Por Francisco Escandón Guevara

Recientemente, el presidente Lasso, al posicionar el proyecto de Ley Creando Oportunidades insistió que, además de la reforma laboral, su propuesta estaba diseñada para que paguen más impuestos quienes más plata tienen.

La reforma tributaria del banquero busca exonerar del pago de IVA a productos como toallas higiénicas, pañales, mascarillas y alcohol antiséptico; pero también ampliará la base de contribuyentes, a través de cobrar impuesto a la renta, sin derecho a deducción de gastos, a aquellas personas que ganan más de $24.000 anuales, eliminará el impuesto a la herencia y condonará millonarias deudas a empresarios morosos.

Nada de novedoso tiene la aspiración del banquero que intenta precarizar el trabajo y premiar a las élites, pero si llama la atención, luego de su fracaso en la Asamblea Nacional, la inclusión de Lasso en un listado de grandes evasores de impuestos que esconden sus fortunas en paraísos fiscales. Los Pandora Papers reflejan nuevamente que la palabra presidencial está desvalorizada.

Aunque Lasso reconociera su pasada vinculación con cuentas off shore, hasta ahora sus justificaciones dejan más incógnitas que certezas. Aún no aclara cuánta plata fue ocultada en los paraísos fiscales, a quiénes vendió esas cuentas y a qué precio, además de señalar a los beneficiarios del traspaso a los fideicomisos Bretten Trust y Liberty Trust.

Urge que las autoridades de control investiguen con plena independencia las responsabilidades tributarias y penales del mandatario. Los alcances de la fiscalización deben llegar a analizar la posible infracción electoral cometida por el banquero que, de comprobarse, puede derivar en su destitución del cargo, conforme lo establece la Ley Orgánica para la Aplicación de la Consulta Popular del 19 de febrero del 2017.

Hasta entonces, es evidente la contradicción demagógica entre la premeditada acción de esconder capitales, para evadir el pago de impuestos, y el intento de justificar la propuesta de reforma tributaria como necesaria para la reactivación económica. En adelante, cualquier proyecto de Ley sobre esta materia e incluso una Consulta Popular nacerá con un ADN de ilegitimidad.

Los Panama Papers del corrupto correísmo, los INA Papers del inefable Moreno y ahora los Pandora Papers dan cuenta que las élites tienen en los paraísos fiscales el mecanismo fraudulento para enriquecerse más: lavando dinero sucio o evadiendo impuestos con los que se debería financiar la salud y la educación pública.