Por Mariano Santos N.

A inicios de la semana anterior se dio un incidente entre el embajador ecuatoriano en Washington, Francisco Carrión y voceros gubernamentales.  Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Canciller José Valencia, se habría reunido con el diplomático el día 6 enero por la tarde para pedirle que ponga a disposición su cargo tarde, según la versión oficial.

Carrión, sin embargo, aseguró el 7 de enero, que fue él mismo quien tomó la decisión de abandonar el Gobierno del presidente, Lenín Moreno, por estar en desacuerdo con la forma como se viene aplicando el programa de vigilancia aeromarítima que se ejecuta desde hace 17 meses “sin un marco normativo bilateral”.

“El lunes 6 de enero en curso entregué en la Presidencia de la República la renuncia a mi cargo como Embajador de Ecuador en Washington. Un día después, un alto funcionario del Gobierno ha manifestado que el Presidente Moreno me ha solicitado la renuncia con el fin de fortalecer la relación comercial con ese país. Resulta extraño que se me solicite la renuncia después de haberla presentado”, dice Carrión en un pronunciamiento.

Carrión aseguró que su preocupación por la falta de un marco normativo le llevó a pedir, en varias ocasiones, explicaciones a la Cancillería sin obtener respuesta. Mi preocupación sobre este asunto ha sido trasmitida a la Cancillería en varias ocasiones, donde reposa la documentación respectiva, sin que hasta la presente se haya suscrito el convenio que, según conozco, aún se encuentra en proceso de negociación».

En la Asamblea, los legisladores dijeron que desconocen el alcance del acuerdo, aunque la ministra de Gobierno, María Paula Romo, sostuvo que se trata de acciones contra el narcotráfico. Romo, quien acudió esa mañana a la Asamblea por otros temas, manifestó que dicho acuerdo se apega a la legislación nacional y que las operaciones, de las que participan el Ejército, la Policía y la Fiscalía de Ecuador, no son secretas.

«Todas las operaciones que se hacen están reguladas bajo la legislación ecuatoriana, no están reguladas por convenios internacionales», aclaró Romo.

Si lo que expresa la ministra Romo es cierto, ¿por qué no se hace público el convenio si es que ya se lo suscribió? o, ¿por qué ha pasado tanto tiempo, más de un año (17 meses), y no se lo ha realizado?

Este fin de semana hubo  una declaración oficial, el documento que elabora el Gobierno, con la participación de la Dirección de Aviación Civil, los ministerios de Gobierno y Defensa, no tiene una fecha, aunque según el canciller Valencia “en poco tiempo más estará terminado”.

¿Qué se esconde?, ¿A quién creemos?

Lo que si es cierto es que Moreno engaña cada vez y cuando… Sólo por citar dos ejemplos: a los pocos meses de haberse posesionado decía a través de sus funcionarios hidrocarburíferos que los contratos de las preventas petroleras eran lesivos para el país; sin embargo, poco tiempo después, en diciembre del 2018, viajó con una delegación de alto nivel a China para realizar nuevas preventas petroleras con condiciones igual de lesivas para el país y para comprometer (llámese «empeñar) más crudo.

En otra ocasión y a raíz de una gran marcha en defensa del agua encabezada por el hoy prefecto del Azuay Yaku Pérez, prometió solemnemente cerrar el catastro minero y no otorgar más concesiones mineras; sin embargo, pocos días después entregó varias concesiones, una de ellas a una empresa de papel (cuyo «dueño» es un ex guardaespaldas de Correa) en el conocido poblado de Buenos Aires echando a miles de obreros mineros a la calle, acusándolos de todo, narcotraficantes, delincuentes, terroristas, etcétera.

Y así podríamos enumerar otras declaraciones engañosas  de Moreno, como Casa para Todos, los centenares de miles de nuevos empleos para los desocupados, pero es el espacio para esto ahora. Por esto y  varias otras razones, Moreno no tiene credibilidad en el país;  apenas el 14% cree en su palabra.

Hoy Moreno se ha convertido en un cuasi «portavoz» de los norteamericanos, pues interviene emite criterios en  temas internacionales y en asuntos internos de otros países, incluso antes de que los gringos se pronuncien; por ello el Secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo declaraba que «Moreno es un muchacho muy servicial…»

Entonces, se explica el por qué Moreno ha entregado una de nuestras islas Galápagos a los gringos: ¿para hacer qué? Evidentemente no es para algo bueno, ya que donde están los gringos siempre se hacen cosas turbias y perversas…

Hay gente que señala que la isla entregada se convertirá (o ¿se convirtió ya?) En un «portaaviones» para los militares norteamericanos.

¿Los militares gringos combatiendo el narcotráfico?

A otros con ese cuento. Es difícil creer que la presencia militar norteamericana en nuestras islas Galápagos es para el combate a las drogas. Veamos dos ejemplos claros donde los resultados de  la presencia militar norteamericana fue precisamente todo lo contrario.

