ENTREVISTA, con Geovanni Atarihuana , Director Nacional de Unidad Popular.

¿Cómo analizar los resultados de la Consulta Popular?

El triunfo del SI fue amplio y contundente en las siete preguntas. Sin duda una verdadera goleada de 7 a 0. Tomemos en cuenta que la participación superó el 80% del padrón electoral, más de 10 millones de personas acudieron a las urnas. La votación es muy alta, en promedio el SI prácticamente alcanza el 68% de los votos, superando el porcentaje alcanzado para la aprobación de la Constitución en el 2008. La gente se pronunció claro y fuerte para castigar a los corruptos, en la pregunta 1 más de 7 millones de electores votaron SI. Al final la población sepultó en una avalancha de votos al correísmo y expresó su repudio a diez años de un régimen autoritario y corrupto.

¿A quién le corresponde el triunfo del SI?

La victoria del SI le pertenece al pueblo. Fue el pueblo y sus organizaciones quienes resistieron y enfrentaron durante la última década al régimen correista. Quienes exigieron su derecho a ser consultados sobre el Yasuní en el 2014, sobre la reelección indefinida en el 2015, recordemos que las preguntas de la muerte civil para los corruptos y la cesación del Consejo de Participación fueron propuestas por el FUT, la CNA , Unidad Popular en el 2017. Es el pueblo quien ha tomado la decisión y será el pueblo movilizado quien garantice que su mandato sea cumplido.

¿Cómo evalúa la campaña por el SI que realizó Unidad Popular?

Esta campaña fue corta pero muy intensa. Como izquierda y organizaciones populares teníamos una ventaja. Los temas de las preguntas: la lucha anticorrupción, la eliminación de reelección indefinida, la cesación del CPCS, la protección de la niñez y adolescencia, la prohibición de la minería, la defensa del Yasuní, han sido parte de las propuestas y la lucha del movimiento popular estos años. Con ese aval, de ser consecuentes combatientes contra la corrupción y defensores de los derechos de la población, desplegamos nuestra campaña en todo el territorio nacional y entre los migrantes en el exterior. Privilegiamos el contacto directo con la gente, escuchando sus dudas e inquietudes, entregando argumentos y razones para votar SI.

Nosotros propusimos la conformación de un frente social y político desde la tendencia democrática y de izquierda para empujar el SI. A nivel nacional no tuvimos el eco necesario, pero en varias provincias logramos un accionar unitario que valoramos mucho. Con la UGTE, CUCOMITAE y FEUNASSC unificamos la campaña en las franjas electorales.

Un hito que permitió potenciar nuestro accionar fue la Convención Nacional por el SI el 6 de enero en Quito. En varias ciudades realizamos consultas simbólicas, el entierro de la corrupción, la clausura del CPCCS, la entrega la cárcel de Correa, actos que suscitaron el apoyo social. Nuestros voceros mostraron solvencia y capacidad lo que permitió que nuestra presencia en medios nacionales y provinciales sea destacada.

Felicitamos la labor de nuestra militancia y nuestros dirigentes en todo el país, contamos con cerca de 5 mil activistas que entregaron su energía e iniciativa en esta jornada y convirtieron a Unidad Popular en uno de los protagonistas de esta campaña.

¿El triunfo del Sí, es un cheque en blanco para el Presidente Moreno?

No, de ninguna manera. Amplios sectores sociales y políticos lo dijimos en la campaña. La Consulta fue un plebiscito para castigar a los corruptos y desmontar el correísmo. Votar SI no implicaba apoyar al Gobierno y menos un cheque en blanco, eso quedó claro. De hecho, los porcentajes alcanzados por el SI superan hasta en 14 puntos la credibilidad de Moreno, además una parte de la votación alcanzada por el NO responde a los niveles de desconfianza y descontento con el actual régimen. El caso más evidente es Manabí, en media campaña el gobierno desvió 300 millones de dólares de los fondos de reconstrucción y eso pasó factura. En todo caso, ahora el gobierno deberá cumplir no sólo con el mandato de la Consulta sino dar respuestas a los problemas de la población. El pueblo exige hechos y no solo palabras, dialogo, pero con resultados.

¿Cómo garantizar el cumplimiento del mandato de la consulta?

Con unidad y movilización, esa es la única forma de garantizar la voluntad popular. El mandato de la consulta es muy claro, no puede ser postergado y menos mutilado por nadie. Debe ser acatado por el gobierno, la Asamblea Nacional y todas funciones del Estado. El pueblo y sus organizaciones participaremos activamente en la definición de la políticas públicas y reformas legales que son mandato de la consulta.

No descansaremos hasta que todos, Correa y su banda, respondan ante la justicia por todos los casos de corrupción de su gobierno. Seguirán cayendo uno a uno. A los corruptos no podemos darles tregua, por eso la exigencia a fiscales y jueces para que cumplan su deber.

