Por Abg. Isaac Avellán Cedeño

Las cifras del COVID-19 siguen incrementándose, como también se incrementa las múltiples necesidades del sector salud, en la tercera provincia con mayor población en el Ecuador como es Manabí que sobre pasa 1´200.000 habitantes.

Para hacer una radiografía de este caso, comenzamos con Pedernales que desde antes del terremoto del 16 de abril del 2016, no cuenta con un Hospital para una población estimada de 60.000 habitantes, sumado a los cantones y sectores de influencia como Jama, San Vicente, la parte norte del cantón Chone y la parte sur de la provincia de Esmeraldas. En estos días, las declaraciones emitidas por el Dr. Ernesto Carrasco en calidad de Viceministro de Salud sorprende a  la ciudadanía manifestando públicamente que el Hospital Móvil de Pedernales, instalado el 8 de diciembre de 2018, va a ser trasladado hacia la ciudad de Guayaquil, para enfrentar los altos índices de infectados por el coronavirus, negando el derecho constitucional de los perdernalinos de tener un hospital para enfrentar la emergencia sanitaria.

Estas declaraciones obedecen a la actitud insensible e insensata de este gobierno y del MSP en contra de los legítimos intereses de Manabí, al sacrificar una infraestructura sanitaria y dejar desprotegidos a la población. Esto provocará la inmediata reacción de las fuerzas vivas para exigir la construcción del Hospital para Pedernales.

Otros cantones a donde se ofreció atención desde el anterior gobierno de Rafael Correa como la reconstrucción, con fondos de la Ley de Solidaridad de los hospitales son, el Dr. Miguel H. Alcívar de Bahía de Caráquez y el Napoleón Dávila de Chone, que también hasta la fecha han pasado 4 años y no se concretan la culminación de estas obras agravando más la frágil situación sanitaria que viven nuestros hermanos del  norte de Manabí.

Manta, es la ciudad puerto, de servicios, y de una alta fuerza laboral focalizada en las industrias fabriles y de procesamiento de pescado, que no cuenta con una infraestructura de salud acorde a la población que sobrepasa los 200.000 habitantes, incluyendo los cantones de Montecristi y Jaramijó, jurisdicciones que solo cuentan con sub centros de salud.

Los altos niveles de coronarivirus en el puerto manabita obligan a reforzar la atención en salud ya que el Hospital Rodríguez Zambrano de Manta ha venido de tumbo en tumbo en su rehabilitación, negando el derecho de tener una nueva infraestructura con tecnología de punta y con un número de camas, que según la Organización Mundial de la Salud OMS recomienda instalar 24 camas por cada 10.000 habitantes; es decir,  el Hospital debería Manta tener 183 camas, pero, el MSP ha considerado plantea la disminución de 37 camas. Esto ha generado reacciones en contra principalmente del Coordinador Zonal de Salud, por no conocer los problemas de infraestructura sanitarios que viven los manabitas.

Es necesario una acción de unidad para exigir las obras sanitarias para atender la emergencia y que  el gobierno cumpla con el 4% del PIB para salud y con ello se doten de los recursos económicos, materiales y de medicinas en favor del pueblo, garantizando este derecho constitucional, pero además para que los miles de trabajadores, enfermeras y médicos cuenten con las garantías para desarrollar sin ningún tipo de peligro y con estabilidad laboral su noble profesión.