Por Ab. Juan Pablo Sansur Ode
EE. UU se apoderó de Puerto Rico y lo denominó Estado libre y asociado. Noboa, acaba de firmar en Miami una “carta de lealtad” al presidente norteamericano Donal Trump, convirtiendo al Ecuador en lo podríamos llamar un Estado Pobre Subordinado, pues quedamos subordinados a la política del imperio norteamericano, a sus dictámenes, a sus caprichos a la intervención militar directa, sin permisos, ni protocolos.
En la denominada cumbre “Escudo de las Américas”, 17 presidentes lacayos, vasallos, súbditos concurrieron, no estuvieron tres países importantes: México, Colombia y Brasil. Esta cumbre tiene connotaciones ideológicas y políticas. Allí se habló de una alianza internacional del Ecuador con los EEUU, pero no sabemos si esta alianza internacional o cooperación internacional nos signifique erogación montos relevantes, no conocemos de las estrategias, objetivos, resultados esperados, no conocemos cuál es el plan ya que carece de detalles claros, cómo se coordinarán las acciones militares conjuntas, El país sin lugar a dudas sufrirá una pérdida de soberanía al no poder tomar sus propias decisiones y estar subordinados a lo que decida Washington, que incluso acaba de instalar una oficina del FBI en el Ecuador. La política de injerencia y de intervencionismo por parte de Washington hacia nuestro territorio no tiene límites, está concedida por parte de un presidente nacido en los EEUU, que seguramente no sabe lo que es soberanía, pues también ha permitido la posibilidad de instalar centros de detención para migrantes irregulares, algo similar a lo que ocurre en El Salvador.
Los gobiernos de la región que se adhieren a la iniciativa de la cumbre “Escudo de las Américas” están permitiendo que la administración Trump encubra comportamientos cuestionables y deleznables respaldándola o mirando hacia otro lado como ocurrió con los ataques a lanchas en el mar de Venezuela. Nuestra relación con Washington no ha sido fructífera, no hemos conseguido absolutamente nada, ni un trato preferencial en materia arancelaria e incluso tenemos mayores gravámenes que los productos colombianos a pesar de que Petro ha sido disonante, irreverente y autónomo, y el sí fue recibido en la Casa Blanca por el propio Trump a diferencia del mandatario ecuatoriano que tuvo que pagar para estar en un rincón una cena con Trump.
El servilismo de Noboa, para la oligarquía criolla ha sido un logro y a pesar del panorama los oficialistas se rasgan las vestiduras, se ufanan, se vanaglorian de que nuestras relaciones con Washington arribarán a buen puerto, cuando al contrario por estar alineados con Washington podríamos sufrir retaliaciones y represalias al ser blancos de ataques por parte de otras potencias extranjeras adversas a Washington.
Constituye una irresponsabilidad agreste no tener una política internacional soberana, quienes románticamente piensan que con el advenimiento de militares yankis, aviones, helicópteros, equipamiento norteamericano, es decir que, con la presencia de bases militares foráneas como ya tenemos actualmente con los gringos, vamos a tener más seguridad constituye un desparpajo y una supina ignorancia, me pregunto lo siguiente: ¿Qué país ha resuelto sus problemas con bases militares gringas? ya que en San Cristóbal ya están interviniendo operativamente en nuestro suelo patrio, no se ha puesto el membrete de una base militar de los EEUU, pero se está desplegando una actividad militar por parte de ellos, los acuerdos de cooperación con los EEUU no pasaron por la Corte Constitucional como ordena la Constitución,
Noboa se pasa por el forro nuestro ordenamiento jurídico, no hay ni dios, ni ley en el país, sino concienciamos de lo que está pasando el mandatario podría perennizarse en el poder al transformarse un sistema de partido único en el Ecuador, ya están proscribiendo políticos y organizaciones politicas, el panorama para el Ecuador es: lúgubre, lóbrego y nefando.
