¡Fuera Noboa y Diana, fuera! El «estadista» de cartón al desnudo

Periódico Opción
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Por Remo Cornejo Luque

‎El reciente reportaje de la periodista Mónica Velásquez ha puesto un espejo frente al rostro del poder en Ecuador, y lo que se refleja es una vergüenza nacional. A través de un prolijo extracto de entrevistas, el reportaje deja en evidencia las contradicciones de Daniel Noboa y de los funcionarios del CNE, Diana Atamaint y Enrique Pita. El cinismo llega a su punto máximo cuando el propio Noboa justifica el cambio de fecha admitiendo que, en febrero, el «agua hasta el pecho» no favorecería electoralmente a su movimiento ADN.

‎Al analizar su gestión, queda en evidencia la ausencia de una estatura de estadista; su incapacidad para dirigirse al país es tan notoria como su inoperancia para resolver la inseguridad, el desempleo y el alto costo de vida que asfixian al pueblo. Aquel debate presidencial que lo catapultó parece haber sido una puesta en escena donde se logró hipnotizar a una gran cantidad de ciudadanos.

‎La realidad es que ese «muñeco de cartón» no obtuvo la victoria por mérito propio, sino porque logró canalizar hábilmente la corriente anticorreísta del momento. Esa fue su verdadera plataforma, carente de un plan de gobierno sólido o una visión de país. No obstante, resulta inverosímil cómo aún existen sectores que votan y aplauden a malos gobernantes, una realidad que encuentra su explicación en la profunda falta de cultura política y el predominio del voto emotivo antes que racional.

‎Pero, sin alejarnos del tema de la farsa, es indudable que con intervenciones cantinflescas, Diana Atamaint se ha hecho acreedora al galardón de la «empleada del mes» del régimen, demostrando que su función se reduce a ser el brazo ejecutor de los miedos electorales del presidente.

‎Sin embargo, la respuesta popular ha sido contundente. Este 1 de abril, las calles de Quito se calentaron con una marcha multitudinaria de Unidad Popular y diversas organizaciones sociales. El pueblo organizado tiene memoria y ha dejado claro en las plazas que no se permitirá que una farsa defina el futuro de la democracia.

‎La consigna en las calles es una sola ¡Fuera Noboa y Diana, Fuera!

‎»Mi abuelo era un hombre muy sabio… decía que hay que tener cuidado con los pendejos, porque son muchos y al ser mayoría, eligen hasta al presidente». Facundo Cabral

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