Dr. Miguel Díaz A. MD.
La relación de la política sobre la educación es una relación en principio de subordinación, el poder político hegemionico en la sociedad decidirá como decía Marx la ideología imperante en la sociedad durante una etapa determinada de la historia (Marx-Engels-1970). Claramente el objetivo es político la legitimización de los intereses económicos, sociales y políticos de la burguesía al hacerlos pasar como objetivos “nacionales” por ejemplo.
Se naturaliza dichos intereses y luego la mayoría de los miembros de una sociedad los adoptan, incluso en contra de sus propios intereses de clase. Este fenómeno es el que puede explicar la adhesión de las masas populares a posturas históricamente contrarias a sus intereses como el fascismo o el nazismo.
Este poder de control social también se ejercerá sobre la educación, no es otra cosa que la expresión de la subordinación de la superestructura de la sociedad (de la que la educación forma parte) a la estructura social (modo de producción económico) (Marx-1859/2003).
En la Educación a todo nivel se ejercerá este control desde las etapas iniciales de la educación hasta las más especializadas, las unidades educativas en sus mallas curriculares decidirán que paradigma educativo es el mejor para imitar, que materias se estudiaran, cuáles y cuales no serán los objetivos generales del estudio, que características deben tener los docentes.
Todo el universo que significa la enseñanza será gobernado por decisiones políticas educativas, las mismas serán una herramienta para desechar conocimientos que no se alienan con su concepción política, sus intereses de clase, su concepción filosófica, etc.
Históricamente este mecanismo ha logrado excluir del estudio concepciones filosóficas materialistas, durante siglos los métodos científicos fueron secundarios frente a las ideología y prácticas de la Filosofía idealista, los libros de Historia los escribirían los vencedores.
Las masas serian alejadas de la practica científica e incluso de la posibilidad de contar su versión de la historia otro sello característico del coloniaje.
La biopolitica es el poder que gestiona la vida miles de personas según Focault (Veiga-Neto 2014), la educación no solo trasmite conocimientos también define posturas y condiciones sociales, esto incluye, la vida, la salud, la enfermedad, la muerte, etc.(Bourassa-2018)
Esto lo estamos viviendo el día de hoy en la narrativa de los medios privados de comunicación no se equiparán la relevancia de las víctimas en ambos lados de una confrontación militar, mientras por un lado se exagera, se apela a la sensibilidad por el otro se ignora, se invisibiliza a las víctimas del otro bando.
La Biopolitica educativa seria entonces el conjunto de normas, estándares, protocolos que regulan entiéndase “controlan” las poblaciones escolares (Saura-2015), utilizan herramientas como la estadística y métodos “innovadores” como una narrativa que justifique imponer sus intereses.
No solo imparten conocimientos de esta forma se puede controlar quien ingresa y quien no al sistema educativo, se analiza cuáles son los estudiantes sanos y cuáles podrían ser “problemáticos” justificando su exclusión (Zwierzdzinsk-2024)
Se modulan y se obligan ciertas conductas, estilos y normas de vida lo que significa finalmente una gobernanza sobre la vida de los estudiantes y sus familias (Bylund-2023)
Frente a esto nos queda la resistencia desde al ámbito educativo académico y social, lo que se conoce como una “biopolitica afirmativa “como forma de combatir la exclusión educativa basada en el racismo, el sexismo, la homofobia, las diferencias étnicas, sociales o económicas (Zembylas-2023).
La Pedagogía Critica se convierte en una alternativa válida que además de cuestionar estas prácticas educativas y sociales nos acercan a una educación diferente que revalorice la pluralidad, la conciencia social, la multiculturalidad, la inclusión social y la vulnerabilidad de grupos estudiantiles y sus comunidades (Bazzul-2017).
Bibliografía
Marx, K. y Engels, F. (1970). La ideología alemana. Ediciones de Cultura Popular. (Obra original escrita en 1846)
Marx, K. (s. f.). Contribución a la crítica de la economía política. Marxists Internet Archive. https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/1859contri.htm (Obra original publicada en 1859)
Veiga-Neto, A. (2014). Biopolítica, normalización y educación. Pedagogía y Saberes, 83-91. https://doi.org/10.17227/01212494.38pys83.91.
Bourassa, G. (2018). Educational Biopolitics. Oxford Research Encyclopedia of Education. https://doi.org/10.1093/acrefore/9780190264093.013.162.
Saura, G., & Navas, J. (2015). Biopolítica y educación. Medición, estandarización, regularización poblacional. Teoria De La Educacion, 27, 115-135. https://doi.org/10.14201/teoredu2015272115135.
Zwierżdżyński, M. (2024). Education and biopolitics: deconstructing authority in Polish textbooks. International Journal of Qualitative Studies in Education, 37, 2965 – 2980. https://doi.org/10.1080/09518398.2024.2348781.
Bylund, L. (2023). Education for sustainable development among rich and poor: didactical responses to biopolitical differentiation. Environmental Education Research, 30, 419 – 431. https://doi.org/10.1080/13504622.2023.2172140.
Zembylas, M. (2023). Racism, white supremacy and Roberto Esposito’s biopolitics through the lens of Black affect studies: Implications for an affirmative educational biopolitics. Educational Philosophy and Theory, 56, 358 – 370. https://doi.org/10.1080/00131857.2023.2229552.
Bazzul, J. (2017). Biopolitics and the ‘subject’ of labor in science education. Cultural Studies of Science Education, 12, 873-887. https://doi.org/10.1007/s11422-017-9840-2.
