Por Josué de Souza

En la últimas semanas ha ganado fuerza en la prensa y en la redes sociales el termino necro política. El término fue acuñado por el científico social camerunés Achille Mbembe. Llego primero a Brasil en un ensayo publicado en 2016 y después en un libro que tenía por título el mismo concepto y fue publicado en 2018 por la Editora N-1

La necropolítica es la forma de cómo el poder se apropia de la muerte como una forma de gestión pública. Decide quien debe morir, cuando y donde debe ocurrir la muerte. La necro política también esta relacionada con la forma de gestionar el riesgo inminente de muerte, especialmente cuando los territorios o grupos sociales viven diariamente con el riesgo inminente de muerte.

 Como cualquier forma de poder, la necro política no actúa solo a distancia

Como cualquier forma de poder, la necropolítica no actúa solamente por órdenes de un mando dominante, un líder o un presidente. Está legitimada por la creencia o la racionalidad de los dominados. Hay una serie de mecanismos sociales, de acciones que hacen que la gestión de la muerte por parte del Estado y sus agentes ganen legitimidad.

En esta forma de gobernabilidad, el trabajo de la muerte se vuelve sujeto y el Estado comienza a gestionar quién va a morir y en nombre de qué. La Necropolítica, como concepto, ha ganado importancia no solo para los investigadores, sino también para los movimientos sociales. En Brasil, el término se relaciona con la lucha contra el racismo por la igualdad, la lucha para resistir las políticas neoliberales y, sobre todo, contra la política genocida de seguridad pública que, en nombre de la orden, es el campeón mundial en el asesinato de civiles.

En medio de la pandemia de coronavirus, causó asombro el audio filtrado, de un empresario relativizando la muerte de las víctimas por la «gripecita”. «No importa si mueren 15,000, siempre que no afecte a la economía». Revela la normalización de la muerte y la objetivación del exterminio de grupos específicos en nombre de la gobernanza y la economía. La misma economía que le niega el fruto de su trabajo a estos grupos.

La hazaña de Covid-19 es mostrar que, en tiempos de hegemonía neoliberal, la práctica del Estado siempre ha sido la muerte. Para ser efectivo, el neoliberalismo necesita esta forma de acción estatal. Nuestro equipo de salud, asistencia social e incluso educación siempre ha actuado para decidir al límite de la vida. La gran diferencia ahora es que, antes de que el corte fuera de clase y raza, ahora también es generacional.

Traducción Opción/rv

Fuente: Geledes / Brasil