Por Ab. Carlos Sánchez*
Mi madre decía, todo depende desde los ojos que mires las cosas.
En verdad todos hablamos de la crisis institucional del país, y todos tienen las recetas, el problema esta cuándo estas recetas deben ser implementadas y cómo.
Remontémonos años atrás, unos habladores, charlatanes, iniciaron toda una campaña de “sinceramiento” de los problemas en la función judicial, se inventaron toda una narrativa, para meter las manos en la justicia, crearon un ente burocrático llamado Consejo de la Judicatura, (Jall);y, después de tanta bulla lo único que realizaron desde su visión, es narrar los problemas existentes, meter la mano en la justicia, nombrando a sus amigos, familiares o parte de sus huestes hoy (RC5) a Fiscales (Chiriboga, Baca), Jueces y funcionarios judiciales, funcionales a sus intereses, por la ventana.
¿Con eso cambiaron la imagen de la justicia?, claro que no, en ese entonces se decía, antes arreglabas con cada caso, hoy ya existen tarifas para cada tramite y no es nada desconocido para la opinión, la serie de hechos nada transparentes, por decir lo menos en la función judicial, llámese Fiscalía con nombres nada “buenos” como Chiriboga, Baca y jueces y funcionarios funcionales a la década robada, donde el jefe en las famosas sabatinas decidía a quien encausar, detener o meterlos presos.
Veamos en épocas mas cercanas como la impunidad era pan de todos los días, para el común de la gente lo fácil es más apetitoso, pues todo se les fue de la mano, las tarifas eran tan notorias. Un ejemplo, las bandas de delincuentes que eran detenidos por la policía, entraban riéndose a las cárceles y en los pasillos se escuchaba, entramos a descansar, que se calmen las agua y salimos, es decir la justicia era una puerta giratoria, donde el don dinero mandaba, y giraba rápido para quien tenía plata y arreglaba, quien no tenía plata la ´puerta no giraba y a la cárcel.
No podemos dejar de mencionar que eso rebaso el vaso de agua y llegan los casos nombrados, como Metástasis, (diablo Teran, Muentes),que significó en realidad destapar un nido de ratas ratones y rateros, en la función judicial, pero como se dice en el barrio, no todos están, ni todos son los que aparecen, pues desmantelar parte de esa estructura, ¿en verdad cambio la imagen de la función judicial?, particularmente creo que no, parangonando un refrán, sucedió que fue “el último día de nepotismo primero de lo mismo”, pues los problemas en la función judicial persisten, es decir no solo hay crisis en la función judicial sino ya es una podredumbre por donde meten el dedo la pus sale a flote.
Hoy cambiar al principal del Consejo de la Judicatura, que descubren que es funcional al narcotráfico, ¿deben existir las pruebas?, en serio no conocían la trayectoria de tan ilustre personaje, su relación familiar con unos presuntos narcotraficantes y que su entorno familiar su esposa y su empresa de asistencia jurídica, según dicen, ligados o con actividad principal en defensa de narcotraficantes. Es decir, nos quieren hacer creer que todo esto no conocían cuando fue nombrado Presidente del Consejo de la Judicatura, a otros con ese cuento, pero lo que queda en claro es que los que lo nombran, no hicieron bien su trabajo (CPCCS), o sabían bien de su pasado y miraron para otro lado, cumpliendo su labor de ser fieles sirvientes de los grupos que querían que este personaje sea nombrado.
Al final del dial, este paso, cambiar al principal del Consejo de la Judicatura, que si va ser importante, va a cambiar lo podrido en la Función Judicial?, me parece que siendo una medida justa, no es lo que se necesita, las acciones a tomar deben ser mucho más drásticas, más completas, para el conocimiento de los analistas, en la función judicial, los problemas son mas profundos y lo sufrimos a diario los consumidores de a pie, desde no tener unificados los procedimientos para que en todas las unidades judiciales, tengan una sola forma de cumplir con el debido proceso, hoy cada una es un mundo, cada uno tiene su propia forma de aplicar el debido procedimiento, pero lo más complicado, es como los operadores de la justica, interpretan a su antojo o de acuerdo a como se levanten, aplican los procedimientos, no se diga las otras instancias, como los peritajes, peor aún las oficinas de citaciones que deciden como y a quien citar de acuerdo a si les dan las “facilidades” para hacer su trabajo.
Urgente una auditoría de labores, de todos, los que realizan bien su trabajo un premio, los que no han realizado bien sus labores, es la hora de que den un paso al costado, no hay de otra, vayan por la sombrita, es una medida necesaria y no estoy proponiendo que se violenten los derechos laborales de los trabajadores buenos y honestos, que, si los hay, pero es una medida urgente y necesaria, estamos a tiempo, no solo dar medicinas paliativas sino extirpar el cáncer.
Estos y otros problemas deben ser analizados; y, sobre todo, hay que combatirlos de raíz, para que exista un real cambio en la Función Judicial. La Función Judicial esta diagnosticada con la enfermedad. No necesitamos solo diagnosticar al enfermo, sino curar al enfermo.
*Abogado en Libre ejercicio, Asesor Jurídico, Analista Político.
