Por Prof. Stalin Vargas M.

Cuando faltan 6 meses para que Lenin Moreno, termine su mandato presidencial, hablará con Mauricio Pozo, Augusto De la Torre, Alberto Dahik, los dirigentes de los empresarios, funcionarios del FMI y les dirá MISIÓN CUMPLIDA, el salario básico de los trabajadores se congeló y ya no subirá en el 2 021.

El camino recorrido por Moreno para alcanzar un nuevo Acuerdo con el FMI y endeudarnos por 6 500 millones de dólares más, tiene un compromiso: la necesidad de una racionalización de la factura salarial, porque el salario en el Ecuador está por encima del promedio de América Latina, según el FMI, esto se debe a los permanentes aumentos salariales, recordemos que en los últimos tiempos, siempre al final del año se incrementaba el salario básico unificado.

Adicionalmente el FMI señala que reducir el salario no solo protegería las finanzas públicas, sino que también ayudaría a fortalecer la competitividad en el Ecuador, un viejo discurso de los empresarios y los devotos neoliberales que señalan a viva voz que nuestro país no puede competir con los otros porque los gastos de producción son altos y eso no permite a las empresas compitan en el mercado internacional.

Vale recordar que previo al congelamiento del salario para el  2 021, el gobierno en la Carta de Intención le dijo al FMI, que ha tomado varias medidas para aliviar la carga de la crisis, entre ellas medidas para mantener el orden en las finanzas públicas y ahorrar: se redujo la masa salarial pública que se mantendrá hasta mayo de 2 021, la eliminación del subsidio a los combustibles, el recorte en gastos no esenciales. Comprometiéndose a reducir los salarios del sector público en contratos temporales, ajustar los salarios de los empleados públicos recién contratados para alinearlos más estrechamente con los del sector privado, congelamiento de contrataciones y promociones.

No contentos con ello, la fórmula que aplica el Ministerio de Trabajo para fijar el salario básico unificado, según el Ministro Andrés Isch, éste tenía que disminuir, porque se prevé una inflación negativa en el próximo año. Mientras el FMI dice que por el incremento del precio de los combustibles a niveles internacionales, la inflación subiría 1 punto.

El congelamiento salarial afectará a los trabajadores, mientras que los empresarios incrementarán sus ganancias. Una vez más la factura de la crisis la pagan los más pobres. Un camino a seguir, la unidad, organización y lucha para derrotar al FMI y al gobierno de Lenin Moreno y las Cámaras empresariales.

Ex presidente de la UNE