Carta Abierta
POR CHIMBACALLE
Punto de partida
Es necesario partir de la memoria o la entrega de información, respecto de que LA
ESTACIÓN DE FERROCARRILES DE CHIMBACALLE, a principios de la década 2010, fue
declarada LA SÉPTIMA MARAVILLA DE QUITO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.
La Situación actual
Entonces, nuestra condición de vecindad, tanto parroquial como zonal ELOY ALFARO, nos mantiene permanentemente al tanto o en contacto con hechos e informaciones que nos permiten estar alertas, respecto de lo que sucede en nuestro entorno y lo que
está sucediendo y se viene por delante, simplemente no se puede hacer, ni lo vamos a permitir.
A partir de los cambios de denominación, competencias y necesidad de espacios, entidades públicas han ido tomando posesión o implantándose en espacios físicos que les puedan ser funcionales a sus necesidades de gestión administrativa; entendemos que hay razones y derechos para hacerlo SOLO QUE, en el caso de la ESTACIÓN DE FERROCARRILES DE CHIMBACALLE, simplemente no se puede “tomar el espacio”, en una acción escondida de la luz pública y menos pensar siquiera en la posibilidad de que la estación sea re emplazada por oficinas de ninguna índole.
El caso es el que, desde hace poco tiempo atrás, y más desde la asunción del nuevo liquidador de la empresa, se ha entrado en un proceso sostenido de desmantelamiento
del equipo rodante de ferrocarriles, en espacial de los autoferros, conocidos en el argot
como “chivas”, para luego pensar en, o bien trasladarlos a otras localidades, o someterle a un proceso de chatarrización.
Se entiende que tras esta acción de bajo perfil y, ya en el seguimiento del proceso está,
en cercana perspectiva, la asignación del espacio de la Estación Chimbacalle para ocupación de alguna oficina de gobierno.
La posición del alma ferroviaria
Con todas estas referencias y, con absolutas frontalidad y claridad queremos plantear
la necesidad de intervención de los entes responsables del sector:
El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, por su competencia y deber fundamental de gestionar el patrimonio cultural que, entre sus bienes más preciados en el Distrito Metropolitano de Quito, cuenta, justamente, con la Estación de Ferrocarriles de Chimbacalle.
El Concejo Municipal del Distrito Metropolitano de Quito, como autoridad
responsable de mantener intocado el patrimonio de nuestra ciudad y por la
trascendencia histórica de su ser como PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD y
representante inequívoco de todos los habitantes de Quito, la ciudad que vio inaugurar
la estación en la que el General Eloy Alfaro sentara el clavo de oro, hito definitivo del
ser ferroviario de los quiteños, en el que todos los entes municipales juegan papel
clave en la defensa del patrimonio y del espacio público, en especial: Concejo
Municipal, Instituto Metropolitano de Patrimonio, Dirección de Gestión de Bienes,
Secretaría de Hábitat y Ordenamiento Territorial, Espacio Público, Secretaría de Cultura
y, en lo específico del territorio: la Administración Zonal ELOY ALFARO.
La Asamblea de Quito, como instancia superior de representación de los habitantes de
la ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, de la Asamblea Parroquial Chimbacalle
y de la Asamblea Barrial Ciudadela México, de donde surge esta misiva de auxilio y
salvaguarda, a partir de la decisión unánime de sus miembros, de respaldar esta CARTA ABIERTA, en defensa y salvaguarda de la Estación Chimbacalle.
Desde la Asamblea Barrial Ciudadela México / Asamblea Parroquial Chimbacalle a la Asamblea de Quito
