El apoyo a las siete preguntas de la consulta popular es un paso para desmantelar el correísmo corrupto y autoritario. Este apoyo no es un cheque en blanco para Moreno, debemos seguir exigiendo cambios que mejoren las condiciones de vida de los ecuatorianos.

La tercera pregunta de la consulta popular plantea si estamos de acuerdo en cesar del cargo a los miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) y que sus nuevos miembros sean electos por votación popular en 2019. Se nombrará previamente un Consejo de Participación Transitorio que durará alrededor de un año.

Los correístas del CPCCS han impuesto mediante cuestionados ¨concursos¨ al Fiscal, ex Contralor, Defensor del Pueblo, TCE, varios Superintendentes y hoy siguen realizando el concurso para designar CNE.

El anexo de la pregunta tres plantea que habrá previamente un Consejo de Participación Transitorio que será designado mediante siete ternas enviadas por el Presidente Moreno a la Asamblea Nacional para que esta a su vez designe a siete consejeros los cuales deberán evaluar en seis meses máximo a las actuales autoridades, incluso pueden dar por finalizado el período de varias (Ej. Baca, Jalkh, Ochoa, Rivadeneira, etc.), en cuyo caso deberán realizar un proceso de designación transparente para nombrar nuevas autoridades.

Cuando fui consejero del CPCCS junto a Andrea Rivera, denunciamos con documentos como los: Ochoa, Chiriboga, García, Jalkh, Rivadeneira, Manzur, Pozo, Villacís y compañía, fueron impuestos por ¨palancocracia¨, método por el cual, el correato se tomó las instituciones del Estado; señalamos la gran deuda en el combate a la corrupción y su exponencial incremento debido a la concentración de poder; alertamos sobre la vulneración a los derechos de participación (850 perseguidos políticos, decreto 16 (739), juicios a veedores, etc.). Por ello debemos votar positivamente; pero para que la institucionalidad no pase de un dueño a otro, es necesario exigir la democratización de las siete ternas al Consejo de Participación Transitorio. Esto implica cumplir con la constitución, donde participación significa que los ecuatorianos seamos parte de la toma de decisiones sobre todos los asuntos de interés público; que la gente sea tomada en cuenta para elaborar las políticas públicas, leyes, etc. Es decir, lo contrario a lo sucedido durante el correato.

Por ello propongo al Presidente y para el debate nacional que en las siete ternas que debe enviar a la Asamblea Nacional solicite a la sociedad civil nombres de mujeres y hombres honestos, no correístas, por ejemplo siete ternas compuestas por: 1. La Comisión Nacional Anticorrupción. 2. El Frente Unitario de Trabajadores. 3. La CONAIE. 4. Los Colegios de Abogados. 5. Las Universidades (gremios de docentes, estudiantes y trabajadores). 6. La Unión Nacional de Periodistas y demás gremios de la comunicación. 7. Las Cámaras empresariales, pequeña, mediana y comerciantes minoristas. Es decir los sectores de la sociedad civil que han resistido durante estos últimos años al autoritarismo y han ejercido los derechos de participación garantizados en los artículos 95, 96, 98 y 204 de la Constitución.