La victoria del NO, desde abajo y por izquierda

Periódico Opción
10 Minutos de lectura

Por Geovanni Atarihuana

Licenciado en Sociología/ director nacional Unidad Popular

El pronunciamiento popular en la Consulta del 16 de noviembre fue contundente. Al perder en las 4 preguntas Noboa recibió una goleada, perdió en 23 de las 24 provincias  y  en 201 de los 222 cantones. La ventaja que saca el NO supera los 2 millones 400 mil votos de diferencia, es decir una verdadera paliza electoral.

La victoria el NO en sin duda un  triunfo del pueblo, que votó con dignidad y NO se dejó comprar por los  bonos, que NO cayó en el engaño de  las preguntas trampa, las falacias y la narrativa del régimen. Una amplia mayoría   le dijo NO a Noboa, a su gobierno y a su política.

Daniel Noboa ha perdido legitimidad, la mayoría de la gente ya NO le cree, luego de dos años de gobierno ha sido incapaz de resolver los problemas que agobian a las familias ecuatorianas, para la mayoría es un presidente que NO resuelve, que NO cumple y que miente. Comparando los resultados de la segunda vuelta presidencial en abril  con los votos que obtuvo el SI en la consulta de noviembre,  en apenas 6 meses de iniciar su segundo mandato Noboa perdió el apoyo de 2 millones de electores.

El  NO en su campaña logró incorporar en poco tiempo a miles de activistas, de jóvenes, artistas, ecologistas, mujeres, vecinos, gente común que tomó posición, la creatividad e iniciativa floreció en las redes y los territorios, los debates se animaron en los lugares de trabajo, en los chats familiares, en los barrios y comunidades, cientos de miles de voces diversas se activaron y al final millones votaron 4 veces NO.

El NO , gota a gota se convirtió en un Tsunami imparable que se fue llevado por delante al  poder político, económico y mediático del régimen, demostrando que Noboa era un gigante de cartón con pies de barro. Esto no ocurrió de forma espontánea, el descontento social se iba acumulando, estaba a flor de piel, alguien debía provocar la chispa que terminó encendiendo la pradera, ese rol lo cumplieron  el pueblo organizado y las fuerzas de izquierda.

El 11 de junio se realizó la primera marcha convocada por la UNE y el FUT para cuestionar las diferentes leyes que la mayoría oficialista comenzó aprobar. Durante 4 meses organizaciones  sindicales, estudiantiles,  los maestros, médicos y enfermeras, docentes universitarios, campesinos e indígenas, defensores de la naturaleza y de los derechos humanos, en las calles y en las cortes le dijeron NO a las leyes inconstitucionales de Noboa,  NO a la violación de los derechos y libertades, NO al despido de miles de servidores públicos, NO a la criminalización de los adolescentes, NO al perdón de los grandes empresarios deudores de impuestos, NO a la mercantilización de la naturaleza.

En septiembre frente al paquetazo, las organizaciones populares convocaron a la protesta, la CONAIE llamó a un Paro Nacional para decir NO a la elevación del Diesel. NO al alto costo de la vida. En esos días el Quinto Río de Cuenca inundó la ciudad, más de cien mil personas marcharon para decir NO a la Minería, defendiendo Kimsacocha,  la vida y el agua.

Quizá uno de los NO colectivos más potentes fue:  NO SOMOS TERRORISTAS en la voz de los comuneros de Cotacachi , Otavalo, Saraguro, San Miguel del Común, de los estudiantes de la Central o la U de Cuenca,  de los maestros, trabajadores, campesinos que se movilizaron en más de 70 puntos de resistencia en todo el país. La memoria de Efraín, Rosita y José asesinados en el Paro Nacional está  presente en las razones del NO. Este fue también un   NO a la represión y al racismo. En los lugares donde la movilización fue mayor y por tanto la represión también, se registran los más altos porcentajes por el NO,  en  Peguche, el epicentro de la lucha, el NO  alcanzó el 92% de los votos.

