Por Prof. Stalin Vargas Meza
El relato que construye el gobierno y los neoliberales dice que la proforma presupuestaria 2025, enviada a la Asamblea Nacional para su aprobación, está priorizando la inversión social, la vocera presidencial insiste en señalar «tenemos que reconocer que ahora mismo en la proforma se ha priorizado la salud, educación y seguridad, cumpliendo lo que manda la Constitución. Además, la proforma es un ejercicio referencial, no está escrita en piedra¨[1].
¿Esto es cierto?
La Proforma Presupuestaria para el ejercicio fiscal 2025 es de 40.961 millones de dólares, tiene un déficit fiscal de 5.624 millones de dólares, el mismo que será cubierto mediante operaciones de financiamiento público.
Para financiar el presupuesto, el gobierno debe conseguir 13.392 millones de dólares, que deben provenir de las siguientes fuentes: 5.836 millones de dólares del financiamiento de Organismos Multilaterales (FMI, Banco Mundial, CAF…), 5.562 millones de dólares del financiamiento de bonos del Estado colocados en el mercado nacional y 1.992 millones de dólares de otras fuentes de financiamiento público.
Para el pago de la deuda externa en 2025 el gobierno destinará 9.873 millones de dólares por amortización e intereses de la deuda. Esto, es más de lo que se destina a educación y salud.
Cumpliendo con la receta del FMI, el gobierno plantea la concesión de la Empresa Oleoducto de Crudos Pesados (OCP Ecuador S.A.), por 750 millones de dólares, la licitación y adjudicación de los bloques hidrocarburíferos por 4.736 millones de dólares. Por la concesión del espectro radioeléctrico prevé recibir 460 millones de dólares, en la renovación de contratos de servicios de telefonía móvil a las operadoras Claro y Telefónica.
¿Y qué pasa con la educación, salud, seguridad social?
La Constitución dice que se debe asignar el 6% del PIB para la educación inicial, básica y bachillerato, en la proforma presupuestaria se asigna 5.287 millones de dólares, esto es, el 4.09% del PIB (129.018 millones de dólares). Para la salud, la Constitución dice que se debe asignar el 4% del PIB, en la proforma se asigna 5.136 millones de dólares, esto es el 3.98%. Estas cifras están en el papel, porque en la realidad el gobierno de Noboa ha venido recortando lo presupuestado.
El Consejo Directivo del IESS le solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas, que se asigne en el presupuesto prorrogado 4.469 millones de dólares y solo se le asignó 2.560 millones de dólares, obligando al IESS a desinvertir 1.909 millones de dólares. En la proforma 2025 la asignación sube a 2.666 millones de dólares. No se incluye la deuda que mantiene el Estado con el IESS que pasa de los 24.000 millones de dólares.
Qué reflejan las cifras, hay un presupuesto con un gran hueco fiscal, la prioridad del gobierno de Noboa es el pago de la deuda externa, continuar con el endeudamiento público, incrementar los impuestos, seguir subiendo el precio de las gasolinas, avanzar en la privatización de los sectores estratégicos.
El presupuesto 2025, refleja el cumplimiento de la Carta de Intención firmada por Noboa con el FMI; pone también en evidencia la incapacidad del gobierno para ejecutar el presupuesto, basta ver que el presupuesto prorrogado 2025 fue de 36.063 millones de dólares y la ejecución presupuestaria en el primer semestre no pasó del 25%.
El presupuesto para educación y salud, en el papel se incrementa, pero no cumple con lo que dispone la Constitución, es más, en la ejecución presupuestaria al finalizar el año sabremos si se cumplió o no.
En definitiva, el presupuesto 2025 beneficia a los neoliberales y afecta a los trabajadores, la juventud y los pueblos del Ecuador.
[1] El hueco fiscal del presupuesto del Estado aumenta en 2025 a USD 5.624 millones
EX PRESIDENTE UNE NACIONAL