Por Jaime Chuchuca Serrano

A pocos días del Levantamiento de Octubre de 2019, un grupo de damas jugaba provocadoramente, en una fiesta burguesa de Guayaquil, a “ponerle las plumas al indio Jaime Vargas” (Periodismo en buseta 2019), como un réquiem del “que se queden en el páramo” de Jaime Nebot. Estos ejemplos introducen bien al conservadurismo ideológico de las derechas que apoyan al actual presidente. Lasso se ha llamado liberal y republicano; se ha comparado así mismo con Jaime Roldós, populista nacionalista, y ha estado en diálogos con sectores GLBTIQ y algunas organizaciones feministas. Sin embargo, en la política práctica grupos cercanos al gobierno han ido tocando el bombo mediático con posturas conservadoras, racistas, clasistas, hacendatarias, aristócratas, de casta, machistas, fascistoides.

A mes y medio de posesionado Lasso, La Posta de Vivanco y Boscán, financiada por el Banco de Guayaquil y fondos del Estado, apareció en horario estelar del canal público TC. Con el nombre La Posta XXX clavaron dardos en la fotografía de Leonidas Iza, actual presidente de la CONAIE, mientras culminaban un acróstico con la palabra “Cabrón”. Este vudú comunicativo terminaba llamándolo “anarquista” y “bronquista” (Briceño 2021). Este show recordó al autoritarismo correísta que usaba medios y sabatinas para trapear con los opositores. Rafael Cuesta Caputi, gerente de TC -quien gana 22 930 dólares mensualmente, aparte de viáticos, beneficios y otros tipos de contratos- salió en defensa del programa. En buena lid, se puede criticar a un personaje, pero hay mucha diferencia entre esto y la apología al odio y el linchamiento mediático.

Pelaccini, locutor radial, quien antes ya había menospreciado públicamente a trabajadoras domésticas y mujeres, “invito a todas las feministas a trabajar en Afganistán”. Segundos después describía: “Provocar es que te vayas un día, donde sabes que van a chupar, y vas en minifalda, con una blusita, sin sostén y dices ‘a mí no me pueden tocar’ (…). Si una mujer sale de una forma muy provocativa a una zona muy peligrosa, lo está provocando” (El Tiempo 2021). Días después, Andrés Carrión (hermano del embajador en México, Francisco Carrión) realizó discriminaciones sexogenéricas a las campeonas olímpicas en su programa Hora 25 en Teleamazonas, corporación lassista par exellence (El Comercio 2021). Estos tipos de talibanismo comunicacional atentan contra los derechos de las mujeres. Como un super ego freudiano, las redes sociales estallaron y desnudaron públicamente a estos representantes del conservadurismo ideológico.

En una de las universidades más caras del Ecuador, la San Francisco de Quito, Santiago Gangotena, fundador y dueño, instruyó en una sesión inaugural a los estudiantes como tratarlo. Se refería a que ellos como estaban ya en la cream de la San Francisco, lo podían tratar de “tu”. Les reprendió a que no le llamen de “usted”, porque “solo los longos tratan de usted” (Radio La Calle 2021). La ideología educativa de Gangotena no puede ser más clara: “aunque lo dice la UNESCO, la educación no es un derecho”. La formalidad e informalidad del lenguaje la da el contexto y hay con-textos violentos como el generado por Gangotena. Según les convenga, las élites usan su látigo lingual con epítetos de “filáticos” o “longos”, o entregan Doctorados Honoris Causa como el de la San Francisco a Lasso. En el lenguaje y en los títulos están codificados el racismo y el clasismo.  

Recordemos que Lasso dejó inmortalizados sus 100 días en una entrevista con el longevo Don Alfonso, con un llamado a que las “Lorenzas” ganen por lo menos más de 20 dólares y con la frase para quitar el impuesto a la herencia: “El más modesto de los ecuatorianos es dueño de un terrenito, dueño de una casa, dueño de un barco pesquero, dueño de una finca” (Ecuavisa 2021). Este argumento precisa que el gobierno beneficiará a los propietarios y no a los despojados. Al contrario, en otros momentos, con un criterio completamente inconstitucional, Lasso ha señalado: “Aquellos que amenazan con paros les espera un tiempo indefinido en la cárcel”, a sabiendas que la cadena perpetua no existe Ecuador y la protesta es legal y legítima. La estrategia mediática se ha concentrado en ocultar las movilizaciones, distraer la atención con sucesos de anteriores gobiernos o del legislativo y no criticar el actual accionar.

Para el 4 de septiembre, los quiteños se levantaron con la noticia de que Carolina Muzo, quien preparaba la boda de Juan David Borrero, hijo del vicepresidente, y Jasmine Tookes, modelo de Victoria Secret, exigía que aparte de limpiar el centro histórico se debían retirar a los “indigentes” (Vistazo 2021). Este capítulo demuestra la territorialización del espacio burgués. Este Borreroburgo temporal, requería esconder a los pobres ya no solo en las estadísticas, sino de las calles, para que su fiesta luzca bien en la fotografía. Se podrán realizar miles de bodas en el centro histórico de Quito, pero no por eso desaparecerá su pobreza. Intentaron ocultar la indigencia material, pero no su culto a la indigencia cerebral de las castas; “and lived happily ever after”.