Fue muy estimulante ver al doctor Julio César Trujillo marchar junto al presidente del FUT, José Villavicencio, y demás dirigentes sociales y sindicales a la cabeza de la gran marcha realizada el 1 de Mayo en homenaje a la lucha de los trabajadores de Chicago y del mundo. Y no menos motivador fue escuchar en el discurso de los dirigentes sindicales  la disposición a continuar la lucha por recuperar sus derechos, para enfrentar con decisión a los corruptos y a la corrupción aún campante en las instituciones estatales.

Durante  una década se construyó un monstruoso aparato correísta de corrupción y de impunidad que ha manejado las principales instituciones de control y la justicia, que se usaron perversamente para afectar los derechos, las libertades y los intereses de los pueblos en el país.

Es ese andamiaje el que debe ser destruido y sustituido por instituciones más abiertas y democráticas, este objetivo y tarea se la entrega el pueblo al Consejo de Participación Ciudadana Transitorio,  mediante la Consulta Popular realizada el 4 de febrero pasado. Desmontar el aparato institucional correísta y re institucionalizar el país es un mandato extraordinario que le otorgó el pueblo al Consejo, presidido por el Dr. Trujillo.

Tanto la gavilla correísta como también otra de oportunistas han empezado a cuestionar dichas atribuciones, y buscando deslegitimar y limitar la acción del Consejo. Por ello la presencia del Dr. Trujillo en la marcha del 1 de mayo fue un llamado al pueblo a que siga respaldando la acción del Consejo, pero también  un estímulo para que siga con mano firme el proceso de evaluación de las instituciones correístas.

Hasta ahora han sido destituidos el Fiscal General, Carlos Baca, el Defensor del Pueblo, y ramiro Rivadeneira,  está en proceso, la evaluación de Gustavo Jalk y  el Consejo de la Judicatura. Por su parte, la Corte Constitucional ha pedido ampliación del plazo, aunque algunos de sus miembros han señalado que no se someterán a la evaluación. Está en la lista para la evaluación el Consejo Nacional Electoral, CNE y también la Corte Nacional de Justicia.

Se ha avanzado en esta tarea, no cabe quedarse cerca de la meta, es necesario alcanzar los objetivos de  enterrar definitivamente  los aparatos correístas. Muchas cosas están en juego, habrá muchas presiones y maniobras, la clave está en que el pueblo se mantenga movilizado junto a un Consejo de Participación (T) que sostenga con firmeza el mandato de la Consulta Popular.

Por: Leopoldo Mateus