Sin duda en los resultados de la consulta se revela un voto castigo a la gestión del gobierno, al mismo tiempo las tesis y propuestas de Noboa, su proyecto político y económico fueron rechazados por la mayoría de los votantes. En este resultado esta la impronta de la tendencia democrática y de izquierda,  que aportó  con argumentos al debate, que puso al descubierto las verdaderas intenciones e interés del régimen, que polemizo con solvencia frente a la derecha neoliberal y su discurso.

La mayoría del electorado, incluyendo un amplio sector de las nuevas generaciones, tomaron  partido por defender la soberanía nacional y dijeron NO a las bases militares extranjeras, Noboa perdió esa pregunta incluso en Santa Cruz, Salinas y Manta, ciudades donde se iban a instalar las bases gringas. Todo esto en un contexto internacional marcado por la ofensiva militar y política de los Estados Unidos de asegurar su dominio geopolítico en América Latina. El alfil de Trump fue derrotado por el pueblo ecuatoriano.

La gente entendió que Noboa quería una Constitución a su medida, para concentrar el poder y eliminar derechos. Votar NO era la alternativa para defender la universidad gratuita, para que el IESS no se privatice y siga prestando salud, para impedir que se eliminen los decimos y se de paso a la precarización laboral, para defender la naturaleza y el agua frente a la voracidad de la Minería, para defender los derechos colectivos de pueblos y nacionalidades. Se trataba de NO darle más poder al poder, de preservar las libertades democráticas frente al autoritarismo.

El programa económico del FMI en estos dos años de gobierno ha incluido la elevación del IVA al 15% , la elevación de las gasolinas y el diesel, al aumento del costo de la vida la canasta básica a nivel nacional en Octubre llegó a $823 el promedio nacional y en ciudades como Quito a $854 y en Cuenca a $865, se aplicó la “austeridad fiscal” para poner en “orden las finanzas”, en el 2025 el gobierno solo ha ejecutado el 45%  en Salud y el 55% en educación, un recorte de la mitad del presupuesto que compromete la vida y el futuro de millones de compatriotas.  La receta del FMI incluye privatizaciones de los sectores estratégicos y la reducción del estado, empezaron despidiendo más de cinco mil servidores públicos. El creciente rechazo a estas medidas  ha desgastado al gobierno.

Los resultados del 16 de noviembre son un punto de inflexión en varios sentidos. La polarización que pretendía obligarnos a escoger entre Noboa y Correa ha perdido peso. Se abre ahora un espacio para construir una alternativa política diferente, que sea capaz encarnar el anhelo de cambio de la población, de ofrecer soluciones urgentes a los problemas que le quitan el sueño a las familias ecuatorianas, ese es principal desafío que debemos asumir las fuerzas democráticas, populares y de izquierda.

El pueblo se ha pronunciado, ahora mismo exige del gobierno soluciones, el hambre y el desempleo, la salud no esperan.  El movimiento popular organizado salió fortalecido, su papel como interlocutor con el poder para procesar las demandas sociales será decisivo. Daniel Noboa que debería escuchar al soberano, pero parece que no entendió nada. Mantiene en su gabinete a los ministros Reimberg y Loffredo responsables de la inseguridad y la represión, a la Ministra Moya en Economia  es decir persistirá en el camino del ajuste neoliberal, ¿Será que se atreve a subir el gas y las tarifas de luz como le exige FMI?  Se quedan también los ministros PROGEN, Manzano y Luque, seguramente por su “eficiencia”.   Algunos recordamos al “muñeco porfiado” ese juguete que después de ser golpeado se cae para atrás y vuelve necio a su posición inicial.  Si Daniel asume ese papel , el conflicto social se agudizara. Entonces como dice la sabiduría popular “tanto va el cántaro al agua que al final se rompe”

Fuente . Plan V

ETIQUETAS:
Comparte este artículo
No hay comentarios