Por Fernando Rodríguez

Educación de Calidad para Todos

Un asunto de derechos humanos

EPT/PRELAC

El liberalismo, viejo invento y forma de explicar el modo de producción capitalista del cual da razón Adam Smith quien es partidario del “orden natural” que para él significaba orden capitalista que no reconoce en absoluto la dependencia entre el “orden natural” y las leyes y la política del estado, sino que ese orden se va abriendo paso de manera espontánea pues las fuerzas económicas son más potentes que la legislación estatal y la voluntad de las personas.

Esa es la teoría económica que guía las decisiones estatales en el Ecuador. Si es el egoísmo económico el que regula las relaciones de las personas, cuál es el papel que dejan al estado? y, los liberales de ahora, plantean que solamente debe dedicarse a la seguridad interna lo demás debe arreglarse casi espontáneamente por las fuerzas económicas  que son más potentes, entonces la salud, la educación debe estar en manos de los individuos particulares por eso permanentemente nuestros gobernantes y dirigentes ligados siempre a los intereses del capital privado han tomado medidas para bajar el tamaño del estado que no es otra cosa que anclar sueldos y salarios y despedir trabajadores con el interés de que sea la empresa privada la que tome bajo su mando tareas y funciones que según ellos se regulan en las libres fuerzas del mercado.

La pregunta que nos hacemos es cómo esperan que ni siquiera dentro de las propias fuerzas del mercado capitalista la sociedad se desarrolle si dejan a una gran masa de trabajadores en el desempleo absoluto. Son 9000 maestros despedidos quienes no pueden esperar del panadero, del industrial, del comerciante un acto moral de simpatía pues sus intereses están ligados al “egoísmo económico” y qué esperan los padres de familia de 90.000 niños, niñas y adolescentes que desertaron del sistema educativo por falta de garantías para hacer efectivo su derecho a educación de calidad, entre otras razones por no disponer de tecnología y tampoco encontrarse en ambientes de aprendizaje cálido, con sus maestros pues fueron despedidos a punta de un simple notificación vía internet aprovechando el período vacacional y de las serias limitaciones por la pandemia, a ejercer “el sagrado derecho de los pueblos a la protesta” según dice la Constitución Francesa de 1794.

Cómo solucionarán los maestros despedidos los problemas de la vida diaria si ya son parte del casi 20% de la población ecuatoriana sin trabajo o en el mejor de los casos del 70% de la población subempleada. Sin Seguridad Social, sin derecho a la salud, en condiciones de pandemia, sin un estado que resuelva los problemas sociales, en medio de una realidad económica producto del subdesarrollo que no es la antesala al desarrollo, y con un sistema jurídico que deja que cinco Jueces por más ilustrados que sean tengan en sus manos la decisión de dar seguridad de vida a 9000 maestros despedidos y miles de niños que regresarán a las aulas de 50 o 60 alumnos a riesgo de su salud, de la salud de sus mayores y de sus comunidades porque sus profesores ya no lo serán más.

Es imperioso que el Estado Ecuatoriano asuma la responsabilidad de atender a los ecuatorianos, a los niños de los hogares pobres, debe cuidar el derecho al trabajo digno, seguro de los maestros. Solamente con una mirada de responsabilidad social comprometida con la historia podremos salir de la crisis puesto que la receta correcta es el trabajo, la educación y la salud para toda la vida.

Exigimos que se dedique el 6% del PIB en educación, que se garantice alimentación escolar pues es una vergüenza ser de los países de mayor desnutrición infantil, se provea útiles escolares para los estudiantes, materiales de trabajo y capacitación para docentes, para ello solo se requiere cuidar los bienes del estado, en manos del estado, cuidar el presupuesto del país de la voracidad de los corruptos, es necesario cobrar a los empresarios morosos del IESS, salir del extractivismo como modelo de las decisiones económicas hay que pensar en la Patria y hacerlo significa pensar en el pueblo.

A pesar de haber ganado el concurso Quiero Ser Maestro 6, alrededor de 12 mil educadores están sin trabajo, el Ministerio de Educación debe entregar, de manera inmediata los nombramientos definitivos.