Por Oswaldo Báez Tobar

Breve perfil

María Elena Barragán Paladines es bióloga especializada en Herpetología; obtuvo la Licenciatura en la Universidad Central, Maestría en Medio Ambiente y Educación para la Sostenibilidad, en la Universidad Griffith, Brisbane, Australia; ha realizado cursos de capacitación en Jersey Wildlife Preservation Trust Jersey Zoo, en las Islas del Canal Británico;  Diplomado en Manejo de Especies en Peligro de Extinción, por el Instituto Durrell de Conservación y Ecología, Universidad de Kent, Canbury, Reino Unido.

Por más de 30 años se ha dedicado a la investigación de la biología y ecología de anfibios y reptiles, así como a la educación para su conservación. Se inició como voluntaria en el Vivarium de Quito, actualmente se desempeña como directora ejecutiva de la “Fundación Herpetológica Gustavo Orcés”. Tiene varias publicaciones en revistas especializadas en Herpetología; es coautora del libro “Serpientes Venenosas del Ecuador”. Ha intervenido como expositora en varios eventos científicos, simposios, congresos internacionales de Herpetología. Su trayectoria ha sido reconocida por la comunidad científica nacional e internacional.

El año 2014 recibió un importante reconocimiento que consistió en la nominación con su nombre a una nueva especie de  gecko: Diplodactylus barraganae. La etimología de la nominación dice: “En honor a María Elena Barragán, Fundación Herpetológica Gustavo Orcés, en reconocimiento de sus contribuciones a la conservación de reptiles y educación pública”.

Le conocí a María Elena desde sus años de estudiante de Biología en la Universidad Central, pues fue mi alumna en la asignatura de Zoología. Desde esos años he seguido con interés tu trayectoria en el difícil campo de la Herpetología y he podido ver con mucha satisfacción el progreso que ha alcanzado en el conocimiento de la biología de los reptiles,  gestión de proyectos, dirección del Vivarium y de la Fundación Herpetológica; organización de eventos científicos, como el I Congreso: la Herpetología en América, en la UDLA, Quito, 2019. Entre los reconocimientos internacionales cabe mencionar el Premio: Women Leaders in Snake Conservation and Research Award, 2020, por sus esfuerzos para conservar las serpientes y otras especies de herpetofauna amenazada en el Ecuador. (1) La reciente distinción  motivó una interesante entrevista.

Entrevista

La página de Ciencia del periódico Opción reproduce la entrevista realizada por Hiral Naik, gerente de la Organización Internacional Salvemos las Serpientes,  “Save The Snakes”. La entrevista que ponemos a consideración de nuestros lectores fue publicada a propósito de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo de 2020.  Es un testimonio de vida, revela su vocación, formación, trayectoria y sus vivencias que despiertan admiración y respeto por su trabajo. La versión original se publicó en inglés. La traducción al español es de María Elena Barragán. He aquí el texto de la entrevista:

Hirak Naik expresa: En el maravilloso país del Ecuador, la diversidad de reptiles y anfibios es increíble y María Elena está llevando a cabo un trabajo fantástico para aprender más acerca de ellos y conservarlos.

¿Cuál es tu trabajo actual?

Soy la Directora Ejecutiva de una ONG ecuatoriana, Fundación Herpetológica Gustavo Orces, organización que administra el Vivarium de Quito, que fue creado en 1989. Los principales objetivos son conocer más sobre aspectos de historia natural y biología de anfibios y reptiles y conservar la gran diversidad de la herpetofauna ecuatoriana.

Hoy en día, biólogos del Ecuador y de países de todo el mundo tienen interés para estudiar y conservar este rico grupo de fauna. Antes de 1989, la mayoría de los biólogos y sus esfuerzos se invirtieron en el estudio de mamíferos y aves. Cuando el fundador y creador de esta ONG llegó por primera vez a Ecuador, se sorprendió de lo diversa que era la herpetofauna del país, pero no había muchos investigadores trabajando en ella. Somos en este momento la única organización ecuatoriana dedicada y enfocada específicamente y únicamente en el grupo de reptiles y anfibios. Seis meses después de que se creó la organización, comencé a trabajar allí como voluntaria mientras estudiaba Biología. Inmediatamente me asombré con los reptiles mantenido en las instalaciones del Vivarium y supe que era donde quería estar. Trabajé duro en mi camino y ahora soy la Directora Ejecutiva.

¿Cuáles son algunas de las tareas diarias que realiza?

