Por Ab. Juan Pablo Sansur Ode.
No causa sorpresa, ni deberíamos estar anonadados, estupefactos, ni atónitos, peor perplejos por la incursión armada perpetrada en contra de Venezuela, en tanto en cuanto según un reporte del Congreso de los EEUU este país ha realizado al menos 469 intervenciones militares en países extranjeros entre (1798-2022), esto incluye conflictos armados, desembarcos de tropas, ocupaciones breves o prolongadas y otras operaciones de fuerza que implicaron participación militar gringa, no podemos olvidar ciertas intervenciones militares por parte del imperio norteamericano como: en Cuba y el fallido intento de invasión en Bahía de Cochinos que buscó derrocar a Fidel Castro, como tampoco en Guatemala en 1954 donde la CIA organizó un golpe de Estado que derrocó al presidente Jacobo Árbenz cuyo programa de reformas agrarias afectaba intereses de empresas gringas como: United Fruit Company, tampoco podemos olvidar lo de Brasil en 1964 mediante el cual EEUU apoyó el golpe militar que destituyó al presidente João Goulart, hay que agregar el capítulo de República Dominicana en 1965 mediante el cual 42.000 marinos estadounidenses intervinieron para evitar el establecimiento de un gobierno de izquierda tras una guerra civil bajo la justificación de proteger vidas estadounidenses.
Ahora le tocó el turno a Venezuela, al bombardear ese país dejó en evidencia que el derecho internacional está proscrito, que la soberanía de los Estados es una reliquia de antaño y que cualquier superpotencia puede agredir a un país para saquear sus riquezas naturales, tanto es así que Trump ha manifestado de que necesitamos el acceso total al petróleo y a otros recursos en Venezuela que nos permitan reconstruir su país, en otras palabras saquearán, esquilmarán y robarán literalmente sus recursos naturales para luego “reconstruirlo”.
Hay que sumar otro aspecto: Venezuela entregará hasta 50 millones de barriles de petróleo y que los ingresos serán controlados por él, es lo manifestado por Trump, en otras palabras, pagará por el crudo venezolano, pero ese dinero ingresará a las arcas gringas donde “garantizará” que se use en beneficio de Venezuela y de los EEUU.
Lo que han hecho con Maduro es secuestrarlo violando el derecho internacional y bombardear un país es un acto de barbarie. Oponerse a una agresión militar extranjera y rechazar la guerra de Trump no significa apoyar a Maduro,
El llamado multilateralismo, el “orden internacional” que surgió después de la segunda guerra mundial no existe, esta pulverizado, los organismos que se crearon han sido suprimidos, extinguidos, no sirven de nada, entre los cuales están: la CELAC, la ONU, la OEA, el MERCOSUR, el CARICOM, hay que mencionar que se ha violado el artículo 2 párrafo cuarto de la Carta de la Naciones Unidas que dice textualmente: “los miembros de la organización en sus relaciones internacionales se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas”.
Por otra parte, fuera de las fronteras mandan las corporaciones capitalistas mafiosas que a través de sus Estados canallas como el estadounidense entran con violencia militar a robar los recursos de las naciones a vista y paciencia de las fuerzas armadas nacionales y de los vetustos organismos internacionales que agonizan. Resulta curioso que las defensas del ejército de Venezuela no se hayan activado ante el ataque de los gringos, más si se sabía que tenían asesoramiento cubano y ruso, sin lugar a dudas se vendieron Delcy Rodríguez hoy presidenta con el beneplácito del imperio norteamericano, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López.
Lo suscitado en contra de Venezuela marca un precedente funesto en la medida que los propios EEUU invadirán mañana Colombia o cualquier otra nación que no este alineada, ni adocenada a sus intereses protervos y perniciosos, o simplemente cualquier otra potencia que no sea la norteamericana tendrá carta blanca para invadir cualquier otro país.
