La ambición de las empresas mineras ha ido avanzando, sin considerar el daño ambiental y el perjuicio para los pueblos originarios

La lucha en defensa de la madre naturaleza cobra cada vez más vigencia, ya que los estragos de una explotación irracional se van sintiendo con las diferentes alteraciones climáticas, pero lamentablemente se aplican las políticas represivas hacia quienes exigen respeto a la naturaleza por parte de las empresas mineras, cuya ambición ha provocado líderes antimineros golpeados y encarcelados, defensores de la naturaleza como  Bertha  Cáceres, José Tendetza, Amado Centeno asesinados por los regímenes al servicio de las transnacionales.

Perú es uno más de los países donde los líderes de  los movimientos ecologistas y campesinos han sido muy golpeados, tal como lo denuncia Leonisa  Guerrero Soto, dirigente de la Federación Regional de Comunidades Campesinas y Nativas  de Junín, coordinación Tarna, quien visitó las oficinas de Opción.  “Me he visto obligada a huir de mi país, de mi familia, de mi comunidad, puesto que soy perseguida por el Estado, que se ha dado distintos modos de represalias hacia los dirigentes de las comunidades que hacen pública su voz de desacuerdo con la invasión de las empresas mineras a nuestras tierras ancestrales”, señaló para Opción.

Según Leonisa, esta política de encarcelar y sentenciar a dirigentes sociales violentando los debidos procesos se ha convertido en algo muy común gracias a las leyes de Flagrancia: “basta que un policía te calumnie de cualquier cosa y ya te condenan a 10 y hasta 30 años de cárcel; de igual forma se violentan nuestros derechos humanos con la ley que les permite a los policías dispararnos”. Su hermana es víctima de uno de esos casos, puesto que en 2012  fue retenida por la policía  durante cinco años sin respetar siquiera que fuera madre de familia y tuviera una pequeña hija con hidrocefalia, y permaneció sin esclarecerle cuáles eran los cargos bajo los que la detenían. “Cuando mi hermana  logró salir después de 5 años de secuestro y tortura mediante un habeas corpus, nos dimos cuenta de que en una parte de la  sentencia se nos declara como seres sin derechos, por eso hago un llamado a los pueblos originarios del mundo  para que hagan respetar sus derechos, ya que muchos estados y las empresas mineras no tienen respeto a nuestra dignidad. Así de qué desarrollo vamos a hablar, de qué democracia, de qué sistema social, la verdad es que son falacias, una mentira para mantenernos ignorantes”.

Leonisa comenta que a ella también le intentaron aplicar el mismo modus operandi que a su hermana: “Me sacaron un proceso por denuncia al estado, de oficio, sin agravio cometido, no se sabe quién me ha denunciado, no se sabe qué pruebas han puesto en mi contra, solamente llegaron a mi comunidad a buscarme con policías para llevarme al  penal”, ante lo cual no tuvo más opción que salir de su comunidad para realizar las denuncias correspondientes a organismos internacionales. “Lamentablemente, no estoy en capacidad de enfrentarme a un estado altamente corrupto, donde las leyes solamente se interpretan como les da la gana, por lo cual en el año 2012  desde mi federación presentamos una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, hemos pedido medidas cautelares; desgraciadamente, estas instituciones internacionales no emiten  pronunciamiento alguno hasta la actualidad”, sostiene.

A pesar de los golpes recibidos por mantenerse firme en su convicción, esta lideresa peruana no declina, y destaca: “Salí de mi país por dignidad, por esa dignidad que debemos rescatar los pueblos originarios,  de que no se les puede pisotear, de que no pueden hacer lo que les da la gana, pues hay 190 hermanos indígenas secuestrados por el estado peruano”. Y agrega que el movimiento indígena continúa en la lucha exigiendo respeto por sus derechos, por lo cual han realizado varias movilizaciones y actividades, “la más reciente fue  La rebelión de los pueblos originarios, desarrollada el 21 de abril de este año, donde los pueblos  se rebelaron ante tanta podredumbre, ante tanta corrupción, ante tanto abuso a los hermanos”, finaliza, mientras que seguirá denunciando lo que sucede en su país, con la esperanza de regresar.