Realmente no tengo un día típico y mis días nunca son muy similares, sin embargo, tengo una rutina normal. En este momento, estoy reorganizando algunos de los roles del personal de la institución, además estoy más involucrada en el trabajo técnico. El Vivarium de Quito, es una colección de reptiles y anfibios vivos, enfocada en la educación, y damos la oportunidad para que el público pueda conocer más sobre los reptiles nativos del Ecuador. Esta colección que mantiene la Fundación abrió sus puertas en Diciembre de 1989. Estamos considerando la adición de especies exóticas a la colección para educar a la gente sobre las mascotas exóticas y el impacto que tienen debido al comercio ilegal. Nuestra colección incluye cerca de 300 animales de 40-50 especies diferentes, y recibimos entre 30.000-50.000 visitantes por año. Con sede en Quito, estamos ubicados a 2850 metros sobre el nivel del mar/9350 pies) y generalmente a esta altura hace frío, por lo que tenemos que calentar artificialmente los recintos para los reptiles y asegurarnos que factores ambientales como  temperatura y humedad estén bajo control.

Normalmente comienzo mi día a las 7:30 am respondiendo correos y realizando trabajo de oficina. Comenzar a trabajar con la colección de animales incluye algunos cuidados en la colección que forma parte del Vivarium. Otras responsabilidades en torno a la colección de animales es desarrollar actividades de diferente índole y que forman parte del programa educativo para reducir el miedo a las serpientes. También tenemos una colección en áreas de laboratorio. Estas áreas no son para exhibición porque los reptiles que mantenemos allí suelen estar en cuarentena, debido a que son animales confiscados o aquellos que experimenten algún tipo de estrés. En algunas otras situaciones, son animales bajo investigación, como comportamiento, recién nacidos, etc. También contamos con un laboratorio que se enfoca en la investigación de serpientes venenosas donde actualmente mantenemos análisis de veneno con fines de investigación médica. Aproximadamente el 40% de las serpientes en Ecuador son responsables de mordeduras, por ello conservamos ejemplares de especies venenosas para comprender la toxicidad de su veneno, biología y ecología. En este trabajo involucramos a estudiantes universitarios y otros investigadores, a nivel local e internacional.

En 2016, nuestra organización publicó el primer libro recopilatorio sobre la sistemática, ecología y biología de las serpientes venenosas en Ecuador, que fue el resultado de 30 años de trabajo de otros colegas y yo. Estamos muy orgullosos de esta publicación, porque es la primera en su tipo en Ecuador. Esto realmente permitió que muchas personas aprendieran y se interesen más por las serpientes, y nos dimos cuenta del valor que realmente tiene el material impreso en la educación.

Realizo tareas de administración, planificación y marketing. Esto incluye la creación de material educativo para los días de celebración ambiental del año, la planificación de actualizaciones trimestrales de nuestros proyectos anuales actuales. Actualmente tenemos un proyecto para monitorear las ranas marsupiales que liberamos a la naturaleza y coordino el proyecto mientras los asistentes realizan el trabajo de campo. Escribo propuestas de financiamiento para investigar un poco sobre la ecología y biología de algunas especies de víboras de Ecuador. Buscar y buscar financiación y colaboración exige un tiempo extra, ya que es necesario realizarlo fuera del horario laboral. La mayoría de los proyectos de investigación deben realizarse en colaboración con otros investigadores en áreas específicas y esperamos comenzar un nuevo proyecto en agosto / septiembre de este año.

¿En qué otras áreas de conservación te enfocas?

Otra área de conservación en la que también estamos involucrados es la creación de capacidad humana en las zonas rurales para evitar las mordeduras de serpientes y la creación de medidas preventivas para evitarlas y cómo tratar adecuadamente estos accidentes. Nos contactan personas y comunidades de todo el país y viajo a la costa y también a otras regiones aisladas de la Amazonía. Acudimos a las comunidades para ayudarles a comprender mejor aspectos de la biología de las serpientes y sobre sus mordeduras, para desarrollar nuevas estrategias y ayudar a la población que trabaja en agricultura (cultivos de café, cacao, plantaciones de palma, etc.), pero también ofrecemos apoyo y ayuda a las comunidades locales donde la asistencia sanitaria es escasa. La mayoría de las veces, descubres que los hombres trabajan en el campo y las mujeres se quedan en casa, pero ambos grupos  necesitan comprender el impacto de las serpientes y sus mordeduras. Hemos estado haciendo este trabajo comunitario durante 25 años, pero solo recientemente se ha convertido en algo más estratégico y estructurado como un programa donde realizamos talleres y nos enfocamos en la educación y la investigación. En este impacto de las serpientes en la salud, encontramos también que la religión ha jugado un papel importante en las comunidades y muchas personas creen que las serpientes son malvadas y les atribuyen connotaciones negativas. Nuestro trabajo se vuelve un desafío porque tratamos de mostrar los aspectos positivos de las serpientes y siempre es un reto para comenzar cada vez, con cada poblado o grupo humano. Queremos crear una capacidad humana para responder a los accidentes por mordedura de serpientes ofreciendo soluciones y formas de mitigar esto, pero también para inspirar a las generaciones más jóvenes a tener menos miedo y estar más conscientes de las especies de serpientes que viven en su medio.

