Por Cecilia Jaramillo

Con profunda preocupación el 18 de abril del presente año, conocimos la noticia de amenazas de muerte por parte de personas no identificadas, en contra de las compañeras ANA CRISTINA BERMÚDEZ PRADO y MARI SOLANDY CARABALÍ GONZÁLEZ, dirigentes y fundadoras de la Organización de Mujeres del Pueblo de Colombia.

Las dos dirigentes del movimiento de mujeres de Colombia forman parte del Comité Internacional Coordinador de los Encuentros de Mujeres de América Latina y El Caribe; de manera permanente trabajan por el fortalecimiento del movimiento de mujeres populares y de base, con el propósito de avanzar en el reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres y por la eliminación de todas las formas de discriminación, violencia y explotación a las mujeres.

Cuál es la trayectoria de vida de estas dos lideresas colombianas:

ANA CRISTINA BERMÚDEZ PRADO es una docente jubilada que trabajó por más de 30 años como maestra y se destacó desde su juventud, por ser una inclaudicable defensora de los derechos laborales y sindicales de su gremio y de los trabajadores de Colombia en general; por esa trayectoria ha sido dirigente del SUTEV y del CUT en el departamento del Valle del Cauca; en la actualidad ejerce las funciones de Coordinadora Nacional del Movimiento de Mujeres del Pueblo de Colombia.

MARI SOLANDY CARABALÍ GONZÁLEZ es actualmente Secretaria General del SUTEV del Valle del Cauca, integrante de la Directiva Nacional Sindical Clasista Guillermo Marín y parte de la dirección del Movimiento de Mujeres del Pueblo de Colombia.Las dos dirigentes del movimiento sindical y de mujeres de Colombia, gozan del reconocimiento y apoyo de los trabajadores de su país, por su persistente trabajo y compromiso con las demandas populares de su pueblo.

En estas circunstancias Mari Solandy Carabalí denuncia “Estaba en mi casa con [1]mi familia, cuando me llamaron a mi celular a advertirme que tengo tres días para salir de la SUTEV y que mi líder sindical, Ana Cristina Bermúdez, por meter las narices donde no le importa, estaba muerta”. Mari señaló que hasta el momento no tienen pistas sobre los posibles autores de las amenazas e hizo un llamado al Gobierno para que garanticen la seguridad de ambas y les brinden un esquema de seguridad”.

Estas amenazas son expresiones de la violencia política contra las mujeres de Colombia y de toda la región, con las cuales pretenden callar nuestras voces, que día a día nos organizamos y movilizamos por conquistar nuestros derechos y por lograr una sociedad de plena igualdad y libertad para las mujeres y los pueblos de América. Por estas razones es urgente levantar la solidaridad con Ana Cristina Bermúdez y Mari Solandy Carabalí y exigir al gobierno del Presidente de la República de Colombia, Iván Duque Márquez, que arbitre las medidas urgentes y necesarias para garantizar la vida e integridad de las dos dirigentes del movimiento de mujeres de Colombia.

Exigimos también que se realicen las investigaciones pertinentes para identificar a quienes hacen estas amenazas, pues afectan a las compañeras y constituyen una clara violación al derecho de las mujeres colombianas y del pueblo a ejercer de manera libre y democrática su acción ciudadana y política.

De igual manera, señalamos que es urgente demandar del gobierno de Colombia que garantice el derecho de las y los luchadores sociales y políticos de ese país, su actividad sindical y política sin que ello constituya un peligro para su integridad personal.

En América Latina y El Caribe las organizaciones y movimientos de mujeres, de trabajadores, de estudiantes, de los distintos sectores sociales nos solidarizamos con las compañeras que son víctimas de estas amenazas, a la vez que exigimos que cese la persecución y el asesinato de los y las luchadoras populares en Colombia y en la región.

[1] Diario El Espectador – Colombia, 6 de mayo de 2019