Por Raúl Yánez*

¡Sí se pudo!, fue el grito entusiasmado en la Asamblea Nacional, que sintetizaba la larga jornada de los maestros jubilados de los años 2008, 2009 y 2010. Esta larga jornada nació allá en el 2008, cuando en Montecristi, los maestros organizados en la Unión Nacional de Educadores, dirigidos, en ese entonces, por la compañera Mery Zamora su Presidenta, con una huelga de hambre, obligaron a los Asambleístas para que dictaran la transitoria Vigésima Primera que estableció un reconocimiento económico por la labor docente durante toda su vida profesional, nos referimos al Incentivo Jubilar.

 

Coordinadora de Nacional de Maestros Jubilados.

 

 

Sin embargo, el gobierno de Rafael Correa, no acató lo que señalaba la Constitución de la República y les entregó a los maestros jubilados un incentivo jubilar de 12 mil dólares que estableció con el Acuerdo 100. Emprendieron la lucha porque se respete la Constitución. Unos judicializaron la exigencia, a través de demandas al Estado, entonces el gobierno, a través de Alexis Mera, prohibió a los jueces y con el dogal en el cuello los jueces rechazaban las demandas al Estado. Aparecieron abogados inescrupulosos que poco a poco esquilmaban los bolsillos de los maestros jubilados, con la esperanza de que algún día cobrarían el resto del incentivo jubilar.

 

En el año 2012 el Asambleísta Jorge Escala del MPD, presentó una Ley Interpretativa para recuperar el derecho conculcado, se aprobó en primera en la Comisión de Educación y la mayoría correísta los archivó, quedando en el olvido.

 

Apareció en el 2011 la Coordinadora de Maestros Jubilados, que luego de dos años de lucha constante alcanzaron la jubilación adicional, que era un depósito que los maestros realizaron en el IESS, desde 1964, para mejorar su pensión jubilar. Como el correísmo retiró este derecho con dineros que les pertenecía a los maestros jubilados, con la bronca, con la pelea el gobierno les devolvió este derecho. Es entonces que los maestros jubilados de los años 2008, 2009 y 2010, adquieren un optimismo que podían conquistar su derecho al incentivo jubilar, que el gobierno del corrupto Correa les había negado y ponen sus ojos en la Coordinadora de Maestros Jubilados.

Numeroso plantones realizaron los maestros jubilados, al frente Alfonso Yánez, su presidente.

 

En los Distritos, les respondían que no tenían derecho, algunos maestros se allanaban, pero los más acumularon la trayectoria de lucha cuando fueron maestros activos y se sumaron a las movilizaciones, plantones en los Distritos, en los Ministerios, en la Presidencia, hasta que alcanzaron el reconocimiento de su derecho, pero era en palabras. Había que luchar por una Ley Interpretativa. Entonces viene a nuestras mentes esa Ley Interpretativa aprobada en el 2012, el Asambleísta Raúl Tello lo desempolva y lo envía a la Comisión de Atención a los Jubilados, donde se estudia y debate y, con algunos cambios y añadiduras es aprobada para pasar al Pleno, allí se aprueba en Primera, regresando a la Comisión, que con la presencia combativa de los maestros, con llamados a los Ministerios de Educación, Trabajo y Finanzas se lo aprueba y enviada al Pleno nuevamente para que se discuta en segunda.

 

Los maestros jubilados ya visualizábamos una luz luego de 10 años de espera, pero en las calles y plazas, esa espera era combativa. Llegó noviembre de 2018, los maestros jubilados llenaron las barras altas y los legisladores aprobaron por unanimidad la Ley Interpretativa. Los maestros jubilados habíamos tocado el cielo con nuestras manos, pero, como teníamos un gobierno de los empresarios, como bien lo dijo el propio Lenin Moreno, lo vetó parcialmente. Nuevas jornadas de lucha se emprendieron en provincias, especialmente el 20 de diciembre del año anterior, luego de una Marcha Nacional, donde hubo el desangre para exigir ser escuchados.

 

Los Asambleístas presionados en cada provincia por la actitud firme de los maestros jubilados, acudieron a la Asamblea Nacional este jueves 10 de enero, en donde se ratificó la Ley Interpretativa y echando a la basura de la historia, el veto presidencial.

 

Unidos, organizados y luchadores como siempre, dirigidos por la Coordinadora de Maestros Jubilados, llenaron las barras altas de la Asamblea Nacional, y con gritos y la canción que se ha hecho carne de sus gargantas: “En vida que nos pagaran, de muertos ya para qué, ahí todo se han de robar”, en calles y plazas del país, se alcanza con sus propias manos la ratificación de la Ley Interpretativa por unanimidad con la presencia de 119 asambleístas.

Profesor Raúl Yánez, al frente de uno de los mítines.

 

¡Sí se pudo!, se gritaba entre abrazos, puños en alto, lágrimas de alegría y corazones palpitantes. Era el esfuerzo de dirigentes y bases de la Coordinadora de Maestros Jubilados, de la gloriosa Unión Nacional de Educadores, de los Asambleístas dirigidos por el compañero Jorge Escala, propulsor de esta Ley Interpretativa, que fue desempolvada por el Asambleísta Raúl Tello y tratada en la Comisión de los Jubilados de la Asamblea Nacional.

Los maestros jubilados añaden: ¡Avanzamos a paso de vencedores!, hemos librado una batalla que resultó victoriosa por la persistencia, ahora queda nuevas batallas, como es el conquistar el presupuesto para los maestros jubilados desde el 2008 al 2018, porque haya un Acuerdo en favor de los maestros jubilados entre mayo de 2017 al 31 de agosto de 2018.

Sigue la lucha por el complemento de los Fondos de Reserva, del Bono de Excelencia, por unas jubilaciones dignas, por defender nuestro patrimonio el IESS. Somos de una madera incorruptible que ayer, hoy y siempre luchamos por nuestros derechos.

 

*Raúl Yánez. Profesor, líder y activista por los derechos de los maestrso jubilados

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