Por Ramiro Vinueza

Por si quedaba duda de las afinidades ideológicas y políticas entre Nebot, Lasso y Correa, los acuerdos previos para elegir a las autoridades de la Asamblea dejan en claro que caminan juntos en varios temas.

Los fuertes indicios de fraude en las pasadas elecciones tuvo como protagonistas a estas fuerza,  hoy están buscando un acuerdo para dejar en la impunidad a quienes por más de una década usaron el poder para enriquecerse con los dineros del pueblo, que discriminaron, persiguieron  y reprimieron a cientos de hombres y mujeres del país que se opusieron a la prepotencia y a la corrupción.

Pacto para el fraude y ahora un  pacto para la impunidad y la corrupción se cocina en la Asamblea Nacional, entre los bloques del Partido Socialcristiano, CREO y UNES (correísmo) que conformarían una “comisión de la verdad” que cambiaría la condición de  delincuentes por la de perseguidos políticos a los que robaron dineros del Estado y que hoy pagan penas como el ex vicepresidente Jorge Glas y otros ex funcionarios además de aquellos que tienen condenas como  Rafael Correa.  

Al parecer, ese pacto, a más de repartirse los puestos de en la Asamblea,    distribuiría también cuotas de poder en ministerios y funciones del estado. Para los correistas controlar la Fiscalía sería uno de sus objetivos desde donde podrían disipar las investigaciones en su contra.

Con este pacto buscarán el indulto o la amnistía para los corruptos,  quedaran así en plena libertad para disfrutar de lo robado, jamás devolverán lo robado, burlándose  nuevamente del pueblo.

De fraguarse este pacto y esta “comisión de la verdad”, se instalará la impunidad también sobre los crímenes cometidos durante más de una década, que criminalizó a alrededor de 800 líderes sociales, maestros, ambientalistas, líderes sindicales y estudiantiles o los más de los 300 casos de persecución política registrados en el Informe de la Mesa por la Verdad y Justicia “Perseguidos Políticos Nunca Más” el año 2019.

Quedaran en la impunidad los crimines de líderes sociales José Tendenza, Bosco Wuisum, el crimen contra el general Gabela, la violación de los derechos humanos de los 10 de Luluncoto, Mery Zamora, los 26 de Saraguro,  los del Arbolito, entro otros casos conocidos.

“El país del encuentro” cobra su verdadero sentido; es el encuentro y el acomodo de las fuerzas de derecha, de los socialcristianos y el correismo corruptos para favorecer sus intereses y de los grupos a los que representan dando la espalda a las demandas del pueblo.