Por Redacción Opción
Los denominados Guagua Centros son espacios de desarrollo infantil comunitario en el Distrito Metropolitano de Quito, diseñados para brindar atención integral a niños y niñas de 1 a 3 años en situación de vulnerabilidad. El término «guagua» proviene del quichua wawa, que significa «bebé» o «niño», están a cargo de Municipio de Quito y tienen como servicios principales la alimentación de los infantes recibían cuatro comidas diarias nutritiva para combatirla desnutrición crónica, apoyo pedagógico, estimulación temprana, control de salud (niño sano) y actividades lúdicas e incluían escuelas para la familia para estimular el entorno familiar en el desarrollo del menor
Las y los ex trabajadores de los Centros Infantiles Guaguas Centros denuncian públicamente que por más de seis años el Municipio no da respuesta frente a las irregularidades y atropellos cometidos, en el proceso de liquidación de este proyecto social, financiado con recursos no reembolsables y destinado a la primera infancia de nuestra ciudad. Las denuncias principales son:
– Las liquidaciones sobrepasan los límites legales debido a fallas administrativas, trasladando responsabilidades indebidas a las profesoras.
– Se obliga a las ex trabajadoras a pagar arriendos de bodegaje para guardar materiales adquiridos para el funcionamiento de los centros, cuando dichos insumos nunca fueron facturados a nombre del Patronato ni del Municipio.
– Se exige la entrega de muebles e insumos como si fueran nuevos, pese a que ya cumplieron su vida útil, imponiendo procesos coactivos injustos cuyos intereses crecen más que el capital. Quienes entregaron los bienes no recibieron un acta de recepción y se les obliga a que realicen nuevamente la devolución.
– No se reconoce el pago de arriendos acumulados desde el cierre de los Guaguas Centros hasta la presente fecha, generando un perjuicio económico.
– Fueron coaccionadas a firmar las “composiciones amistosas”, cuyo objetivo era que las asignatarias renuncien a sus derechos laborales,
– Se niegan pagos correspondientes a los meses de febrero, abril, mayo y junio de 2020, imponiendo requisitos absurdos como capturas de pantalla de teletrabajo con la cédula de cada niño, invalidando el esfuerzo docente si no aparecen todos en una sola foto.
Impacto social
Estas medidas no solo afectan a asignatarias sino también a sus familias, generando un problema social de gran magnitud. Existen casos de personas que han caído en depresión, lo que evidencia un deterioro directo en la salud y la vida de quienes sostuvieron este proyecto.