Como país de gran biodiversidad, Ecuador tiene el desafío de dar atención a estos accidentes como la mordedura de serpiente. El gobierno de Ecuador intenta responder a este problema de salud, pero definitivamente, necesitamos realizar más esfuerzos multidisciplinarios en este campo y en la investigación, y trabajando con médicos, hospitales y comunidades locales de manera conjunta. Desafortunadamente, el tratamiento de estas mordeduras abre la puerta también al comercio de anti-venenos ilegales. Trabajamos con otras instituciones, médicos, gremios de apoyo como guías naturalistas, biólogos, etc. para crear un vínculo entre las áreas aisladas y la organización, para apoyar con dosis de anti-veneno y crear protocolos para tales situaciones. Estamos muy comprometidos con el trabajo con las comunidades. En algunas situaciones tengo que dejar de repente mis tareas de oficina y ofrecer ayuda si la gente la necesita.

¿Cómo se inspiró para trabajar con la vida silvestre? ¿Su formación académica también está relacionada con la vida silvestre?

Mis padres son ambos ecuatorianos y desde niña siempre me expusieron a la naturaleza y la vida silvestre. Tengo suerte porque mi mamá viene de la costa de Ecuador y mi papá de la región montañosa. Mi mamá, que había crecido rodeada de serpientes en  la costa, hablaba con mi hermano, mi hermana y conmigo sobre la naturaleza y nos llevaba al bosque en varias ocasiones. Nos explicaba que no deberíamos tener miedo de las serpientes, que eran parte de nuestro mundo natural. Mi papá era técnico de pesca y nos enseñó sobre el amor y el respeto por los lugares silvestres que nos rodean. Entonces, la influencia de mis padres fue la mitad de la razón por la que me convertí en bióloga. Cuando era joven, solía ver un programa de televisión sobre África, y siempre había soñado con ir a África y sabía que quería estudiar algo relacionado con los animales.

Cuando estaba estudiando en Australia para obtener mi Maestría, se me pidió que escribiera un ensayo como parte de mi curso. El tema fue «mi identidad ecológica» y se centró en contar cuál fue mi inspiración para seguir una carrera en la vida silvestre. Escribí lo que me inspiró, pero mi maestro no quedó satisfecho con mi respuesta. Terminé llamando a mi madre para obtener algunas respuestas y ella asumió que yo ya sabía la respuesta a esta pregunta. Cuando tenía 3 años, mi madre solía llevarnos a mi hermano y a mí al cine y un día fuimos a ver una película, y fue entonces cuando comencé a recordar a la imagen de una «cobra escupidora» de esa película, la cual dejó una gran marca en mi vida.

Después, durante mis primeros años en la Universidad hice un voluntariado donde comencé poniendo serpientes en alcohol en el Museo de Vertebrados. Después de eso comencé a trabajar como voluntaria en el Vivarium de Quito, lo cual fue la gran oportunidad para darme cuenta de que este campo de trabajo era para mí. Empecé con pocas horas de voluntariado en ese lugar, que luego se convirtieron en tres y luego en todo el día. Después de un tiempo, comencé a trabajar oficialmente allí. El fundador de la organización siempre me animó a obtener mejores calificaciones académicas y fue entonces cuando fui al Reino Unido para obtener un Diploma en Manejo de especies en peligro de extinción en el zoológico de Jersey, en colaboración con el Instituto Durrell de Conservación y Ecología. Muchos años después fui a Australia para obtener mi Maestría en Medio Ambiente y Educación para la Sostenibilidad. Puedo decir ahora que las serpientes “Verrugosa” son mi primer amor y las Cobras escupidoras es mi segunda serpiente más favorita. Después de mi maestría, regresé a Ecuador.

¿Puedes contarme alguna experiencia negativa que hayas tenido?

Mis momentos no buenos son a menudo cuando tengo que tratar con las autoridades locales. La organización a la cual represento y yo misma estamos comprometidos a ayudar a las comunidades y tengo la responsabilidad de apoyarlas con toda mi capacidad personal, profesional e institucional. Haré todo lo posible para que esto suceda, pero por supuesto soy consciente de que no puedo hacerlo sola. El interés por este campo empieza a crecer y estoy segura de que puedo identificar y encontrar colaboraciones. Curiosamente, muy poco apoyo encontraré del gobierno, y poca financiación. Por ello prefiero centrarme en buscar potenciales y buenos aliados para perseguir algunos de los objetivos en torno a mi trabajo. Seguro que puede ser muy difícil, pero no imposible.

