Por Patricio Camacho Z

Quito produce diariamente 2.200 toneladas de basura; el 60% alrededor de 1.320 toneladas, corresponde a desechos orgánicos, que se originan en su mayor parte en los hogares; el 40% restante 880 toneladas, son plástico, cartón, vidrio, caucho y desechos considerados como peligrosos.

Emaseo la recolecta con el 41% de su flota vehicular sin operar. El 83% de los vehículos de la flota de la empresa municipal ya cumplió su vida útil; hay camiones fabricados en 1980 y que ya tienen 40 años de servicio.

Quito atraviesa una situación compleja que mantiene una amenaza latente de una crisis sanitaria y ambiental. Apenas el 59%, de los 2.700 vehículos que conforman la flota de la empresa, están operativos. Emaseo destina USD 3,5 millones anuales para el mantenimiento de su flota antigua, el 83% de los camiones recolectores, camionetas, hidrolavadoras, volquetas y montacargas ya cumplió su vida útil. Apenas el 17% de la flota está dentro del tiempo óptimo de funcionamiento. Con esta flota apenas operativa, también se limpia parques, mercados, quebradas y calles. Estas son las cifras, en este contexto en la administración de Mauricio Rodas, se contrató al Consorcio Recobaq, que es el encargado de dar mantenimiento a 44 camiones recolectores de basura, para el 70% de la basura que produce la capital. Emaseo tiene 125 unidades, pero estos recogen el 30% de los residuos, mientras que Recobaq, con una flota de 44 vehículos logra el 70 % de la recolección de desechos que genera la ciudad.

 El Consorcio denuncia que Emaseo mantiene una deuda que supera los USD 4 millones, pues la empresa municipal no le ha pagado por el servicio desde el año pasado. El Municipio considera que los USD 73,8 millones, que la administración del ex alcalde Mauricio Rodas pagó por los 44 camiones, es un valor excesivo para la ciudad. El contrato ya tiene 5 años de vigencia; el municipio de Quito planteó una acción de protección para dejar sin vigencia el contrato con Recobaq. Mientras la ciudad capital, acumula desechos en cada esquina de nuestra ciudad