¿Revolución en Francia?

Periódico Opción
Periódico Opción
5 Minutos de lectura
#image_title

Por Carla Kalapaqui/ Francia

Desde inicios de este año la lucha popular en Francia se ha intensificado. Desde el 4 de marzo, las movilizaciones y acciones de lucha han sido cotidianas. Si eso pasa en el “primer mundo”.

Miles de franceses y francesas han salido a las calles contra la reforma de Macron que pretende extender la edad de jubilación de 62 a 64 años.

El pasado 16 de marzo, el gobierno de Macron paso esta reforma, utilizando un medio constitucional, pero, anti democrático conocido como como el 49.3, que le permite al presidente pasar esta ley sin votación en la Asamblea. Esta es ya una derrota política porque no tenía los votos suficientes de la derecha en el parlamento.

Voceros del gobierno y de la burguesía se indignan y lloran en los medios de comunicación ante la huelga de los trabajadores que limpian y recogen la basura en Paris “porque según ellos “es peligroso para los turistas de París”. Pero no se indignan que a estos trabajadores les tocará trabajar 2 años más para poder jubilarse.

“No sé si el gobierno comprende que nosotros morimos antes que los otros” dijo un barrendero. Antes aplaudidos por ser trabajadores esenciales ahora señalados por “dejar de recoger la basura” y hacer huelga contra Macron y su reforma.

Y la lucha del pueblo francés tiene nuevos y más actores. La juventud francesa tiene presencia en las calles. Jóvenes de liceos y universidades han bloqueado calles, la entrada a sus instituciones, se han movilizado, han acompañado la lucha sindical y se enfrentan a la policía siendo víctimas de numerosas detenciones. Las mujeres destacándose como dirigentes sindicales, los trabajadores públicos y privados EDF, Engie, Enidis, GRFD.., los trabajadores de sectores eléctrico, ferroviario, del transporte, los agricultores, etc.

Cabe señalar que existe una unidad de las centrales sindicales e intersindicales que permite sostener la lucha y las convocatorias. La consigna es “no a los 64 años”, pero el descontento va más allá, la crisis que golpea a la población, la inflación, el costo de la electricidad, el gas, la gasolina, la disminución de la capacidad adquisitiva hacen que el pueblo diga basta.

Se respira insumisión, revolución. La creatividad, las pancartas, la ironía francesa, los cortes de luz a las casas de diputados o miembros del gobierno, los agricultores lanzando caca de vaca o rollos de papel higiénico a edificios del gobierno, hacen parte de diversas y creativas formas de lucha. Hace pocos días, en el Fort de Brégançon, la residencia donde Macron pasa sus vacaciones fue privada de la electricidad por los trabajadores. En la plaza de la Concordia en Paris, los cánticos eran “Luis XIV lo decapitamos, Macron lo podemos volver hacer”

Ver Paris ahora es revivir la historia. En sus calles las barricadas, el combate popular, los gritos de revolución, de asalto a la bastilla o al Palacio del Eliseo. La organización popular francesa siente y respira historia, la lucha popular se remueve en los muros de Paris y ciudades como Nantes, Marsella, Lyon, Rennes, Toulouse, Bordeaux, etc. donde las movilizaciones han bloqueado las ciudades.

En fin, la realidad es que el gobierno de Macron está al servicio de los más ricos y los grandes grupos económicos, que pretenden sacar más ganancias de hacer trabajar a la gente más tiempo con salarios de miseria. El pueblo francés puede parar esta reforma con la lucha y movilización popular, el descontento crece. En segundo lugar, el parlamento lo puede hacer mediante una moción de censura que se presentará este lunes y que debe tener el respaldo de la mayoría. Y la última opción es el Consejo Constitucional que no cambiará mayormente el contenido de la ley.

Este 18 de marzo se conmemoró un aniversario más de la Comuna de Paris, y ahora, en 2023 ha sido una larga jornada de lucha, el pueblo francés lleva en su sangre la Comuna, la revolución, las barricadas, la resistencia». Esa es la Francia ejemplo para el mundo.

Comparte este artículo