Por Prof. Stalin Vargas M.,

No me refiero al personal de salud, trabajadores municipales, eléctricos, telecomunicaciones, fuerza pública y trabajadores del campo, que están enfrentando con esfuerzo, sacrificio y dedicación la pandemia del coronavirus.

Me refiero a los Augusto de la Torre, Alberto Dahik, Alberto Acosta Burneo, a los dirigentes de las Cámaras de la Producción y de Comercio, que están en la primera línea para ¨recomendar¨ medidas económicas que carguen el peso de la crisis en los hombros de los trabajadores y pueblos del Ecuador, medidas que buscan dejar de lado el Código del Trabajo, bajar los salarios del sector público, precarizar las relaciones laborales del sector privado, despedir trabajadores si no aceptan las condiciones de sus patronos.

Augusto de la Torre, ex funcionario del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y actual Director del Centro de Investigaciones de la Universidad de las Américas, señala que se debe ¨proteger el empleo pero no en las condiciones de antes de la pandemia, los niveles salariales en el Ecuador son más altos que en Colombia y el Perú …se necesitan salarios más bajos…hay que hacer un sacrificio en los ingresos¨, finalmente dice que ¨frente a perder el empleo, que es el peor de los escenarios, es preferible disminuir los sueldos¨. Todo lo mencionado por De la Torre va en la línea de ¨proteger la dolarización, ir al acuerdo entre la empresa-trabajadores-proveedores para sobrevivir, y la suspensión temporal del marco legal vigente¨.

Esto se inscribe en lo que decía el FMI en su INFORME DE LA CONSULTA DEL ARTÍCULO IV 2019, ¨las autoridades enfrentan una situación difícil. Los aumentos salariales han superado el crecimiento de la productividad durante la última década lo que ha llevado a un deterioro en la competitividad¨, y el Directorio Ejecutivo del FMI cuando analizó el plan que presentó Moreno concluyó que éste busca una ¨realineación de la factura salarial del sector público. Los salarios del sector público han aumentado un 78 por ciento desde 2 007 y ahora son en promedio dos veces más altos que los salarios del sector privado¨.

Con el asesoramiento de los neoliberales, en la Ley enviada por el Ejecutivo a la Asamblea Nacional se plantea, reducir un 10% del sueldo a los servidores públicos, y cuándo en el debate les dicen que es inconstitucional, señalan que la reducción será a los contratos ocasionales y a los nombramientos provisionales, porqué allí tendrán una nueva escala salarial, obviamente menor a la actual.

Alberto Dahik, ex vicepresidente del gobierno de Sixto Durán Ballén, fue quien utilizó el dinero de los gastos reservados, para pagar a varios legisladores con el fin de que aprueben varias leyes y alentar la privatización de la empresa telefónica, huyó del país y luego fue traído por Rafael Correa, ahora dice, que no se puede pedir que las empresas contribuyan, que el dinero debe venir de afuera, no se puede poner más impuestos a las empresas. Dahik y los neoliberales no quieren que quienes más tienen más paguen, quienes más ganan contribuyan con algo de sus utilidades para resolver la crisis. Lo que quieren es más deuda, para que se entregue a las grandes empresas, los neoliberales no piensan en las micro, pequeñas y medianas empresas. Dahik, De la Torre, Acosta Burneo y los dirigentes de las Cámaras, son la voz del 1% del empresariado, de las 1 400 grandes empresas.   

A los neoliberales, les estorba el Código del Trabajo, conquista alcanzada por los trabajadores en la que se regulan las relaciones laborales, quieren dejar de lado y legislar a través del ¨acuerdo entre las partes¨, en el que impondrán sus condiciones a los trabajadores.

La primera línea en la que activan los neoliberales, es para que la crisis la paguen los más pobres, esto tiene que ser enfrentado por los trabajadores y pueblos del Ecuador, detener las medidas y unirnos para que el pueblo sea gobierno.   

EX PRESIDENTE UNE NACIONAL

Quito, 28 de abril 2 020