La integración y la labor del Consejo de Participación Transitorio debe contar con la vigilancia y participación de las organizaciones populares, los nombres propuestos por el FUT, la CNA y otras organizaciones son una importante contribución que debería acoger Moreno para conformar las ternas. Unidad Popular ejercerá su derecho de impugnar cualquier nombre que no responda a un perfil de honradez e independencia del poder.

Junto a las organizaciones estudiantiles, de maestros, de campesinos e indígenas, de ecologistas estaremos movilizados para que el mandato popular sobre la protección de la niñez y adolescencia frente a las agresiones sexuales, la defensa de la naturaleza se respete y se exprese en políticas concretas.

¿La derrota de Correa es definitiva?

El pueblo voto contra los corruptos y en el Ecuador la corrupción tiene nombre y apellido Rafael Correa y Alianza PAIS. Su proyecto político sufrió una derrota estratégica. El caudillo que se proclamaba el más querido durante la campaña sintió en vivo el repudio de la población a través de gritos, rechiflas y hasta huevos en la cabeza. Se decía invencible en las urnas y acaba de recibir una paliza electoral. Su voto duro, forjado de forma clientelar durante una década en el poder está destinado a la dispersión sin los recursos estatales y sin la presencia del caudillo, ahora fugado a Europa. Sin apoyo popular, sin partido legal, evidenciado como corrupto ante la mayoría de la población, el correísmo está en caída libre.

Como dice la sabiduría de nuestros montubios, “a la víbora no hay darle por muerta hasta que se le corte la cabeza”, el correísmo debe ser sepultado definitivamente por la lucha del pueblo, debe responder ante la justicia, su modelo político y sus leyes deben ser desmontados, sus brazos ejecutores deben ser sancionados.

¿Cómo queda el escenario político después de la consulta popular?

Se pone fin a un periodo marcado por la hegemonía política del correísmo y Alianza PAIS. Tenemos un gobierno de Moreno que se legitima pero que en perspectiva es débil y vulnerable, sujeto a las presiones de la derecha y el gran capital, pero que también está obligado a responder las demandas materiales y políticas del movimiento social. No tiene mayoría propia en la Asamblea Nacional. No hay condiciones económicas ni políticas para que Alianza PAIS bajo el liderazgo de Moreno tenga la fuerza del pasado. La derecha neoliberal pugna por imponer su agenda política y económica, se prepara para intentar asumir directamente el gobierno el 2021, sin embargo sigue dividida.

El movimiento popular que resistió al correísmo está recuperándose, las banderas que levantó estos años son parte del debate nacional, han incidido en los resultados de la consulta. El 2018 el desafió es potenciar su reanimación y su protagonismo político, las calles serán un escenario muy importante de la disputa política. La tendencia democrática y de izquierda tiene el desafío de esclarecer al pueblo que el Correato no fue ni una Revolución ni Socialismo, al tiempo de construir una alternativa política para disputar el poder el 2021.

Luego de la consulta ¿cuál es la posición de UP frente al gobierno de Moreno?

Unidad Popular es parte del pueblo y como tal estaremos junto a los trabajadores, campesinos e indígenas, pequeños comerciantes, pobladores, organizando la movilización social para exigir del gobierno respuestas concretas a los problemas más urgentes de la gente, defendiendo los derechos y libertades, demandando que se cumplan las ofertas de campaña. Temas como la defensa de la seguridad social, los derechos laborales, la restitución de la personería jurídica de la UNE, el acceso de la juventud a las universidades, la reapertura de la escuelas comunitarias, la auditoria de la deuda pública y la sanción a los corruptos serán parte de nuestro accionar este año. Como fuerza de izquierda continuaremos presentando propuestas y alternativas para reactivar la producción y fomentar el empleo.

¿Cuáles son los aspectos centrales del plan de Unidad Popular para este periodo?

Seguiremos firmes e inflexibles en la lucha contra la corrupción, seremos parte activa en la reanimación y fortalecimiento del movimiento social organizado, participaremos en el debate nacional levantando propuestas concretas desde una perspectiva popular y de izquierda. Insistiremos en la construcción de un espacio unitario de la tendencia. Este año también será un año de crecimiento y fortalecimiento organizativo de Unidad Popular, de ampliar y calificar nuestra base social, especialmente entre la juventud. Estamos empeñados en constituir proyectos políticos en los territorios para disputar los gobiernos locales en las próximas elecciones, eso implica sintonizarse con la realidad de las ciudades y provincias, elaborar propuestas programáticas, concretar alianzas, promover liderazgos. En síntesis crear condiciones desde ya para una nueva victoria política en el 2019.