Por Oswaldo Báez Tobar

Con oportunidad de los 30 años de actividad científica y educativa de la Fundación Herpetológica Gustavo Orcés y el Vivarium de Quito se realizó  en la Universidad de las Américas, UDLA, el I Congreso: “La Herpetología en América”  entre el 20 y 22 de noviembre pasado.  En el evento científico participaron  especialistas en anfibios y reptiles de Ecuador y de otros países, que expusieron sus más recientes contribuciones en las áreas de Biología, Manejo y Conservación; Medicina Veterinaria; Biotecnología; Taxonomía y Sistemática, y Educación Ambiental. Se presentaron 23 charlas magistrales, seis simposios, 32 trabajos libres y siete posters. Contó con la asistencia de 110 personas; 78 ecuatorianos y 32 extranjeros.  La organización y coordinación del Congreso estuvo a cargo de Ana María Barragán, directora ejecutiva de la Fundación y de Ana María Velasco.

30 años de la Fundación Herpetológica y del Vivarium de Quito

La Fundación Herpetológica Gustavo Orcéses una Organización No Gubernamental privada sin fines de lucro, que tiene como finalidad la conservación de los anfibios y reptiles del Ecuador, mediante la investigación y educación; este elevado propósito lo ha cumplido a través del Vivarium que fue creado en 1989 por un grupo de jóvenes biólogos y conservacionistas liderados por Jean Marc Touzet.

El Vivarium de Quito es un Centro Especializado en el manejo y conservación de anfibios y reptiles ecuatorianos; mantiene una exhibición pública y un programa educativo para crear conciencia en la sociedad sobre las amenazas que enfrentan estos animales, eliminar el temor y creencias erróneas, especialmente sobre los reptiles, como se expresa en la misión y visión institucional. Es un minizoológico, con la mayor exhibición de anfibios y reptiles vivos (120 ejemplares de 40 especies diferentes, el 90% de la fauna ecuatoriana.

El 1 de diciembre de 1989 el Vivarium se abrió al público de Quito; ha impartido clases a 200.000 escolares, ha recibido a un millón de visitantes y a numerosos pasantes, estudiantes universitarios tanto ecuatorianos como extranjeros, para quienes la permanencia en el Vivarium fue un valioso contacto con los ejemplares vivos, a la vez que una motivación para tomar el difícil camino de la herpetología. Hace 30 años, los herpetólogos se contaban con los dedos de la mano –recordó Jean Marc Touzet-. Los científicos que laboran en el Vivarium  realizan  investigaciones, publican libros y artículos científicos en revistas especializadas, intervienen en eventos científicos en el país y en el exterior: La educación ambiental ha sido la línea fundamental de su trabajo, sin embargo desde hace varios años ha iniciado  la cría de ranas marsupiales para la reintroducción en el hábitat natural.  (1)

Breve visión de la Herpetología en el Ecuador

El Congreso de Herpetología permitió conocer el desarrollo de esta rama de la zoología en nuestro país. En las últimas décadas las investigaciones en este ámbito han tenido notable avance: varias universidades cuentan con grupos de herpetólogos de alta calificación, gabinetes y laboratorios dotados de equipos e instrumentos modernas de genética y biología molecular, con lo cual es posible completar los estudios los morfológicos, anatómicos, biogeográficos y ecológicos, a la vez establecer las relaciones evolutivas entre las especies tanto de anfibios como de reptiles de nuestra fauna. Se han iniciado también estudios de biotecnología para aislar biomoléculas con potencial aplicación médica en la piel de ranas de la Amazonía. Es preciso destacar las investigaciones del desarrollo de ranas marsupiales, que por más de 40 años realiza la Dra. Eugenia del Pino en la PUCE y por lo cual ha merecido el reconocimiento de la comunidad científica nacional e internacional.

Las investigaciones de anfibios y reptiles han superado a los de otros grupos de vertebrados, pues el número de publicaciones sobrepasan  las 400, lo que es una evidencia la actividad de científica de herpetólogos de reconocida trayectoria así como de jóvenes que están incursionando con éxito en taxonomía y sistemática, distribución y ecología de anfibios y reptiles. Podemos decir con orgullo: habemus herpetólogos. Entre los 47 países de Latinoamérica  el Ecuador ocupa un lugar preponderante en las publicaciones de ciencia animal, ecología, evolución, comportamiento y sistemática.