Un primer ejemplo es Colombia donde existen siete bases militares, donde como parte  de sus planes geoestratégicos aplicaron  el Plan Colombia, que entre otras cosas tenía como propósitos la erradicación de la droga. A partir de los primeros años del nuevo siglo, los norteamericanos instalaron una serie de bases militares en el vecino país, incluyendo sectores estratégicos como la salida al Pacífico y Atlántico (Caribe) y región Amazónica; en 2009 durante el gobierno de Uribe; en total hoy en día son siete(7): Malambo y Cartagena(Atlántico), Palanquero, Apiay, El Pacífico(Buenaventura en el Pacífico), Tolemaida y Larandia (Amazonia, en Caquetá); aunque existen ciertos analistas que hablan de ocho y, hasta nueve bases militares…

Paralelamente hay acuerdos de cooperación y prácticas de seguridad que permiten que soldados o contratistas de Estados Unidos realicen actividades en esas bases o en cualquier sitio donde se les antoje, incluyendo apoyo a interdicción de drogas. De hecho, militares gringos también se instalaron en territorio colombiano,  posiblemente más de un millar, datos que son secretos y reservados.

 Pero resulta que Colombia es hoy en día y de largo, el primer país productor de cocaína en el mundo: el 70% de la cocaína que circula por el planeta es generada en Colombia. A la par, durante todos estos años la tendencia ha sido siempre en aumento tanto en los cultivos como en la producción y paralelamente se dan masacres de líderes sociales, líderes indígenas que cuestionan este narco Estado.

Un segundo ejemplo es Afganistán.  País del Medio Oriente que tiene la mayor cantidad de soldados norteamericanos en la región (14.000 soldados gringos) le siguen  luego Catar y Kuwait, con 6 000 cada uno. Se trata en realidad de una invasión, desde 2001, que no es la primera.

«Coincidentemente”, Afganistán al igual que Colombia, es el primer país productor de otra droga en el planeta entero, la heroína.  Resulta sorprendente conocer el caso de este país, el que antes de la segunda intervención estadounidense, tenía prácticamente erradicada la siembra y producción de «adormidera» y heroína; pero con la nueva presencia norteamericana, esos parámetros volvieron a subir, para luego multiplicarse.

Este país exportó en el 2017 un 65% más de narcótico y las plantaciones pasaron de 200.000 a 328.000 hectáreas con respecto al año anterior. Se estima que posee el 90% del mercado del mundo, de los cuales un 80% llega a Norteamérica y un 60% a Europa.  El opio es el petróleo de Afganistán. Un informe de la ONU estima que genera entre un 20% y 32% del PIB nacional. Su peso se ha duplicado desde el 2014.

Con estos dos  ejemplos  podemos  señalar que  el propósito de los Estados Unidos no es precisamente la erradicación de la droga. El «cuento» que han metido a nuestras autoridades y a su vez, estas quieren engañar a la ciudadanía.

Por eso, mucha gente se pregunta ¿qué hace EE.UU. en uno de los países más pobres del mundo?, Como es Afganistán. O, con siete o más bases militares en Colombia, ¿cómo es posible que la producción de cocaína siga incrementándose en el vecino país?

En Ecuador, la nación entera merece una explicación, pues algo turbio y sucio, característica de los gringos, está de por medio, ¿en qué nos quieren embarcar?, ¿una guerra o invasión?; así por ejemplo, el que nuestras islas se conviertan en un punto de partida para una potencial invasión a Venezuela pues, no hay que olvidar que Trump está obsesionado por sacar a Maduro de la presidencia en Venezuela; incluso ya han activado el tristemente célebre TIAR (tratado interamericano de asistencia recíproca) para «salvar» a Venezuela .

Colombia, forma parte desde hace pocos meses, de otra herramienta imperialista-guerrerista extra continental de los norteamericanos: la OTAN, para pelear ¿contra quién?, ¿China, Rusia, Irán?

En abril último, El jefe del Comando Sur de EE.UU. Craig  Faller estuvo  en Ecuador promoviendo ofertas de Washington para proveer entrenamiento militar a los ecuatorianos[1], así como alternativas de apoyo financiero para facilitar la compra de material bélico, entre otros de sus objetivos; además abordó otras preocupaciones estadounidenses en la región, entre ellas Rusia y China… .

La renovada injerencia directa e indirecta sobre las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y soberanía nacional de Ecuador, facilitada por el Gobierno de Moreno, incluye brindar capacitación, inteligencia, intercambio de información y acceso a colegios militares, donde oficiales del Ecuador podrán «formarse», presencia de militares estadounidenses en suelo ecuatoriano, so pretexto de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, constituye un serio peligro para el Ecuador: estamos en presencia de ¿una nueva escuela de las Américas?.

El subcomandante del Comando Sur, Joseph P. DiSalvo, también visitó Ecuador y se reunió con las máximas autoridades para «coordinar acciones». A fines de octubre último, el Secretario General de la OEA  Luis Almagro, se reunió con los ministros de defensa del continente…

Por último, con guerra o sin ella, otra explicación de la presencia militar gringa en la isla San Cristóbal, sería o, ¿será? que quieren «ayudar» al Dólar, para que a través de la promoción de un activo duro como la droga evite su derrumbe [2], tal como ocurre en Colombia y Afganistán…

NOTAS.

[1].- El jefe del Comando Sur de EE.UU. viaja a Latinoamérica para reunirse con militares y discutir sobre Venezuela. RT en español, 24 junio 2019.  

[2].- ¿Se cae el dólar?, Mariano Santos, 8 de diciembre 2019. http://periodicoopcion.com/se-cae-el-dolar/ con un documento escrito las partes saben a qué atenerse y cuáles son sus deberes y obligaciones dentro de un convenio.