El incremento de la corrupción durante al gobierno anterior fue directamente proporcional a la concentración de poder. El escándalo del audio que implica al presidente de la Asamblea Nacional hecho público por el Fiscal General ha generado gran indignación en los sectores sociales y la opinión pública que miran la confirmación de que el correato fue el régimen más corrupto de la historia ecuatoriana.

Con la consigna: ¨Fuera! Serrano y Baca¨, varias jornadas de protesta han sido anunciadas por diferentes sectores: las organizaciones sociales aglutinadas en el Frente Popular, el FUT, la Ecuarunari, colectivos ciudadanos y sectores políticos, todos en rechazo a la corrupción AP y a la impunidad.

Este es un capítulo más de la crisis política de una institucionalidad deslegitimada que fue secuestrada por el correísmo para abusar del poder, atropellar los derechos humanos y generar una crisis económica que sigue afectando a millones de ecuatorianos.

Serrano y Baca fueron parte del desgobierno anterior, constituyeron piezas claves en el engranaje autoritario y de persecución a quienes pensamos distinto: 850 criminalizados por protestar, represión, presos políticos, opaca gestión de recursos públicos o la farsa del 30 de septiembre, son ejemplos en los que estos dos cuestionados personajes fueron parte.

Baca tuvo varios cargos públicos durante el correísmo fue miembro de la Comisión de Selección que ¨calificó¨ las carpetas del ¨concurso de méritos¨ para imponer a Domingo Paredes, Juan Pablo Pozo, Nubia Villacís y compañía en el sumiso CNE.

Serrano pasó de abogado defensor de derechos humanos a persecutor y carcelero de muchos dirigentes sociales, entre ellos, los líderes antimineros de Intag: Polibio Pérez y Javier Ramírez respectivamente.

Como dice el pueblo ecuatoriano: ¨peleados los compadres, salen las verdades¨; eso es lo que ocurre hoy cuando escuchamos acusaciones e insultos de lado y lado que parecería una competencia para saber cuál es el más corrompido.

Con la organización y la lucha social debemos limpiar de correístas todo el Estado. Aunque ciertos traviesos asambleístas y gobernantes hagan pactos turbios, cálculos y espíritus de cuerpo cómplices, serán las calles las que terminen barriendo toda la corruptela.

@davidroserow