Por Gustavo Báez Tobar.

 

Esta es una síntesis histórica de un emblemático plantel educativo de Cotacachi: el LUIS ULPIANO DE LA TORRE, que marca un tránsito ejemplar desde un elemental inicio, a una cúspide que muchos establecimientos anhelarían, cuando parten de una visión clara de hacer las cosas. Marca también una pauta de cómo las autoridades posesionadas de sus altas responsabilidades se constituyen antenas receptoras de los ideales de todo un pueblo y de la Patria, para concebir proyectos y llevarlos a una feliz culminación.

LA ETAPA INICIAL. El plantel nació como Escuela Profesional de Señoritas, en noviembre de 1936, cuando fungía como Subsecretario de Educación el prestigioso periodista y escritor Jaime Chaves Granja;  Hortensia Yépez de Proaño fue la primera Directora Encargada en este establecimiento, que, inicialmente funcionó con  las especialidades de Corte y Confección y Bordado a Máquina. A partir del 13 de abril de 1937, según acuerdo ministerial, esa naciente institución toma el nombre de LUIS ULPIANO DE LA TORRE.

¿QUIÉN FUE LUIS ULPIANO DE LA TORRE MARTÍNEZ?

Este ilustre maestro cotacacheño fue el primer Normalista ecuatoriano, esto es el primero en recibir la muceta de entre cinco flamantes maestros graduados en 1905, en el Normal Juan Montalvo, establecimiento que junto al Manuela Cañizares fueran fundados en 1901 por el Viejo Luchador. Luis Ulpiano de la Torre fue pues el primer soldado laico de la cultura, que según el ideario de Eloy Alfaro debían emprender  en la instauración del Liberalismo proclamado en la Revolución de l895. Debemos recordar que los amaneceres del laicismo en  Ecuador fueron muy duros, pues las promociones iniciales de graduados tuvieron que enfrentar serias batallas  de carácter intelectual contra el oscurantismo y clericalismo hasta implantar los idearios del laicismo que fundamentalmente preconiza la separación entre la Iglesia y el Estado,  en la tolerancia  y respeto al pensamiento político y religioso, como norma de supervivencia pacífica en una sociedad culta y civilizada.

 

COLEGIO MIXTO 

A partir de l945 se hace cargo de la institución la recordada maestra Srta. María Inés Cevallos, quien imprime importantes cambios en el rumbo institucional: se abren las especialidades de Mecánica Industrial y Carpintería para varones, y por lo tanto se convierte en Colegio Mixto, en 1957. Y, en el período 64-65 ingresa a la Reforma Educativa, con lo cual se le permite establecer la Opción Práctica de Educación Musical, siendo su primer profesor el Sr. Rubén Jaramillo  con cuya siembra inicial se formaron grupos corales, las primeras orquestas juveniles y rondallas.

 

“EN COTACACHI LOS NIÑOS NO NACEN LLORANDO, NACEN CANTANDO”

Esta premisa, entre vanidosa y fantástica, se la oía con frecuencia en Cotacachi, desde 1963, cuando me vinculé a esta privilegiada tierra. Era un dicho, pues, con el cual los cotacacheños se vanagloriaban de las habilidades musicales de  sus coterráneos. Era fácil comprobar que en cada hogar alguien había que entonara un instrumento con relativa maestría o cantara. No eran pocos los casos en los cuales familias enteras se dedicaban al cultivo de este hermoso arte. Eran dignas de mención, por ejemplo, dinastías de los Hidrobo, Moreno, Proaño, Guzmán, que dieron mucho que hablar, y  que hasta ahora tienen valiosos exponentes como intérpretes y compositores.

