¿Cuándo y cómo surgió?

La Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU) fue fundada en mayo de 1978 por un abanico de sectores sociales del país, como reacción a la masacre cometida por el triunvirato militar en el ingenio azucarero Aztra, que dejó más de 100 víctimas mortales por reclamar sus derechos laborales. Fue entonces que surgió la necesidad de crear un organismo que defienda los derechos humanos, así como una vida en plenitud que incluya justicia, equidad y paz.

En los años 80 la CEDHU concentró su acción en la denuncia pública, asistencia legal y acompañamiento a familiares de numerosas víctimas de atropellos, como: desaparición forzada, tortura, ejecuciones extrajudiciales, desalojos, situación carcelaria infrahumana. Rompiendo el cerco de terror y silencio al develar el carácter represivo del Estado y su política de impunidad.

A lo largo de estos años la CEDHU se ha afianzado con organismos nacionales e internacionales que promueven la defensa de los derechos humanos y de la naturaleza e incluso ha llegado a formar parte de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).

Su accionar

Uno de los ejes de la última década ha sido monitorear la violencia contra la mujer, que ha permitido que se reflexione sobre la incidencia específicamente en los casos de femicidio, para poner fin a la impunidad.

También ha denunciado el abuso de poder que existe en las actividades extractivas, que generan un cúmulo de ataques, tanto a los defensores de derechos humanos como a las comunidades, ya sea mediante violencia física, criminalización o incluso humillación a través de los medios masivos.

Otro factor fundamental se ha centrado en la capacitación y formación en derechos humanos, proceso pedagógico que se ha realizado sobre todo en escuelas y colegios para que se aplique en todas las acciones cotidianas de la vida.

FRONTERA NORTE

La CEDHU hace un llamado al gobierno nacional a tomar en cuenta que la estrategia de militarización no es la única salida a un conflicto tan complejo como el que atraviesa la frontera norte. Las provincias de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos son territorios habitados que por muchos años han enfrentado el abandono estructural del Estado y con este motivo sugieren que se ponga en el centro de las acciones estatales el respecto y la garantía de los derechos humanos de esos pobladores, para evitar inclusive el desplazamiento de ellos a otros lugares.

Según datos de la CEDHU, la cantidad de muertes violentas que se registran todos los años en la frontera norte es alarmante, este es el caso de Esmeraldas que en 2015 tuvo como resultado 90 muertes violentas.

Lo que recomiendan

  • Participación de los pobladores en la toma de decisiones, pues es indispensable la socialización para adoptar las medidas adecuadas.
  • Reconstituir el modus vivendi, es decir darle a la gente una posibilidad de sobrevivir mediante fuentes de trabajo dignas.
  • Ejecutar un Plan de Desarrollo para que funcionen, entre otros, los centros de salud y escuelas, que no existen en la mayor parte de comunidades.
  • Establecer un Plan de Seguridad para prevenir hechos como los que están sucediendo actualmente en la frontera.

Los voceros

Según Elsie Monge, directora de la CEDHU, el poder, la corrupción y la impunidad son una triada que mientras más abuso de poder más crece. “El poder debería ser utilizado para servir mejor y no para subyugar a la población”, razón por la que al conmemorar este aniversario hace un llamado a “unificar todos el dolor, indignación y las esperanzas para transformar este mundo, donde se sigue abusando del poder”.

Por su parte, Francisco Hurtado, asesor jurídico del organismo, indica que se debe rechazar el discurso de militarización, “porque no es la única vía que tienen los Estados para la protección y defensa, pues hay que comprender que en esos territorios fronterizos habitan comunidades que no pueden ser desplazadas, tomando en cuenta que en épocas anteriores la militarización lo único que ha provocado es violación a los derechos humanos”.

 “CEDHU conmemoró sus 40 años con una muestra de cine denominada MEMORIA Y RESISTENCIA,  que plasmó   la defensa de la tierra, la persecución y la injusticia por parte del Estado”.