimas de la Convención del FUT,  se afirmó la necesidad del fortalecimiento de la unidad y organización del movimiento popular y resolvió empujar la preparación de una Huelga General, esto significa continuar haciendo acciones y debatir en todo el país el significado y cómo preparar la Huelga. Se trata de una medida de lucha alta que debe ser organizada, no decretada solamente, en la que los protagonistas serán los trabajadores y los pueblos, del campo y la ciudad, los jóvenes y las mujeres.

Es una acción  que tiene como objetivo  enfrentar la política antipopular y antinacional del régimen actual, defender y evitar que se vulneren los derechos humanos, económicos, sociales y culturales, impedir que se entregue el patrimonio del país, construido y pagado por todos los ecuatorianos a beneficio de unos cuantos multimillonarios y empresas trasnacionales.