Por Dr. Camilo Morán Rivas*

Hace 20 años, EEUU proclamó al mundo para justificar la invasión a Afganistan, que lo hacía para sacar del poder a los terroristas Talibanes y devolver la democracia y felicidad al pueblo de Afganistán» y ésta proclama la hicieron cuando ellos mismos, los EEUU, habían armado, entrenado y reclutado a los Talibanes para que enfrenten y desalojen del poder al gobierno títere que los rusos habían puesto al mando del gobierno de ése país.

20 años de guerra, 2 400 soldados muertos, 20 000 heridos y mutilados, 2 billones de dólares gastados en ésa guerra, para reconocer que estaban derrotados y pactar con los mismos Talibanes su retirada y capitulación vergonzosa, pues los Talibanes se dieron  el lujo de darles plazo para su retirada.

Toda la aglomeración de gente que se vio en el aeropuerto, no eran nada más que los miles de colaboradores que los EEUU y su gobierno títere tenían en Afganistán.

Trump, el «bien parado», el «macho»Trump” fue quien firmó en Doha ésa rendición y tuvieron que salir corriendo de Afganistán hasta las 12 de la noche del 31 de Agosto/21.

Por supuesto que esta derrota ha sido un poco maquillada, para evitar la imagen vergonzosa y humillante que dieron  en Vietnam, cuando corrían a coger los helicópteros siendo perseguidos por los vietnamitas..

La guerra en Vietnam que duró 10 años, que fue resistida por el mundo entero y muchas personalidades, entre otros M.L.King, Mohamed Alí y otros, le costó a EEUU, 1 billón de dólares, 60.000 soldados muertos (80% negros y latinos), más de 100.000 mutilados y además la derrota más vergonzosa a un imperio que quiere dar la imagen de invencible.

Solo en estas 2 Guerras EEUU ha gastado 3 billones de dólares ( el PIB de 100 años en Ecuador) sin contar por supuesto, cuánto le van a costar y ya le costó las guerras de agresión en Irak, Libia, Líbano, Siria, Granada, Panamá y tantas otras a lo largo de su historia..

Sin embargo, a esto, la ONU clama e implora una  ayuda de 150 MILLONES de dólares para socorrer a Haití y las grandes potencias, hacen oído  sordo a esta petición de caridad y solidaridad mundial.

Ése es el modelo de comportamiento que nos quieren vender como «DEMOCRÁTICA y ejemplar»?

Con el dinero que las grandes potencias, derrochan en guerras de agresión, se podría erradicar la pobreza, hambre,  desnutrición y analfabetismo en el Mundo, pero a ellos realmente les interesa una población así: enferma, desnutrida, sin educación, cultura y sumida en las drogas.

Nosotros seguimos soñando en la utopía de un mundo distinto al actual

*Docente Universitario Universidad de Guayaquil