Entrevista a José Villavicencio, presidente de la UGTE

Por En Marcha

No cabe duda que el levantamiento indígena – popular alcanzó un triunfo importante. La derogatoria del decreto 883 es un traspié del gobierno y de la derecha en la aplicación de la receta del Fondo Monetario Internacional. El movimiento sindical, conjuntamente con las organizaciones indígenas, estudiantiles, de maestros, mujeres, campesino trabajaron por alcanzar este objetivo. En palabras de José Villavicencio, presidente de la Unión General de Trabajadores (UGTE), esta coordinación fue posible por la constitución del Comité de Dirección, cuya reunión del 4 de octubre “acordó adelantar las acciones que venían siendo preparadas para mediados del mes y coordinar con la CONAIE que iniciaba el levantamiento desde ese fin de semana, desplegaba una movilización a la capital a partir del 7, y el 9 se concretaba la Huelga Nacional. Si no respondía el gobierno la lucha continuaba.”

Villavicencio señaló que “esa programación se cumplió. El 9 de octubre se realizó la huelga en todo el país, donde se expresó de manera amplia y generalizada el rechazo al Fondo Monetario”. Frente a la ausencia de una respuesta valedera por parte del gobierno, “la lucha continuó y alcanzó una mayor radicalidad los días 12 y 13 de octubre en Quito donde se vivió una gran revuelta de los barrios populares, que terminó por arrinconar al gobierno de Moreno.”

El triunfo alcanzado es una gran enseñanza para el movimiento popular, nos deja como lección importante que la lucha, unidad y organización de los de abajo permite derrotar a la prepotencia gubernamental, sus aliados y las fuerzas represivas, dice Villavicencio en la entrevista sostenida con nuestro semanario.

Esta acción alta del movimiento popular deja como reto “sostener y elevar la unidad indígena, sindical y popular, pues aún están presentes las intenciones de impulsar la contra reforma laboral, de reducir los presupuestos del sector social, entre otros aspectos”. Para esto “se requiere afirmar el Colectivo de Dirección, como una instancia de coordinación de las acciones de las principales organizaciones populares, por ello, la Unión General de Trabajadores del Ecuador ha planteado la necesidad de convocar a una Asamblea de los Pueblos en la que participe la Conaie, el Frente Popular y el FUT, y otros sectores populares organizados, con el fin de articular una propuesta unitaria de los pueblos del Ecuador.” Sólo el pueblo salva al pueblo es la máxima de esta lucha, los trabajadores, indígenas y pobladores demostraron su fuerza, solidaridad y creatividad. Hoy esa fuerza material debe consolidarse en una estructura de coordinación y unidad que represente la diversidad cultural, de género y etárea, que potencie las coincidencias en el campo popular y unifique las fuerzas.

“Hoy es necesario unificar una propuesta social y política, que nos permita pasar de las reivindicaciones económicas a la construcción de una propuesta política que permita alcanzar un gobierno distinto, que nazca de y priorice a los pueblos del país. Para ello la UGTE viene desarrollando debates con las bases, son los sindicatos y las federaciones, en ellas estamos construyendo una propuesta de Código que garantice derechos en el marco de las nuevas condiciones del desarrollo de la economía y la sociedad” señaló Villavicencio.