Por Alfonso Yánez*

La Coordinadora de Maestros Jubilados se suma al júbilo del movimiento indígena y popular por la Derogatoria del Decreto 883, que eliminaba los subsidios a los combustibles, que significaba un alza de las gasolinas y el diésel y, por ende, del costo de la vida.

El Acuerdo firmado ratifica que se consiguió con la unidad, organización y lucha de indígenas, campesinos, trabajadores, amas de casa, transportistas honestos, jubilados y todo el pueblo, como se decía allá un 15 de noviembre de 1922, menos los ricos. Saludamos el aporte del Colectivo Unitario, formado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE, por el Frente Unitario de Trabajadores, FUT, el Frente Popular, que dieron dirección acertada a la lucha organizada.

Estuvimos los jubilados en la medida de lo posible, debido a nuestra edad, solidariamente en las marchas, en las exigencias a los organismos del Estado, con las colaboraciones solidarias con nuestros hermanos indígenas, que fortifica y fortalece la UNIDAD del pueblo ecuatoriano.

El Movimiento Indígena, las Organizaciones sociales y los jubilados estaremos vigilantes del cumplimiento del Acuerdo. Los maestros Jubilados sabemos, como los que más, que el gobierno está rodeado por elementos incapaces, boicoteadores correístas, y como los dijo Jaime Vargas, vagos, quienes no cumplen a cabalidad los Acuerdos firmados ante la prensa, el país y el mundo. La Coordinadora de Maestros Jubilados continuamos nuestras acciones propias para que se cumplan los Acuerdos firmados que determina el derecho constitucional de tener el incentivo jubilar.

Los maestros cuando escuchamos las intervenciones de los dirigentes indígenas nos sentimos orgullosos porque han sido formados con valores por maestros, bajo el principio de solidaridad, patriotismo, capacidad, dándoles en sus expresiones una bofetada a la derecha, a los neoliberales, al Fondo Monetario Internacional, porque como dice la canción a la maestra Rosita Paredes: “Porque el pueblo no es el santo que muestra la otra mejilla, sino el labriego que corta la mala hierba cantando”.

Nuestra Huelga de Hambre, el Levantamiento Indígena y Popular son acciones que demuestran innegablemente los principios de la unidad, organización y lucha como caminos de victorias.

*Presidente de la Coordinadora de Maestros Jubilados