Por Francisco Celi

El salario es una de las demandas que siempre consta en los pliegos de peticiones los contratos colectivos; esto, porque en ningún país  del mundo, el salario que paga el capitalista a los trabajadores ni siquiera cubre sus necesidades básicas. (lo que se conoce como canasta familiar.)

El trabajador no tiene otra fuente de vida que no sea el salario que recibe. Mientras que el capitalista vive y llena sus bolsillos, de la riqueza que producen decenas, centenas, miles y millones de obreros.

La lucha por los salarios pone frente a frente a trabajadores y patronos. El obrero busca arrancarle unos centavos a sus patronos para tratar de aliviar en algo sus necesidades y el patrono se resiste en hacerlo, porque cada centavo que le niega al trabajador, se transforma en más ganancias y aumenta sus capitales.

El Ecuador, al 6 de junio del 2019, registraba la existencia de 17´300.000 habitantes. Su Población Económicamente Activa (PEA), es de 8´099.030 ecuatorianos. De este total, 3´069.532 tenían un empleo adecuado, esto es, el 37.9%. Mientras que, 5´029.498, que es el 62.1%, no tenía empleo, 4´411.500 personas, tuvieron un ingreso de 85.03 dólares mensuales, y 1´643.500, sobreviven con 47.92 dólares al mes, (INEC – 06- 2019)

En enero de este año, el SBU pasó de 96.00 USD a 400.00 USD. En tanto que la CANASTA FAMILIAR al 18 de diciembre del 2019 se ubica en 729,89 USD, El actual SBU de 400.00, apenas cubre el 55.94% de las necesidades básicas del trabajador.

Efectos de la ley inhumana, llamada de “apoyo humanitario

La mal llamada “Ley Humanitaria”, en su Art. 16 establece que se podrá modificar las condiciones económicas de la relación laboral, reducir, suspender, o diferir el pago de las remuneraciones. En tanto que el Art. 19, faculta la contratación por horas hasta por 4 años y elimina las indemnizaciones por despido intempestivo. Y el Art. 20 reduce: el tiempo de la jornada laboral hasta en un 50%, el salario SBU hasta en un 45%, durante 4 años. Esto afecta al trabajador en los aportes al seguro, en los sobresueldos, la jubilación, cesantía, en la nutrición, educación, y salud familiar. Y si la jornada se reduce a 20 horas semanales, su salario sería de 220 USD, con el que apenas cubriría el 30.7% de las necesidades de una familia de 4 personas. Lo que quiere decir, que ni trabajando 3 miembros de la familia a medio tiempo, avanzan a cubrir los 729.89 USD de la canasta familiar.  En el sector publico se les reduce el salario en el 16.66%, con la disminución de 2hs por día. A los docentes se les reduce “1h diaria,” y el 8.33% de sus salarios.

La pandemia neoliberal es mucho más agresiva que el COVID-19. Estas contrarreformas arrasan con todos los derechos. La jornada de 8 horas es una conquista mundial, pero aquí, jornada y salarios los están pisoteando, violentando la constitución, normas y procedimientos jurídicos.

EL gobierno y la oligarquía, liderados por Richard Martínez, descargan el peso de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores. Los voceros del régimen han dicho que con esto recuperarán 4.000 millones de dólares. Pero lo que nunca han dicho ni dirán, es que solo a los grandes grupos de empresarios morosos, se les perdonó 4.500 millones, 2.200 por recargos, y 2.300 por capital. 200 familias han acumulado 5.000 millones de dólares, las empresas telefónicas han obtenido 3.000 millones de ganancias, las cadenas farmacéuticas 5.000 millones hasta ahora, y así podemos demostrar que en manos de los grupos oligárquicos están miles y miles de millones de dólares.

Solo cobrando a los morosos los 4.500 millones, y el 5% a los 13.000 mil millones de ganancias a estos 3 sectores, el gobierno obtendría 5.150´ 000.000 millones, y no hacía falta arrebatarle un solo centavo a ningún trabajador del sector público ni privado. Pero a los millonarios, el gobierno no les ha topado un pelo.

Por todo esto y más, cursa la demanda de inconstitucionalidad, y la lucha contra el recorte de los salarios, es la lucha por la vida y debe continuar todos los días, la vida, necesita más vida.

Mayo – 21 – 2020