“Ante la evidente crisis, los sectores populares proponen alternativas para enfrentarla, y que no sea el pueblo ecuatoriano quien la pague, sino los grandes empresarios”.

Los crecientes niveles de desempleo y subempleo en el Ecuador evidencian lo que todo el mundo percibe: el Ecuador está en crisis, pues el país mantiene una deuda que supera el 67% del PIB (sobrepasando en exceso el techo establecido legalmente, que es el 40%), a esto se suma el alto costo de la canasta familiar básica, que bordea los $710 dólares, mientras que el salario básico unificado está en $386 (si es que el trabajador cuenta con un trabajo estable). La situación se le complica aún más al 24,7% de personas con empleo no pleno, al 21,4% de subempleados, y ni se hable del 4,6% de desempleados, que en la práctica hacen “milagros” para tratar de cubrir sus necesidades básicas.

“El gobierno anterior ha dejado totalmente endeudado al país, y en los últimos dos o tres años notamos que, por los compromisos adquiridos, un tercio del Presupuesto General del Estado (PGE) se está destinando al pago de la deuda, y esto merma, por obvias razones, la posibilidad de que se pueda invertir en educación, en salud, en programas de bienestar social, en la vivienda que ha ofrecido el gobierno”, explica Gustavo Reyes, especialista en Gerencia para el Desarrollo, quien además sostiene la necesidad de un plan macroeconómico que permita establecer lineamientos que no descarguen la crisis en los pueblos.

A esto se suma el remedio con el que pretenden subsanar la situación: una receta de corte neoliberal, que se pretende implementar  bajo el pretexto de la focalización de los subsidios, lo cual en la práctica los eliminaría para la clase trabajadora y, según Unidad Popular (UP), afectaría la capacidad adquisitiva de la población.

UP, en una carta dirigida al presidente Lenin Moreno, expresó que la actual situación ha comprometido seriamente el futuro del país, “El pueblo ecuatoriano tiene la plena conciencia de que la responsabilidad de la actual crisis del país es producto de diez años de autoritarismo y corrupción del régimen anterior,  encabezado por Rafael Correa Delgado. Por eso en la Consulta Popular del 4 de febrero pasado lo sancionó políticamente con un MANDATO absolutamente claro: castigo a los corruptos”.

Con la visión clara de que el pueblo no debe pagar la crisis y la corrupción, varios analistas y profesionales, que vienen desde los sectores populares, han planteado lineamientos para enfrentar la crisis económica, en tres ejes fundamentales: 1) Manejo de la Liquidez,  2) Política Fiscal y Tributaria, y 3) Reactivación Productiva.

Sobre el Manejo de la Liquidez.

Dado que una parte importante del PGE está destinada al pago de la deuda externa, los profesionales plantean que se audite y renegocie la deuda pública  y los contratos petroleros en beneficio del interés nacional, a su criterio, al  eliminar la intermediación petrolera el país recuperaría 1.100 millones de dólares.

 

Creación de dinero electrónico controlado a través del Banco Central, mediante la obligación de que los bancos que administren este mecanismo monetario depositen un encaje que  garantice sus operaciones bancarias, a esto se suma la creación de estrategias para generar confianza en este dinero.

 

En la Política Fiscal y Tributaria.

En este aspecto, los expertos consideran necesario partir de la diferenciación de los impuestos: directos, a la renta (que lo deben pagar los empresarios), e indirectos (los que al final paga el consumidor de un producto o servicio), ya que en función de esto se propone:

  • Rebajar del 12% al 10% el IVA, para incrementar el consumo y comercio interno.
  • Cobrar a las grandes empresas que evaden impuestos, ya que según cifras del Servicio de Rentas Internas la deuda de los contribuyentes supera los $4.379 millones.
  • Ahorrar 600 millones de dólares anuales al establecer que en el sector público nadie pueda ganar más 10 remuneraciones  básicas (3860 dólares mensuales).
  • Eliminación de gastos superfluos, con lo cual se recuperaría 1.500 millones de dólares anuales, transparentando y eliminando la corrupción en las compras públicas.
  • Recaudar al menos 1.125 millones de dólares adicionales al año si las 206 empresas más grandes aportan por pago del impuesto a la renta al menos el 4% de sus ingresos y no apenas el 2% como hasta ahora.
  • Mantenimiento de los subsidios estatales al Gas Licuado de Petróleo y Gasolinas, pues una elevación provocaría un grave impacto inflacionario.

Con la mira en la Reactivación Productiva.

En este aspecto Reyes considera que “es necesario que hayan líneas de trabajo enfocadas hacia los pequeños y medianos productores, es decir, con el otorgamiento de créditos a bajo interés y con asistencia técnica, pues el Ecuador es uno de los países que tiene la mayor tasa de emprendimiento”. En este sentido plantea:

  • Renegociación de los contratos petroleros.
  • Nacionalización del servicio de telefonía celular con Movistar y Claro.
  • Que el Estado se alíe con la economía popular y solidaria.
  • Reforma agraria mediante una reorientación de la Ley de Tierras, para redistribuir la tenencia de este recurso hacia los pequeños agricultores.
  • Establecer créditos preferenciales, así como subsidios agrícolas con la recuperación de grandes capitales.

Aspectos que coinciden con la propuesta del Foro de Economía Alternativa y Heterodoxa que está enfocada en la configuración de  un nuevo modelo del Buen Vivir “Son medidas coherentes, factibles, posibles y permitirán al gobierno cumplir con sus promesas de política social y empleo”, a los que se suman los planteamientos de políticas agrarias.