¿Y tus experiencias positivas?

Hace un año fui a un congreso en Ecuador y luego de mi charla, una chica de 22 años se me acercó y me dijo… “Hola María, no sé si te acuerdas de mí pero fui voluntaria tuya en el Vivarium cuando tenía 10 años y esa experiencia me animó a trabajar con la vida silvestre”. Me quedé absolutamente asombrada cuando me dijo que solía tener miedo de las serpientes, y debido a que la dejé manejar una serpiente cuando era tan joven, superó ese temor. Esos momentos realmente me hacen muy feliz.

¿Hay muchas mujeres trabajando en herpetología en Ecuador?

No, somos pocos en comparación con los herpetólogos hombres ecuatorianos y, probablemente, las mujeres se pueden contar con los dedos de la mano. La mayoría de las herpetólogas ecuatorianas trabajan con anfibios, lagartos, caimanes, tortugas, pero las mujeres que nos dedicamos específicamente a serpientes, somos raras. Ecuador es también es un mundo dominado por los hombres, pero yo soy fuerte y no dejo que esta situación me supere. Además de esto, tiendo a estar muy concentrada. El gran desafío para mí es conseguir tareas desafiantes y difíciles. Siempre digo lo que tengo que decir, pero siempre con respeto. Tengo que ponerme de pie y ser un modelo a seguir también.

¿Cómo inspiraría a más mujeres a trabajar en el campo de la herpetología?

Ser mujer está en tu contra, así que ser fuerte y enfocado ayuda. Hablar y no esperar a recibir respeto. Ir tras lo que quieres y serás respetado por el trabajo que haces. Algunas de mis voluntarias dicen que puedo ser dura con los hombres, pero tengo que ser una líder fuerte para demostrar que como mujer tienes que luchar duro y si sigues trabajando duro, encontrarás tu lugar.

¿Crees que en América del Sur hay modelos femeninos en herpetología?

En mi opinión tuve una gran maestra en la universidad y aunque ella trabajaba en embriología de una rana marsupial de Ecuador, por lo cual es un referente en esa área de trabajo y sus contribuciones; ella es la que siempre me inspiró. Desafortunadamente, no hay muchos modelos femeninos a seguir en herpetología en general, pero es de esperar que eso cambie.

¿Tiene algún recuerdo feliz específico que incluya serpientes?

Siempre he encontrado que las serpientes son mágicas desde que vi la película de la cobra escupidora a los tres años. Cualquier recuerdo mío que incluya serpientes ha sido asombroso. También he trabajado con “Verrugosas”, que son mis serpientes favoritas, así que toda mi carrera ha sido una experiencia increíble.

¿Hay algún otro mensaje que quisieras decirles a nuestros lectores?

Ecuador es un pequeño país rico en reptiles y anfibios y desgraciadamente no hay muchos especialistas en vida silvestre en comparación con otros países latinoamericanos. Como el séptimo país más diverso del mundo, tenemos mucho que conocer. Creo en la conservación sostenible a largo plazo. Siempre estoy feliz de colaborar con cualquier persona interesada en nuestro trabajo y feliz de enfrentar desafíos en el campo de la conservación de serpientes venenosas en el Ecuador.

El periódico Opción expresa su reconocimiento a María Elena Barragán por haber sido reconocida como “Mujer Líder” en un área importante de la Zoología: la investigación, difusión, educación para la conservación de los reptiles, mediante su labor en el Vivariun de Quito y en las comunidades rurales del Ecuador que requieren conocimiento y asistencia especializada para la prevención y tratamiento de mordeduras de serpientes.

Notas

1.            Save The Snakes. Esta organización Internacional desarrolla el proyecto: Mujeres y Serpientes: Líderes en la Conservación e Investigación de las Serpientes, “Women and Serpents: Leaders in Snake Conservation and Research”. El mencionado proyecto tiene como objetivo destacar a las mujeres líderes que trabajan con mordeduras de serpientes, conservación de serpientes, investigación de serpientes para comunicar y educar a otros sobre la importancia de las serpientes. Al compartir sus historias, esta organización espera inspirar a las personas, especialmente a las mujeres, de todo el mundo a buscar roles en herpetología.  Para alentar a las futuras mujeres líderes en la conservación de serpientes, Save The Snakes complementa este programa honrando los logros con el premio  Women Leaders in Snake Conservation and Research Award. Este año  2020 el Premio fue entregado a María Elena Barragán Paladines.

Quito, 9 de septiembre 2020.