Destacados herpetólogos ecuatorianos como Santiago Ron y Omar Torres coinciden en que en los años recientes vivimos una importante etapa de descubrimientos de nuevas especies de anfibios y reptiles, pues el año 2019 se registran 624 especies de anfibios y 479 de reptiles. Como ejemplos de alta relevancia se debería anotar los descubrimientos recientes en las Galápagos: la iguana rosada  en el volcán Wolf de Isla Isabela, la nueva especie de tortuga gigante de isla Fernandina Chelonoidis phantasticus, y nuevas especies de culebras. La Amazonía y en la región del Chocó ecuatoriano son dos regiones donde se han realizado más descubrimientos de especies particularmente en las primeras décadas del siglo XXI: nueva era de exploración y descubrimiento de especies.

El Ecuador se ha revelado como el país de mayor riqueza herpetológica, porque reúne en sus regiones naturales un conjunto de atributos ecogeográficos que son la clave de la diversidad de especies, en especial por la elevación de la cordillera de los Andes que dio origen a una infinidad de hábitats, lo que, a más de la temperatura y humedad, favorecieron la generación y el mantenimiento de la diversidad de la herpetofauna; por esto se discute ahora el “enigma de Humboldt” y se busca entender la causa global de los patrones de diversidad biológica en montañas.

La nueva taxonomía y nueva sistemática -con modernos métodos y técnicas de estudio- permiten reconocer especies polimórficas y homomórficas a base de estudios de genética molecular, remarcó Santiago Ron. Por otra parte la era de la información abrió nuevos espacios y posibilidades de información y comunicación científica, prueba de ello es el portal www.bioweb.bio que mantiene la PUCE, y dentro de él: www.faunaweb.bio  Los anfibios y reptiles fueron los primeros grupos en integrar esta base informativa -precisó Omar Torres-. El portal es de libre acceso y abrió una nueva forma de estudiar la diversidad biológica del país.

Son importantes además los esfuerzos por promover la conservación in situ y ex situ de anfibios y reptiles.  Un capítulo especial merece el trabajo de investigación y conservación de los reptiles de Galápagos por el servicio del Parque Nacional Galápagos y la Estación Científica Charles Darwin; la Balsa de los Sapos, en la PUCE, la Fundación Jambato, Tropical Herping, entre otras instituciones que impulsan la comunicación y divulgación a través de libros, revistas, guías de campo, videos… con el propósito de revelar el valor de existencia de anfibios y reptiles y su función en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas naturales.

¿Quien fue Gustavo Orcés Villagómez?

Presentamos  a continuación un resumen  del perfil científico, y de las contribuciones a la zoología y fauna ecuatoriana del primer zoólogo ecuatoriano. (2)

La afición de Gustavo Orcés por la zoología empezó con los libros ilustrados  que le regalaban  de niño. Se interesó por las ciencias de la vida a partir de la lectura de temas de historia natural tanto en español como inglés y francés, idiomas que había aprendido en sus primeros años. Más tarde se dedicó  a la Zoología, de manera autodidacta.

Dr. Gustavo Orcés V.

He aquí algunos encuentros afortunados:

Cargos y funciones

Título de Profesor

Aportes científicos

Entre los aspectos más relevantes de sus trabajos como zoólogo se destacan los siguientes:

  1. Autor y coautor de  31 trabajos publicados en revistas científicas del país y del exterior, sobre  taxonomía y zoogeografía de vertebrados del Ecuador.

Por las importantes contribuciones a la zoología, el profesor Orcés ocupó un lugar destacado entre los zoólogos de América:

Viajes e invitaciones

Testimonios de su trabajo científico:

Cuando  le preguntábamos ¿Cómo se encuentra profesor Orcés? Decía: “Estoy todo lo bien que me permite mi fe de bautismo” (es decir, la partida de nacimiento en el Registro Civil).

El profesor Orcés falleció el 21 de marzo 1999, cerca de cumplir  los 97 años, no pudo llegar  al año 2000 como esperaba, pero nos dejó muchas lecciones de vida: como científico e investigador, su honestidad y su modestia; como ser humano su integridad moral, su rectitud de principios y convicciones, su palabra de honor;  su generosidad y desprendimiento de las cosas materiales.

El cultivo de la ciencia es una escuela de moral; Gustavo Orcés Villagómez dio  testimonio de ello durante su larga vida, que fue muy productiva y muy trascendente. 

  1. Vivariun de Quito, Av. Amazonas y Rumipamba. www.vivarium.org.ec; comunicación2@vivarium.org.ec
  2. Extracto de la conferencia de apertura presentada en homenaje del profesor Orcés, por el autor de esta nota en el I Congreso de Herpetología, 2019

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