Por Prof. Stalin Vargas Meza
El presidente Noboa cumple fielmente lo que ordena el FMI: eliminó el subsidio a los combustibles, despidió a los trabajadores del sector público, subió el IVA al 15%, recorta el presupuesto de salud y educación, prioriza el pago de la deuda externa y lo está cumpliendo.
Todo esto para cumplir los objetivos de la Carta de Intención: ¨(i) fortalecer la sostenibilidad fiscal; (ii) reconstruir las reservas fiscales y externas; (iii) salvaguardar la dolarización y la estabilidad macroeconómica; (iv) mejorar la estabilidad e integridad financieras; y (v) continuar con la agenda de reformas estructurales para liberar el potencial de la economía, fomentando un crecimiento económico sólido e inclusivo¨ [1].
Esos objetivos de manera concreta significan: reformas estructurales (nuevas leyes o reformar las leyes existentes para privatizar las empresas del Estado), pérdida de la soberanía económica (el FMI toma el control de la economía), incremento del riesgo país (si el país no cumple lo que ordena el FMI), fortalecer la balanza de pagos (para pagar cumplidamente la deuda externa), la consolidación fiscal (política de ajuste para incrementar impuestos al pueblo y reducir el gasto público), flexibilización laboral y el trabajo por horas, que fue derrotado en la consulta popular, pero que insiste.
La actitud sumisa y servicial hacia el gobierno norteamericano y al FMI se expresa en varias medidas adoptadas en perjuicio del país y de la mayoría del pueblos:
- El aumento de tres puntos porcentuales en la tasa del impuesto al valor agregado, IVA que pasó del 12% al 15%IVA, diciendo que era para financiar la seguridad de los ecuatorianos y ecuatorianas.
- El incremento del precio de las gasolinas extra, Ecopaís y del diésel, que suben mes a mes, para ello se alineó con los precios internacionales.
- La aprobación de las reformas al COOTAD, para reducir al mínimo las transferencias del Estado a los GAD, reducir las capacidades de los gobiernos autónomos descentralizados y desaparecer la deuda acumulada que mantiene el Estado con los municipios, prefecturas y juntas parroquiales.
- Además, para recortar el gasto tributario, el SRI dispuso que ¨alrededor de 60 alimentos no deberían venderse con 0% de Impuesto al Valor Agregado (IVA), sino con 15% de tarifa¨ [2]. Esto tiene que ver con lo que dice el FMI, ¨Ecuador debe revisar y reducir el gasto tributario, al considerar que muchas exenciones son ineficientes y erosionan los ingresos del Estado¨ [3]. Con esta medida el gobierno aspira a recaudar 400 millones de dólares adicionales cada año de los bolsillos de los sectores populares.
- Las Reformas a varias leyes, como la Ley de Minería y Energía, para atraer y proteger la “inversión extranjera” en los sectores de la minería, electricidad y petróleo. En la minería los intereses de la familia del presidente Noboa están en primer lugar, con el Acuerdo Comercial Recíproco firmado con los Estados Unidos. En petróleo, el Campo Sacha, la joya de la corona, pasará a manos de empresas petroleras estadounidenses y en el caso de la electricidad se propone entregar el manejo del sector a la empresa privada, que tendrá como consecuencia el incremento de las tarifas de electricidad. Todo esto en la línea del gobierno de promover las asociaciones público-privadas (APP) y concesiones al sector privado para inversiones en infraestructura vial y energías renovables. Facilitar el ambiente de inversión sostenible en el sector minero. Fortalecer el entorno empresarial, la competitividad y el crecimiento impulsado por el sector privado.
- El despido de 5.000 servidores públicos, esto fue posible con el Decreto 60 del 24 de julio de 2025, con el pretexto de fusionar ministerios y entidades públicas, esto va a continuar porque el acuerdo con el FMI es contener la masa salarial del sector público, limitar los aumentos de personal y salarios.
- Incremento de la Reserva Internacional. En noviembre 2023 había 5.658 millones de dólares y en febrero 2026 la reserva llegó a 11.503 millones de dólares, el gobierno de Noboa duplicó en su gestión la reserva internacional, para garantizar el pago de la deuda externa, en especial para tener contentos a los tenedores de los bonos (banqueros, prestamistas, chulqueros globales y locales).
Con la aplicación de estas recetas del FMI, el Ecuador tiene un déficit fiscal muy grande, un incremento récord de la deuda externa y un bajo crecimiento económico.
La crisis se profundiza y Noboa sigue siendo el empleado más servil del Fondo Monetario.
Referencias
[1] https://www.finanzas.gob.ec/wp-content/uploads/2025/11/1ecuea2025002-source-pdf-2.pdf
EX PRESIDENTE UNE NACIONAL
