Por: Mateo Rodríguez

Las epidemias se han desarrollado en el mundo en determinadas condiciones sociales y económicas. La gripe Española no hubiera podido propagarse y matado a cerca de 20 millones de personas si no se hubiera desatado en los últimos meses de la I Guerra Mundial. Lo mismo ha ocurrido con el COVID-19, la globalización en la que se ha desarrollado los sistemas de trasportación ha permitido que esta se expanda de manera rápida por el planeta. La primera información de este virus es del 31 de diciembre de 2019 al 30 de marzo del 2020 se ha expandido a 192 países.

La ubicación de clase, sea explotados o explotadores, tienen una situación diferente por la ubicación de cada una de ellas en el sistema de producción. Esa diferencia repercute en las enfermedades que padecen, en la frecuencia y gravedad de los cuadros. Esto se facilita por la diferencia en el acceso a la vivienda, la higiene, alimentación, servicios médicos, etc. de cada una de las clases. El desarrollo de la pandemia ha demostrado que el contagio comunitario que se da en Guayas ha saturado el sistema de salud público lo que genera que sectores populares no puedan ser atendidos por esa enfermedad u otra. Varios epidemiólogos han anunciado el peligro de que esta emergencia oculte los casos de dengue y otras enfermedades de la temporada,  que afecta a cientos de pobres en la costa ecuatoriana (durante el 2018 se notificaron 3.094 casos de dengue de los cuales  2.965 casos (95,83%) son dengue sin signos de alarma (DSSA), 123 casos (3,98%) son dengue con signos de alarma (DCSA) y 6 casos (0,19%) son dengue grave (DG)). El avance de la pandemia al África hace que se prevea dificultades sanitarias pues existe un temor a la combinación de pacientes que sufran coronavirus+tuberculosis+VIH.

El descalabro de los sistemas de salud públicos en el mundo se debe a la tendencia a economizar los medios sociales de producción. La burguesía en el planeta privilegia el desmantelamiento del sistema público para poder privatizar y priorizar los sistemas privados de salud. Tendencia que como nos señala Marx; “es un saqueo sistemático contra las condiciones de vida del obrero durante el trabajo” un robo organizado de los servicios básicos, de los medios de protección para evitar enfermedades y riesgos naturales así como de las instalaciones para la comodidad y la recreación de los trabajadores y pueblos.

Hoy es mucho más claro que el sistema sanitario en nuestro país no toma en cuenta las particularidades culturales, nacionales  y de género que existen. Una real política sanitaria debe establecer entre sus componentes medidas para reducir las brechas de acceso geográfico, económico, cultural y comunicacional; lo cual no se da pues, como lo denunciara la CONAIE las medidas tomadas por el gobierno para enfrentar la pandemia únicamente han sido direccionadas para las ciudades y los sectores medios y altos de la sociedad, dejando de lado a varios sectores como los pueblos y nacionalidades indígenas. Las políticas creadas desde el ministerio han sido en su mayoría establecidas por burócratas que no han tomado en cuenta las realidades de los pueblos, es decir, desde el Ejecutivo además de la falta de recurso económicos se evidencia una carencia de políticas interculturales en materia de salubridad.

El desarrollo de grandes urbes que se dan en el capitalismo genera condiciones para un rápido contagio de enfermedades a enormes grupos de la población. La existencia de grandes industrias que concentran a cientos y miles de trabajadores así como la existencia de enfermedades profesionales crean condiciones para el desarrollo de la pandemia. El capitalismo “destruye la salud física de los obreros (puesto que) al igual que en la industria urbana, en la moderna agricultura la intensificación de la fuerza productiva y la más rápida movilización del trabajo se consiguen a costa de devastar y agotar la fuerza de trabajo obrero” C. Marx. La crítica que hace el marxismo al sistema sanitario instaurado en el capitalismo es parte del proyecto histórico de transformación social, su propuesta emancipatoria es un instrumento de lucha por la vida y la salud.

Marzo 31 2020