DOÑA ROSITA CEVALLOS “VIENTRE  DE CONSERVATORIO”

Este enunciado lugareño muy popular quizá corrobora lo dicho en el párrafo anterior. Ella, doña Rosita, fue la madre de tres excelentes músicos cuyos nombres aún brillan  a nivel nacional: Marco Tulio, Carlos  Armando y Luis Hermógenes Hidrobo Cevallos, famosos intérpretes, compositores, arreglistas, directores de bandas y maestros del sublime arte, fueron motivación suficiente para que se acuñara aquel sugerente y fantasioso apelativo de “VIENTRE DE CONSERVATORIO” en favor  de doña Rosita Cevallos, de cuyos prodigiosos genes ya tenemos otros grandes exponentes del arte: (ya en la cuarta generación) Rodrigo Cevallos,  Danny Hidrobo Guzmán, Israel Muñoz Hidrobo, jóvenes aún, de quienes mucho tendríamos que hablar.

Baste aclarar que estas hermosas realidades junto al prestigio de los hermanos Segundo Luis y Alberto  Moreno Andrade, que marcaron al inicio del siglo anterior el renombre de Cotacachi como ciudad musical; fueron argumentos básicos para los avances académicos y los nuevos estatus que ha ido alcanzando el colegio LUIS ULPIANO DE LA TORRE.

En l963 tuve el honor de vincularme a esta benemérita institución en calidad de Profesor-Secretario, (8 años), la serví dos años como Vicerrector, y 21 años  como Rector, (hasta l994); por lo cual doy fe de sus esforzados procesos transformativos, ya como Colegio de Post-Bachillerato en Educación Musical, ya como Instituto Superior de Música, en l992, siendo en todo esto pionero en Ecuador. Estas modalidades se implantaron con el propósito de  formar docentes en este arte, pues en el país era palpable el déficit de estos profesionales; tarea dura, pues al respecto no se contaba con experiencias previas, y por lo tanto casi todo estaba por hacer. ¡Y… se lo logró!

 

LOS LOGROS Y RESULTADOS

Difícil tratar de sintetizar aun en forma somera los éxitos alcanzados por el Luis Ulpiano de la Torres en sus 55 años de hacer musical: aproximadamente unos 400 egresados del Plantel se desempeñan como maestros en los tres niveles educativos, sembrando la fecunda semilla musical, entonando la canción patria en los rincones más apartados, formando duetos, conjuntos orquestales y corales, difundiendo el amor por el arte y la cultura. Un 10% de ellos se han convertido en excelentes intérpretes, arreglistas, compositores, directores de prestigiosas bandas. De entre tantos, es muy difícil enumerarlos a todos, pero, por sí solos van dejando huellas a su paso, luminosas estelas  que llenan de orgullo a Cotacachi y al Establecimiento que los formó y que en la actualidad funciona en dos modalidades:

1) UNIDAD EDUCATIVA LUIS ULPIANO DE LA TORRE. Se mantiene en su antiguo local bajo la regencia de un ex alumno, MSc. Xavier Domínguez, quien ha dado al Plantel una tónica de trabajo y mística dentro de lo académico; cuenta con una excelente planta de maestros, casi todos graduados en el propio plantel, robustecidos espiritual e intelectualmente por un ideal filosófico: “El conocimiento puesto en práctica se transforma en poder”. (En junio del 2018, en un amplio escenario de Atuntaqui, rindieron cuentas  cada uno de los cursos de música, y al final, una gigante banda de 300 estudiantes brindó un concierto impresionante en el cual demostraron sus destrezas artísticas tanto docentes como discentes).

2) INSTITUTO TECNOLÓGICO SUPERIOR DE MÚSICA. Funciona en local aparte (moderna edificación, aunque no es propia). La Rectoría está a cargo de la MSc. Silvia Recalde. Cuenta con 91 estudiantes, de varios lugares del Ecuador; pertenecen a 1º y 2º nivel, de un pensum que se cubrirá en cinco, luego de lo cual Plantel conferirá títulos de Tecnólogos en Música Popular. Dentro del cuerpo docente trabajan  catalogados maestros del arte como: Israel Muñoz, Gandhi Rubio y Álvaro Andrade. Los resultados serán brillantes y de enorme beneficio para el avance cultural en todo el país.