Por Gustavo Báez Tobar

Hermosa novela de ciencia ficción de Patricio Jácome

      Patricio Jácome Viteri es un joven escritor nacido en Ibarra (1973), pero pertenece a una conocida familia de Atuntaqui;  puso en mis manos su reciente libro editado en 2018 por la editorial Difundia de Madrid, España. En la portada luce una impresionante foto nocturna de Nueva York y en el celaje un misterioso hueco, no negro, pero sí blanco y luminoso. Su título: HAMTUB EL OTRO CIELO.

      Jaime hizo estudios superiores en la Facultad Comunicación Social de la Universidad Central, pero su título de licenciado lo obtuvo en la Universidad Técnica del Norte el año 2008. Ha escrito  reportajes, noticias, artículos para el diario La Hora; tempranamente nos sorprende con una maravillosa novela de ciencia ficción como la califica en su bien concebido prólogo el escritor Jorge Luis Narváez Torres.

      Confieso que desde cuando niño y joven leyera en su turno a Daniel Defoe y su conmovedor Robinson Crusoe, a Edgar Alan Poe y sus fascinantes cuentos, así como a Julio Verne y sus apasionadas aventuras de ficción, muy conocidas, como Viaje al Centro de la Tierra, La vuelta al Mundo en ochenta días, Veinte mil leguas de viaje submarino, entre otras, no había leído más este género de novelas, porque los intereses van evolucionando con el transcurrir del tiempo real.

     Dentro de mi modesta apreciación de la obra, que motiva este breve comentario, podría decir que se trata  de unos hermosos viajes a la libertad. Su rica imaginación nos traslada mágicamente a través del tiempo y el espacio para recorrer con nuestra mente, junto al autor,  mundos apenas soñados  de la inverosimilitud, pero factibles para el pensamiento que espera y vuela, goza de otros ensueños y ficticias geografías en el espacio y en el más allá.

      En esta obra la dicotomía fondo y forma se desarrolla irregularmente, a veces es  una corriente serena y plácida para luego convertirse en  intrincados cauces e inesperadas precipitaciones. Severos cataclismos  y heladas, que nos hacen acuerdo de los apocalípticos versos de Rosario Sansores: “Llegará el día en que la raza humana/se habrá secado como planta vana/. Y el viejo sol en el espacio sea/carbón inútil de apagada tea”. Su lenguaje es castizo, de fácil acceso, matizado de giros metafóricos bien logrados que contribuyen al embellecimiento de la novela. En suma, persigue el arte por el arte sin preocuparse de la verdad científica, pues su fin es entretener transportando al lector  a desconocidos como irreales  mundos.

     Los protagonistas: Matías Orozco y Pablo Caviedes, extraídos de nuestros propios estratos sociales. El primero de ellos atesora una curiosidad -basada en principios de la física-, lleva a Nueva York tres piedras de sílice extraídas desde el  fondo del “Taita” Imbabura para que las examinara el astrofísico, Premio Nobel 1979, contactado por intermediación de Pablo: famoso pintor ecuatoriano residente desde hace tres lustros en la metrópoli neoyorquina.  La entrevista se da, pero a partir de ello ocurren extraños acontecimientos que marcan la trama de la narración, pues son sorprendidos por raros personajes  de alta apariencia que de pronto aparecen en los oscuros portales de Manhattan y en un “dos por tres” sufren las más disímiles aventuras; pues son tele transportados a sitios nunca soñados o apenas vislumbrados por la astrofísica, o traspasan la línea del tiempo para dar marcha atrás en la historia, con lo cual recuerda cronológicamente hechos fundamentales de la humanidad y hasta permiten  ven desfilar a los filósofos de la sabia Grecia.

     Así como recorre cien mil años hacia el pasado, no menos sorprendente es el mismo recorrido hacia el futuro, un país nunca soñado -que da título a la obra: HAMTUB-, con destellos de pintura impresionista, deslumbrantes, únicos… paisajes por demás exóticos y nunca vistas edificaciones de preciosos metales que nos hacen soñar en EL OTRO CIELO. Los katubianos siempre predispuestos a defender sus imperios. Katuris una hermosa princesa, predispuesta al liderazgo, pero que se rinde en los brazos del protagonista. La mezcla otros episodios en los que incluyen al científico Steven Weinberg pone drama a la narración y  prepara al lector para un final totalmente inesperado.  Hay cabos sueltos que nos queda debiendo Patricio Jácome Viteri ¿talvez para la siguiente obra o deja en forma deliberada a la imaginación del lector? Por ejemplo, cómo devolverle a la vida a Pablo, misteriosamente desaparecido, pero admirable artista  del pincel en la vida real.  

Cotacahi, octubre 2019.